Primer Libro de Samuel
Ana ora pidiendo un hijo
- 1
- Hubo un varón de Ramataim de Zofim, del monte de Efraín,
que se llamaba Elcana hijo de Jeroham, hijo de Eliú, hijo de Tohu, hijo de Zuf, efrateo.
- 2
- Y tenía él dos mujeres; el nombre de una era Ana, y el de
la otra, Penina. Y Penina tenía hijos, mas Ana no los tenía.
- 3
- Y todos los años aquel varón subía de su ciudad para
adorar y para ofrecer sacrificios a Jehová de los ejércitos en Silo, donde estaban dos
hijos de Elí, Ofni y Finees, sacerdotes de Jehová.
- 4
- Y cuando llegaba el día en que Elcana ofrecía sacrificio,
daba a Penina su mujer, a todos sus hijos y a todas sus hijas, a cada uno su parte.
- 5
- Pero a Ana daba una parte escogida; porque amaba a Ana,
aunque Jehová no le había concedido tener hijos.
- 6
- Y su rival la irritaba, enojándola y entristeciéndola,
porque Jehová no le había concedido tener hijos.
- 7
- Así hacía cada año; cuando subía a la casa de Jehová,
la irritaba así; por lo cual Ana lloraba, y no comía.
- 8
- Y Elcana su marido le dijo: Ana, ¿por qué lloras? ¿por
qué no comes? ¿y por qué está afligido tu corazón? ¿No te soy yo mejor que diez
hijos?
- 9
- Y se levantó Ana después que hubo comido y bebido en Silo;
y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo de
Jehová,
- 10
- ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró
abundantemente.
- 11
- E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te
dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de
tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los
días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.
- 12
- Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí
estaba observando la boca de ella.
- 13
- Pero Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus
labios, y su voz no se oía; y Elí la tuvo por ebria.
- 14
- Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria?
Digiere tu vino.
- 15
- Y Ana le respondió diciendo: No, señor mío; yo soy una
mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma
delante de Jehová.
- 16
- No tengas a tu sierva por una mujer impía; porque por la
magnitud de mis congojas y de mi aflicción he hablado hasta ahora.
- 17
- Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te
otorgue la petición que le has hecho.
- 18
- Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y
se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste.
- 19
- Y levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová, y
volvieron y fueron a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana su mujer, y Jehová se
acordó de ella.
- 20
- Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber
concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo
pedí a Jehová.
- 21
- Después subió el varón Elcana con toda su familia, para
ofrecer a Jehová el sacrificio acostumbrado y su voto.
- 22
- Pero Ana no subió, sino dijo a su marido: Yo no subiré
hasta que el niño sea destetado, para que lo lleve y sea presentado delante de Jehová, y
se quede allá para siempre.
- 23
- Y Elcana su marido le respondió: Haz lo que bien te
parezca; quédate hasta que lo destetes; solamente que cumpla Jehová su palabra. Y se
quedó la mujer, y crió a su hijo hasta que lo destetó.
- 24
- Después que lo hubo destetado, lo llevó consigo, con tres
becerros, un efa de harina, y una vasija de vino, y lo trajo a la casa de Jehová en Silo;
y el niño era pequeño.
- 25
- Y matando el becerro, trajeron el niño a Elí.
- 26
- Y ella dijo: ¡Oh, señor mío! Vive tu alma, señor mío,
yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti orando a Jehová.
- 27
- Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí.
- 28
- Yo, pues, lo dedico también a Jehová; todos los días que
viva, será de Jehová. Y adoró allí a Jehová.
Oración de Ana al dedicar a Samuel
- 1
- Y Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová, Mi
poder se exalta en Jehová; Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, Por cuanto me alegré
en tu salvación.
- 2
- No hay santo como Jehová; Porque no hay ninguno fuera de
ti, Y no hay refugio como el Dios nuestro.
- 3
- No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; Cesen
las palabras arrogantes de vuestra boca; Porque el Dios de todo saber es Jehová, Y a él
toca el pesar las acciones.
- 4
- Los arcos de los fuertes fueron quebrados, Y los débiles se
ciñeron de poder.
- 5
- Los saciados se alquilaron por pan, Y los hambrientos
dejaron de tener hambre; Hasta la estéril ha dado a luz siete, Y la que tenía muchos
hijos languidece.
- 6
- Jehová mata, y él da vida; El hace descender al Seol, y
hace subir.
- 7
- Jehová empobrece, y él enriquece; Abate, y enaltece.
- 8
- El levanta del polvo al pobre, Y del muladar exalta al
menesteroso, Para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de
Jehová son las columnas de la tierra, Y él afirmó sobre ellas el mundo.
- 9
- El guarda los pies de sus santos, Mas los impíos perecen en
tinieblas; Porque nadie será fuerte por su propia fuerza.
- 10
- Delante de Jehová serán quebrantados sus adversarios, Y
sobre ellos tronará desde los cielos; Jehová juzgará los confines de la tierra, Dará
poder a su Rey, Y exaltará el poderío de su Ungido.
- 11
- Y Elcana se volvió a su casa en Ramá; y el niño
ministraba a Jehová delante del sacerdote Elí.
- 12
- Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían
conocimiento de Jehová.
- 13
- Y era costumbre de los sacerdotes con el pueblo, que cuando
alguno ofrecía sacrificio, venía el criado del sacerdote mientras se cocía la carne,
trayendo en su mano un garfio de tres dientes,
- 14
- y lo metía en el perol, en la olla, en el caldero o en la
marmita; y todo lo que sacaba el garfio, el sacerdote lo tomaba para sí. De esta manera
hacían con todo israelita que venía a Silo.
- 15
- Asimismo, antes de quemar la grosura, venía el criado del
sacerdote, y decía al que sacrificaba: Da carne que asar para el sacerdote; porque no
tomará de ti carne cocida, sino cruda.
- 16
- Y si el hombre le respondía: Quemen la grosura primero, y
después toma tanto como quieras; él respondía: No, sino dámela ahora mismo; de otra
manera yo la tomaré por la fuerza.
- 17
- Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los
jóvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová.
- 18
- Y el joven Samuel ministraba en la presencia de Jehová,
vestido de un efod de lino.
- 19
- Y le hacía su madre una túnica pequeña y se la traía
cada año, cuando subía con su marido para ofrecer el sacrificio acostumbrado.
- 20
- Y Elí bendijo a Elcana y a su mujer, diciendo: Jehová te
dé hijos de esta mujer en lugar del que pidió a Jehová. Y se volvieron a su casa.
- 21
- Y visitó Jehová a Ana, y ella concibió, y dio a luz tres
hijos y dos hijas. Y el joven Samuel crecía delante de Jehová.
- 22
- Pero Elí era muy viejo; y oía de todo lo que sus hijos
hacían con todo Israel, y cómo dormían con las mujeres que velaban a la puerta del
tabernáculo de reunión.
- 23
- Y les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo
oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes.
- 24
- No, hijos míos, porque no es buena fama la que yo oigo;
pues hacéis pecar al pueblo de Jehová.
- 25
- Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le
juzgarán; mas si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él? Pero ellos no
oyeron la voz de su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir.
- 26
- Y el joven Samuel iba creciendo, y era acepto delante de
Dios y delante de los hombres.
- 27
- Y vino un varón de Dios a Elí, y le dijo: Así ha dicho
Jehová: ¿No me manifesté yo claramente a la casa de tu padre, cuando estaban en Egipto
en casa de Faraón?
- 28
- Y yo le escogí por mi sacerdote entre todas las tribus de
Israel, para que ofreciese sobre mi altar, y quemase incienso, y llevase efod delante de
mí; y di a la casa de tu padre todas las ofrendas de los hijos de Israel.
- 29
- ¿Por qué habéis hollado mis sacrificios y mis ofrendas,
que yo mandé ofrecer en el tabernáculo; y has honrado a tus hijos más que a mí,
engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel?
- 30
- Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: Yo había dicho
que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora ha
dicho Jehová: Nunca yo tal haga, porque yo honraré a los que me honran, y los que me
desprecian serán tenidos en poco.
- 31
- He aquí, vienen días en que cortaré tu brazo y el brazo
de la casa de tu padre, de modo que no haya anciano en tu casa.
- 32
- Verás tu casa humillada, mientras Dios colma de bienes a
Israel; y en ningún tiempo habrá anciano en tu casa.
- 33
- El varón de los tuyos que yo no corte de mi altar, será
para consumir tus ojos y llenar tu alma de dolor; y todos los nacidos en tu casa morirán
en la edad viril.
- 34
- Y te será por señal esto que acontecerá a tus dos hijos,
Ofni y Finees: ambos morirán en un día.
- 35
- Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme a mi
corazón y a mi alma; y yo le edificaré casa firme, y andará delante de mi ungido todos
los días.
- 36
- Y el que hubiere quedado en tu casa vendrá a postrarse
delante de él por una moneda de plata y un bocado de pan, diciéndole: Te ruego que me
agregues a alguno de los ministerios, para que pueda comer un bocado de pan.
Jehová se revela al joven Samuel
- 1
- El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y
la palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia.
- 2
- Y aconteció un día, que estando Elí acostado en su
aposento, cuando sus ojos comenzaban a oscurecerse de modo que no podía ver,
- 3
- Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde
estaba el arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuese apagada,
- 4
- Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí.
- 5
- Y corriendo luego a Elí, dijo: Heme aquí, ¿Para qué me
llamaste? Y Elí le dijo: Yo no he llamado; vuelve y acuéstate. Y él se volvió y se
acostó.
- 6
- Y Jehová volvió a llamar otra vez a Samuel. Y
levantándose Samuel, vino a Elí y dijo: Heme aquí; ¿para qué me has llamado? Y él
dijo: Hijo mío, yo no he llamado; vuelve y acuéstate.
- 7
- Y Samuel no había conocido aún a Jehová, ni la palabra de
Jehová le había sido revelada.
- 8
- Jehová, pues, llamó la tercera vez a Samuel. Y él se
levantó y vino a Elí, y dijo: Heme aquí; ¿para qué me has llamado? Entonces entendió
Elí que Jehová llamaba al joven.
- 9
- Y dijo Elí a Samuel: Ve y acuéstate; y si te llamare,
dirás: Habla, Jehová, porque tu siervo oye. Así se fue Samuel, y se acostó en su
lugar.
- 10
- Y vino Jehová y se paró, y llamó como las otras veces:
¡Samuel, Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye.
- 11
- Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo una cosa en
Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos.
- 12
- Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he
dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin.
- 13
- Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la
iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado.
- 14
- Por tanto, yo he jurado a la casa de Elí que la iniquidad
de la casa de Elí no será expiada jamás, ni con sacrificios ni con ofrendas.
- 15
- Y Samuel estuvo acostado hasta la mañana, y abrió las
puertas de la casa de Jehová. Y Samuel temía descubrir la visión a Elí.
- 16
- Llamando, pues, Elí a Samuel, le dijo: Hijo mío, Samuel. Y
él respondió: Heme aquí.
- 17
- Y Elí dijo: ¿Qué es la palabra que te habló? Te ruego
que no me la encubras; así te haga Dios y aun te añada, si me encubrieres palabra de
todo lo que habló contigo.
- 18
- Y Samuel se lo manifestó todo, sin encubrirle nada.
Entonces él dijo: Jehová es; haga lo que bien le pareciere.
- 19
- Y Samuel creció, y Jehová estaba con él, y no dejó caer
a tierra ninguna de sus palabras.
- 20
- Y todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, conoció que Samuel
era fiel profeta de Jehová.
- 21
- Y Jehová volvió a aparecer en Silo; porque Jehová se
manifestó a Samuel en Silo por la palabra de Jehová.
Los filisteos capturan el arca
- 1
- Y Samuel habló a todo Israel. Por aquel tiempo salió
Israel a encontrar en batalla a los filisteos, y acampó junto a Eben- ezer, y los
filisteos acamparon en Afec.
- 2
- Y los filisteos presentaron la batalla a Israel; y
trabándose el combate, Israel fue vencido delante de los filisteos, los cuales hirieron
en la batalla en el campo como a cuatro mil hombres.
- 3
- Cuando volvió el pueblo al campamento, los ancianos de
Israel dijeron: ¿Por qué nos ha herido hoy Jehová delante de los filisteos? Traigamos a
nosotros de Silo el arca del pacto de Jehová, para que viniendo entre nosotros nos salve
de la mano de nuestros enemigos.
- 4
- Y envió el pueblo a Silo, y trajeron de allá el arca del
pacto de Jehová de los ejércitos, que moraba entre los querubines; y los dos hijos de
Elí, Ofni y Finees, estaban allí con el arca del pacto de Dios.
- 5
- Aconteció que cuando el arca del pacto de Jehová llegó al
campamento, todo Israel gritó con tan gran júbilo que la tierra tembló.
- 6
- Cuando los filisteos oyeron la voz de júbilo, dijeron:
¿Qué voz de gran júbilo es esta en el campamento de los hebreos? Y supieron que el arca
de Jehová había sido traída al campamento.
- 7
- Y los filisteos tuvieron miedo, porque decían: Ha venido
Dios al campamento. Y dijeron: ¡Ay de nosotros! pues antes de ahora no fue así.
- 8
- ¡Ay de nosotros! ¿Quién nos librará de la mano de estos
dioses poderosos? Estos son los dioses que hirieron a Egipto con toda plaga en el
desierto.
- 9
- Esforzaos, oh filisteos, y sed hombres, para que no sirváis
a los hebreos, como ellos os han servido a vosotros; sed hombres, y pelead.
- 10
- Pelearon, pues, los filisteos, e Israel fue vencido, y
huyeron cada cual a sus tiendas; y fue hecha muy grande mortandad, pues cayeron de Israel
treinta mil hombres de a pie.
- 11
- Y el arca de Dios fue tomada, y muertos los dos hijos de
Elí, Ofni y Finees.
- 12
- Y corriendo de la batalla un hombre de Benjamín, llegó el
mismo día a Silo, rotos sus vestidos y tierra sobre su cabeza;
- 13
- y cuando llegó, he aquí que Elí estaba sentado en una
silla vigilando junto al camino, porque su corazón estaba temblando por causa del arca de
Dios. Llegado, pues, aquel hombre a la ciudad, y dadas las nuevas, toda la ciudad gritó.
- 14
- Cuando Elí oyó el estruendo de la gritería, dijo: ¿Qué
estruendo de alboroto es este? Y aquel hombre vino aprisa y dio las nuevas a Elí.
- 15
- Era ya Elí de edad de noventa y ocho años, y sus ojos se
habían oscurecido, de modo que no podía ver.
- 16
- Dijo, pues, aquel hombre a Elí: Yo vengo de la batalla, he
escapado hoy del combate. Y Elí dijo: ¿Qué ha acontecido, hijo mío?
- 17
- Y el mensajero respondió diciendo: Israel huyó delante de
los filisteos, y también fue hecha gran mortandad en el pueblo; y también tus dos hijos,
Ofni y Finees, fueron muertos, y el arca de Dios ha sido tomada.
- 18
- Y aconteció que cuando él hizo mención del arca de Dios,
Elí cayó hacia atrás de la silla al lado de la puerta, y se desnucó y murió; porque
era hombre viejo y pesado. Y había juzgado a Israel cuarenta años.
- 19
- Y su nuera la mujer de Finees, que estaba encinta, cercana
al alumbramiento, oyendo el rumor que el arca de Dios había sido tomada, y muertos su
suegro y su marido, se inclinó y dio a luz; porque le sobrevinieron sus dolores de
repente.
- 20
- Y al tiempo que moría, le decían las que estaban junto a
ella: No tengas temor, porque has dado a luz un hijo. Mas ella no respondió, ni se dio
por entendida.
- 21
- Y llamó al niño Icabod, diciendo: ¡Traspasada es la
gloria de Israel! por haber sido tomada el arca de Dios, y por la muerte de su suegro y de
su marido.
- 22
- Dijo, pues: Traspasada es la gloria de Israel; porque ha
sido tomada el arca de Dios.
El arca de Dios y la imagen de Dagón
- 1
- Cuando los filisteos capturaron el arca de Dios, la llevaron
desde Eben-ezer a Asdod.
- 2
- Y tomaron los filisteos el arca de Dios, y la metieron en la
casa de Dagón, y la pusieron junto a Dagón.
- 3
- Y cuando al siguiente día los de Asdod se levantaron de
mañana, he aquí Dagón postrado en tierra delante del arca de Jehová; y tomaron a
Dagón y lo volvieron a su lugar.
- 4
- Y volviéndose a levantar de mañana el siguiente día, he
aquí que Dagón había caído postrado en tierra delante del arca de Jehová; y la cabeza
de Dagón y las dos palmas de sus manos estaban cortadas sobre el umbral, habiéndole
quedado a Dagón el tronco solamente.
- 5
- Por esta causa los sacerdotes de Dagón y todos los que
entran en el templo de Dagón no pisan el umbral de Dagón en Asdod, hasta hoy.
- 6
- Y se agravó la mano de Jehová sobre los de Asdod, y los
destruyó y los hirió con tumores en Asdod y en todo su territorio.
- 7
- Y viendo esto los de Asdod, dijeron: No quede con nosotros
el arca del Dios de Israel, porque su mano es dura sobre nosotros y sobre nuestro dios
Dagón.
- 8
- Convocaron, pues, a todos los príncipes de los filisteos, y
les dijeron: ¿Qué haremos del arca del Dios de Israel? Y ellos respondieron: Pásese el
arca del Dios de Israel a Gat. Y pasaron allá el arca del Dios de Israel.
- 9
- Y aconteció que cuando la habían pasado, la mano de
Jehová estuvo contra la ciudad con gran quebrantamiento, y afligió a los hombres de
aquella ciudad desde el chico hasta el grande, y se llenaron de tumores.
- 10
- Entonces enviaron el arca de Dios a Ecrón. Y cuando el arca
de Dios vino a Ecrón, los ecronitas dieron voces, diciendo: Han pasado a nosotros el arca
del Dios de Israel para matarnos a nosotros y a nuestro pueblo.
- 11
- Y enviaron y reunieron a todos los príncipes de los
filisteos, diciendo: Enviad el arca del Dios de Israel, y vuélvase a su lugar, y no nos
mate a nosotros ni a nuestro pueblo; porque había consternación de muerte en toda la
ciudad, y la mano de Dios se había agravado allí.
- 12
- Y los que no morían, eran heridos de tumores; y el clamor
de la ciudad subía al cielo.
Los filisteos devuelven el arca
- 1
- Estuvo el arca de Jehová en la tierra de los filisteos
siete meses.
- 2
- Entonces los filisteos, llamando a los sacerdotes y
adivinos, preguntaron: ¿Qué haremos del arca de Jehová? Hacednos saber de qué manera
la hemos de volver a enviar a su lugar.
- 3
- Ellos dijeron: Si enviáis el arca del Dios de Israel, no la
enviéis vacía, sino pagadle la expiación; entonces seréis sanos, y conoceréis por
qué no se apartó de vosotros su mano.
- 4
- Y ellos dijeron: ¿Y qué será la expiación que le
pagaremos? Ellos respondieron: Conforme al número de los príncipes de los filisteos,
cinco tumores de oro, y cinco ratones de oro, porque una misma plaga ha afligido a todos
vosotros y a vuestros príncipes.
- 5
- Haréis, pues, figuras de vuestros tumores, y de vuestros
ratones que destruyen la tierra, y daréis gloria al Dios de Israel; quizá aliviará su
mano de sobre vosotros y de sobre vuestros dioses, y de sobre vuestra tierra.
- 6
- ¿Por qué endurecéis vuestro corazón, como los egipcios y
Faraón endurecieron su corazón? Después que los había tratado así, ¿no los dejaron
ir, y se fueron?
- 7
- Haced, pues, ahora un carro nuevo, y tomad luego dos vacas
que críen, a las cuales no haya sido puesto yugo, y uncid las vacas al carro, y haced
volver sus becerros de detrás de ellas a casa.
- 8
- Tomaréis luego el arca de Jehová, y la pondréis sobre el
carro, y las joyas de oro que le habéis de pagar en ofrenda por la culpa, las pondréis
en una caja al lado de ella; y la dejaréis que se vaya.
- 9
- Y observaréis; si sube por el camino de su tierra a
Bet-semes, él nos ha hecho este mal tan grande; y si no, sabremos que no es su mano la
que nos ha herido, sino que esto ocurrió por accidente.
- 10
- Y aquellos hombres lo hicieron así; tomando dos vacas que
criaban, las uncieron al carro, y encerraron en casa sus becerros.
- 11
- Luego pusieron el arca de Jehová sobre el carro, y la caja
con los ratones de oro y las figuras de sus tumores.
- 12
- Y las vacas se encaminaron por el camino de Bet-semes, y
seguían camino recto, andando y bramando, sin apartarse ni a derecha ni a izquierda; y
los príncipes de los filisteos fueron tras ellas hasta el límite de Bet-semes.
- 13
- Y los de Bet-semes segaban el trigo en el valle; y alzando
los ojos vieron el arca, y se regocijaron cuando la vieron.
- 14
- Y el carro vino al campo de Josué de Bet-semes, y paró
allí donde había una gran piedra; y ellos cortaron la madera del carro, y ofrecieron las
vacas en holocausto a Jehová.
- 15
- Y los levitas bajaron el arca de Jehová, y la caja que
estaba junto a ella, en la cual estaban las joyas de oro, y las pusieron sobre aquella
gran piedra; y los hombres de Bet-semes sacrificaron holocaustos y dedicaron sacrificios a
Jehová en aquel día.
- 16
- Cuando vieron esto los cinco príncipes de los filisteos,
volvieron a Ecrón el mismo día.
- 17
- Estos fueron los tumores de oro que pagaron los filisteos en
expiación a Jehová: por Asdod uno, por Gaza uno, por Ascalón uno, por Gat uno, por
Ecrón uno.
- 18
- Y los ratones de oro fueron conforme al número de todas las
ciudades de los filisteos pertenecientes a los cinco príncipes, así las ciudades
fortificadas como las aldeas sin muro. La gran piedra sobre la cual pusieron el arca de
Jehová está en el campo de Josué de Bet-semes hasta hoy.
- 19
- Entonces Dios hizo morir a los hombres de Bet-semes, porque
habían mirado dentro del arca de Jehová; hizo morir del pueblo a cincuenta mil setenta
hombres. Y lloró el pueblo, porque Jehová lo había herido con tan gran mortandad.
- 20
- Y dijeron los de Bet-semes: ¿Quién podrá estar delante de
Jehová el Dios santo? ¿A quién subirá desde nosotros?
- 21
- Y enviaron mensajeros a los habitantes de Quiriat-jearim,
diciendo: Los filisteos han devuelto el arca de Jehová; descended, pues, y llevadla a
vosotros.
- 1
- Vinieron los de Quiriat-jearim y llevaron el arca de
Jehová, y la pusieron en casa de Abinadab, situada en el collado; y santificaron a
Eleazar su hijo para que guardase el arca de Jehová.
- 2
- Desde el día que llegó el arca a Quiriat-jearim pasaron
muchos días, veinte años; y toda la casa de Israel lamentaba en pos de Jehová.
- 3
- Habló Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: Si de todo
vuestro corazón os volvéis a Jehová, quitad los dioses ajenos y a Astarot de entre
vosotros, y preparad vuestro corazón a Jehová, y sólo a él servid, y os librará de la
mano de los filisteos.
- 4
- Entonces los hijos de Israel quitaron a los baales y a
Astarot, y sirvieron sólo a Jehová.
- 5
- Y Samuel dijo: Reunid a todo Israel en Mizpa, y yo oraré
por vosotros a Jehová.
- 6
- Y se reunieron en Mizpa, y sacaron agua, y la derramaron
delante de Jehová, y ayunaron aquel día, y dijeron allí: Contra Jehová hemos pecado. Y
juzgó Samuel a los hijos de Israel en Mizpa.
- 7
- Cuando oyeron los filisteos que los hijos de Israel estaban
reunidos en Mizpa, subieron los príncipes de los filisteos contra Israel; y al oír esto
los hijos de Israel, tuvieron temor de los filisteos.
- 8
- Entonces dijeron los hijos de Israel a Samuel: No ceses de
clamar por nosotros a Jehová nuestro Dios, para que nos guarde de la mano de los
filisteos.
- 9
- Y Samuel tomó un cordero de leche y lo sacrificó entero en
holocausto a Jehová; y clamó Samuel a Jehová por Israel, y Jehová le oyó.
- 10
- Y aconteció que mientras Samuel sacrificaba el holocausto,
los filisteos llegaron para pelear con los hijos de Israel. Mas Jehová tronó aquel día
con gran estruendo sobre los filisteos, y los atemorizó, y fueron vencidos delante de
Israel.
- 11
- Y saliendo los hijos de Israel de Mizpa, siguieron a los
filisteos, hiriéndolos hasta abajo de Bet-car.
- 12
- Tomó luego Samuel una piedra y la puso entre Mizpa y Sen, y
le puso por nombre Eben-ezer, diciendo: Hasta aquí nos ayudó Jehová.
- 13
- Así fueron sometidos los filisteos, y no volvieron más a
entrar en el territorio de Israel; y la mano de Jehová estuvo contra los filisteos todos
los días de Samuel.
- 14
- Y fueron restituidas a los hijos de Israel las ciudades que
los filisteos habían tomado a los israelitas, desde Ecrón hasta Gat; e Israel libró su
territorio de mano de los filisteos. Y hubo paz entre Israel y el amorreo.
- 15
- Y juzgó Samuel a Israel todo el tiempo que vivió.
- 16
- Y todos los años iba y daba vuelta a Bet-el, a Gilgal y a
Mizpa, y juzgaba a Israel en todos estos lugares.
- 17
- Después volvía a Ramá, porque allí estaba su casa, y
allí juzgaba a Israel; y edificó allí un altar a Jehová.
Israel pide un rey
- 1
- Aconteció que habiendo Samuel envejecido, puso a sus hijos
por jueces sobre Israel.
- 2
- Y el nombre de su hijo primogénito fue Joel, y el nombre
del segundo, Abías; y eran jueces en Beerseba.
- 3
- Pero no anduvieron los hijos por los caminos de su padre,
antes se volvieron tras la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho.
- 4
- Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y
vinieron a Ramá para ver a Samuel,
- 5
- y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no
andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen
todas las naciones.
- 6
- Pero no agradó a Samuel esta palabra que dijeron: Danos un
rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová.
- 7
- Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo
que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no
reine sobre ellos.
- 8
- Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que
los saqué de Egipto hasta hoy, dejándome a mí y sirviendo a dioses ajenos, así hacen
también contigo.
- 9
- Ahora, pues, oye su voz; mas protesta solemnemente contra
ellos, y muéstrales cómo les tratará el rey que reinará sobre ellos.
- 10
- Y refirió Samuel todas las palabras de Jehová al pueblo
que le había pedido rey.
- 11
- Dijo, pues: Así hará el rey que reinará sobre vosotros:
tomará vuestros hijos, y los pondrá en sus carros y en su gente de a caballo, para que
corran delante de su carro;
- 12
- y nombrará para sí jefes de miles y jefes de cincuentenas;
los pondrá asimismo a que aren sus campos y sieguen sus mieses, y a que hagan sus armas
de guerra y los pertrechos de sus carros.
- 13
- Tomará también a vuestras hijas para que sean
perfumadoras, cocineras y amasadoras.
- 14
- Asimismo tomará lo mejor de vuestras tierras, de vuestras
viñas y de vuestros olivares, y los dará a sus siervos.
- 15
- Diezmará vuestro grano y vuestras viñas, para dar a sus
oficiales y a sus siervos.
- 16
- Tomará vuestros siervos y vuestras siervas, vuestros
mejores jóvenes, y vuestros asnos, y con ellos hará sus obras.
- 17
- Diezmará también vuestros rebaños, y seréis sus siervos.
- 18
- Y clamaréis aquel día a causa de vuestro rey que os
habréis elegido, mas Jehová no os responderá en aquel día.
- 19
- Pero el pueblo no quiso oír la voz de Samuel, y dijo: No,
sino que habrá rey sobre nosotros;
- 20
- y nosotros seremos también como todas las naciones, y
nuestro rey nos gobernará, y saldrá delante de nosotros, y hará nuestras guerras.
- 21
- Y oyó Samuel todas las palabras del pueblo, y las refirió
en oídos de Jehová.
- 22
- Y Jehová dijo a Samuel: Oye su voz, y pon rey sobre ellos.
Entonces dijo Samuel a los varones de Israel: Idos cada uno a vuestra ciudad.
Samuel reconoce a Saúl como el elegido
- 1
- Había un varón de Benjamín, hombre valeroso, el cual se
llamaba Cis, hijo de Abiel, hijo de Zeror, hijo de Becorat, hijo de Afía, hijo de un
benjamita.
- 2
- Y tenía él un hijo que se llamaba Saúl, joven y hermoso.
Entre los hijos de Israel no había otro más hermoso que él; de hombros arriba
sobrepasaba a cualquiera del pueblo.
- 3
- Y se habían perdido las asnas de Cis, padre de Saúl; por
lo que dijo Cis a Saúl su hijo: Toma ahora contigo alguno de los criados, y levántate, y
ve a buscar las asnas.
- 4
- Y él pasó el monte de Efraín, y de allí a la tierra de
Salisa, y no las hallaron. Pasaron luego por la tierra de Saalim, y tampoco. Después
pasaron por la tierra de Benjamín, y no las encontraron.
- 5
- Cuando vinieron a la tierra de Zuf, Saúl dijo a su criado
que tenía consigo: Ven, volvámonos; porque quizá mi padre, abandonada la preocupación
por las asnas, estará acongojado por nosotros.
- 6
- El le respondió: He aquí ahora hay en esta ciudad un
varón de Dios, que es hombre insigne; todo lo que él dice acontece sin falta. Vamos,
pues, allá; quizá nos dará algún indicio acerca del objeto por el cual emprendimos
nuestro camino.
- 7
- Respondió Saúl a su criado: Vamos ahora; pero ¿qué
llevaremos al varón? Porque el pan de nuestras alforjas se ha acabado, y no tenemos qué
ofrecerle al varón de Dios. ¿Qué tenemos?
- 8
- Entonces volvió el criado a responder a Saúl, diciendo: He
aquí se halla en mi mano la cuarta parte de un siclo de plata; esto daré al varón de
Dios, para que nos declare nuestro camino.
- 9
- (Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a
Dios, decía así: Venid y vamos al vidente; porque al que hoy se llama profeta, entonces
se le llamaba vidente.)
- 10
- Dijo entonces Saúl a su criado: Dices bien; anda, vamos. Y
fueron a la ciudad donde estaba el varón de Dios.
- 11
- Y cuando subían por la cuesta de la ciudad, hallaron unas
doncellas que salían por agua, a las cuales dijeron: ¿Está en este lugar el vidente?
- 12
- Ellas, respondiéndoles, dijeron: Sí; helo allí delante de
ti; date prisa, pues, porque hoy ha venido a la ciudad en atención a que el pueblo tiene
hoy un sacrificio en el lugar alto.
- 13
- Cuando entréis en la ciudad, le encontraréis luego, antes
que suba al lugar alto a comer; pues el pueblo no comerá hasta que él haya llegado, por
cuanto él es el que bendice el sacrificio; después de esto comen los convidados. Subid,
pues, ahora, porque ahora le hallaréis.
- 14
- Ellos entonces subieron a la ciudad; y cuando estuvieron en
medio de ella, he aquí Samuel venía hacía ellos para subir al lugar alto.
- 15
- Y un día antes que Saúl viniese, Jehová había revelado
al oído de Samuel, diciendo:
- 16
- Mañana a esta misma hora yo enviaré a ti un varón de la
tierra de Benjamín, al cual ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel, y salvará a
mi pueblo de mano de los filisteos; porque yo he mirado a mi pueblo, por cuanto su clamor
ha llegado hasta mí.
- 17
- Y luego que Samuel vio a Saúl, Jehová le dijo: He aquí
éste es el varón del cual te hablé; éste gobernará a mi pueblo.
- 18
- Acercándose, pues, Saúl a Samuel en medio de la puerta, le
dijo: Te ruego que me enseñes dónde está la casa del vidente.
- 19
- Y Samuel respondió a Saúl, diciendo: Yo soy el vidente;
sube delante de mí al lugar alto, y come hoy conmigo, y por la mañana te despacharé, y
te descubriré todo lo que está en tu corazón.
- 20
- Y de las asnas que se te perdieron hace ya tres días,
pierde cuidado de ellas, porque se han hallado. Mas ¿para quién es todo lo que hay de
codiciable en Israel, sino para ti y para toda la casa de tu padre?
- 21
- Saúl respondió y dijo: ¿No soy yo hijo de Benjamín, de
la más pequeña de las tribus de Israel? Y mi familia ¿no es la más pequeña de todas
las familias de la tribu de Benjamín? ¿Por qué, pues, me has dicho cosa semejante?
- 22
- Entonces Samuel tomó a Saúl y a su criado, los introdujo a
la sala, y les dio lugar a la cabecera de los convidados, que eran unos treinta hombres.
- 23
- Y dijo Samuel al cocinero: Trae acá la porción que te di,
la cual te dije que guardases aparte.
- 24
- Entonces alzó el cocinero una espaldilla, con lo que estaba
sobre ella, y la puso delante de Saúl. Y Samuel dijo: He aquí lo que estaba reservado;
ponlo delante de ti y come, porque para esta ocasión se te guardó, cuando dije: Yo he
convidado al pueblo. Y Saúl comió aquel día con Samuel.
- 25
- Y cuando hubieron descendido del lugar alto a la ciudad, él
habló con Saúl en el terrado.
- 26
- Al otro día madrugaron; y al despuntar el alba, Samuel
llamó a Saúl, que estaba en el terrado, y dijo: Levántate, para que te despida. Luego
se levantó Saúl, y salieron ambos, él y Samuel.
- 27
- Y descendiendo ellos al extremo de la ciudad, dijo Samuel a
Saúl: Di al criado que se adelante (y se adelantó el criado), mas espera tú un poco
para que te declare la palabra de Dios.
- 1
- Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó
sobre su cabeza, y lo besó, y le dijo: ¿No te ha ungido Jehová por príncipe sobre su
pueblo Israel?
- 2
- Hoy, después que te hayas apartado de mí, hallarás dos
hombres junto al sepulcro de Raquel, en el territorio de Benjamín, en Selsa, los cuales
te dirán: Las asnas que habías ido a buscar se han hallado; tu padre ha dejado ya de
inquietarse por las asnas, y está afligido por vosotros, diciendo: ¿Qué haré acerca de
mi hijo?
- 3
- Y luego que de allí sigas más adelante, y llegues a la
encina de Tabor, te saldrán al encuentro tres hombres que suben a Dios en Bet-el,
llevando uno tres cabritos, otro tres tortas de pan, y el tercero una vasija de vino;
- 4
- los cuales, luego que te hayan saludado, te darán dos
panes, los que tomarás de mano de ellos.
- 5
- Después de esto llegarás al collado de Dios donde está la
guarnición de los filisteos; y cuando entres allá en la ciudad encontrarás una
compañía de profetas que descienden del lugar alto, y delante de ellos salterio,
pandero, flauta y arpa, y ellos profetizando.
- 6
- Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder,
y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre.
- 7
- Y cuando te hayan sucedido estas señales, haz lo que te
viniere a la mano, porque Dios está contigo.
- 8
- Luego bajarás delante de mí a Gilgal; entonces descenderé
yo a ti para ofrecer holocaustos y sacrificar ofrendas de paz. Espera siete días, hasta
que yo venga a ti y te enseñe lo que has de hacer.
- 9
- Aconteció luego, que al volver él la espalda para
apartarse de Samuel, le mudó Dios su corazón; y todas estas señales acontecieron en
aquel día.
- 10
- Y cuando llegaron allá al collado, he aquí la compañía
de los profetas que venía a encontrarse con él; y el Espíritu de Dios vino sobre él
con poder, y profetizó entre ellos.
- 11
- Y aconteció que cuando todos los que le conocían antes
vieron que profetizaba con los profetas, el pueblo decía el uno al otro: ¿Qué le ha
sucedido al hijo de Cis? ¿Saúl también entre los profetas?
- 12
- Y alguno de allí respondió diciendo: ¿Y quién es el
padre de ellos? Por esta causa se hizo proverbio: ¿También Saúl entre los profetas?
- 13
- Y cesó de profetizar, y llegó al lugar alto.
- 14
- Un tío de Saúl dijo a él y a su criado: ¿A dónde
fuisteis? Y él respondió: A buscar las asnas; y como vimos que no parecían, fuimos a
Samuel.
- 15
- Dijo el tío de Saúl: Yo te ruego me declares qué os dijo
Samuel.
- 16
- Y Saúl respondió a su tío: Nos declaró expresamente que
las asnas habían sido halladas. Mas del asunto del reino, de que Samuel le había
hablado, no le descubrió nada.
- 17
- Después Samuel convocó al pueblo delante de Jehová en
Mizpa,
- 18
- y dijo a los hijos de Israel: Así ha dicho Jehová el Dios
de Israel: Yo saqué a Israel de Egipto, y os libré de mano de los egipcios, y de mano de
todos los reinos que os afligieron.
- 19
- Pero vosotros habéis desechado hoy a vuestro Dios, que os
guarda de todas vuestras aflicciones y angustias, y habéis dicho: No, sino pon rey sobre
nosotros. Ahora, pues, presentaos delante de Jehová por vuestras tribus y por vuestros
millares.
- 20
- Y haciendo Samuel que se acercasen todas las tribus de
Israel, fue tomada la tribu de Benjamín.
- 21
- E hizo llegar la tribu de Benjamín por sus familias, y fue
tomada la familia de Matri; y de ella fue tomado Saúl hijo de Cis. Y le buscaron, pero no
fue hallado.
- 22
- Preguntaron, pues, otra vez a Jehová si aún no había
venido allí aquel varón. Y respondió Jehová: He aquí que él está escondido entre el
bagaje.
- 23
- Entonces corrieron y lo trajeron de allí; y puesto en medio
del pueblo, desde los hombros arriba era más alto que todo el pueblo.
- 24
- Y Samuel dijo a todo el pueblo: ¿Habéis visto al que ha
elegido Jehová, que no hay semejante a él en todo el pueblo? Entonces el pueblo clamó
con alegría, diciendo: ¡Viva el rey!
- 25
- Samuel recitó luego al pueblo las leyes del reino, y las
escribió en un libro, el cual guardó delante de Jehová.
- 26
- Y envió Samuel a todo el pueblo cada uno a su casa. Saúl
también se fue a su casa en Gabaa, y fueron con él los hombres de guerra cuyos corazones
Dios había tocado.
- 27
- Pero algunos perversos dijeron: ¿Cómo nos ha de salvar
éste? Y le tuvieron en poco, y no le trajeron presente; mas él disimuló.
Saúl libra a Jabes del ataque amonita
- 1
- Después subió Najas amonita, y acampó contra Jabes de
Galaad. Y todos los de Jabes dijeron a Najas: Haz alianza con nosotros, y te serviremos.
- 2
- Y Najas amonita les respondió: Con esta condición haré
alianza con vosotros, que a cada uno de todos vosotros saque el ojo derecho, y ponga esta
afrenta sobre todo Israel.
- 3
- Entonces los ancianos de Jabes le dijeron: Danos siete
días, para que enviemos mensajeros por todo el territorio de Israel; y si no hay nadie
que nos defienda, saldremos a ti.
- 4
- Llegando los mensajeros a Gabaa de Saúl, dijeron estas
palabras en oídos del pueblo; y todo el pueblo alzó su voz y lloró.
- 5
- Y he aquí Saúl que venía del campo, tras los bueyes; y
dijo Saúl: ¿Qué tiene el pueblo, que llora? Y le contaron las palabras de los hombres
de Jabes.
- 6
- Al oír Saúl estas palabras, el Espíritu de Dios vino
sobre él con poder; y él se encendió en ira en gran manera.
- 7
- Y tomando un par de bueyes, los cortó en trozos y los
envió por todo el territorio de Israel por medio de mensajeros, diciendo: Así se hará
con los bueyes del que no saliere en pos de Saúl y en pos de Samuel. Y cayó temor de
Jehová sobre el pueblo, y salieron como un solo hombre.
- 8
- Y los contó en Bezec; y fueron los hijos de Israel
trescientos mil, y treinta mil los hombres de Judá.
- 9
- Y respondieron a los mensajeros que habían venido: Así
diréis a los de Jabes de Galaad: Mañana al calentar el sol, seréis librados. Y vinieron
los mensajeros y lo anunciaron a los de Jabes, los cuales se alegraron.
- 10
- Y los de Jabes dijeron a los enemigos: Mañana saldremos a
vosotros, para que hagáis con nosotros todo lo que bien os pareciere.
- 11
- Aconteció que al día siguiente dispuso Saúl al pueblo en
tres compañías, y entraron en medio del campamento a la vigilia de la mañana, e
hirieron a los amonitas hasta que el día calentó; y los que quedaron fueron dispersos,
de tal manera que no quedaron dos de ellos juntos.
- 12
- El pueblo entonces dijo a Samuel: ¿Quiénes son los que
decían: ¿Ha de reinar Saúl sobre nosotros? Dadnos esos hombres, y los mataremos.
- 13
- Y Saúl dijo: No morirá hoy ninguno, porque hoy Jehová ha
dado salvación en Israel.
- 14
- Mas Samuel dijo al pueblo: Venid, vamos a Gilgal para que
renovemos allí el reino.
- 15
- Y fue todo el pueblo a Gilgal, e invistieron allí a Saúl
por rey delante de Jehová en Gilgal. Y sacrificaron allí ofrendas de paz delante de
Jehová, y se alegraron mucho allí Saúl y todos los de Israel.
Samuel concluye su labor como juez
- 1
- Dijo Samuel a todo Israel: He aquí, yo he oído vuestra voz
en todo cuanto me habéis dicho, y os he puesto rey.
- 2
- Ahora, pues, he aquí vuestro rey va delante de vosotros. Yo
soy ya viejo y lleno de canas; pero mis hijos están con vosotros, y yo he andado delante
de vosotros desde mi juventud hasta este día.
- 3
- Aquí estoy; atestiguad contra mí delante de Jehová y
delante de su ungido, si he tomado el buey de alguno, si he tomado el asno de alguno, si
he calumniado a alguien, si he agraviado a alguno, o si de alguien he tomado cohecho para
cegar mis ojos con él; y os lo restituiré.
- 4
- Entonces dijeron: Nunca nos has calumniado ni agraviado, ni
has tomado algo de mano de ningún hombre.
- 5
- Y él les dijo: Jehová es testigo contra vosotros, y su
ungido también es testigo en este día, que no habéis hallado cosa alguna en mi mano. Y
ellos respondieron: Así es.
- 6
- Entonces Samuel dijo al pueblo: Jehová que designó a
Moisés y a Aarón, y sacó a vuestros padres de la tierra de Egipto, es testigo.
- 7
- Ahora, pues, aguardad, y contenderé con vosotros delante de
Jehová acerca de todos los hechos de salvación que Jehová ha hecho con vosotros y con
vuestros padres.
- 8
- Cuando Jacob hubo entrado en Egipto, y vuestros padres
clamaron a Jehová, Jehová envió a Moisés y a Aarón, los cuales sacaron a vuestros
padres de Egipto, y los hicieron habitar en este lugar.
- 9
- Y olvidaron a Jehová su Dios, y él los vendió en mano de
Sísara jefe del ejército de Hazor, y en mano de los filisteos, y en mano del rey de
Moab, los cuales les hicieron guerra.
- 10
- Y ellos clamaron a Jehová, y dijeron: Hemos pecado, porque
hemos dejado a Jehová y hemos servido a los baales y a Astarot; líbranos, pues, ahora de
mano de nuestros enemigos, y te serviremos.
- 11
- Entonces Jehová envió a Jerobaal, a Barac, a Jefté y a
Samuel, y os libró de mano de vuestros enemigos en derredor, y habitasteis seguros.
- 12
- Y habiendo visto que Najas rey de los hijos de Amón venía
contra vosotros, me dijisteis: No, sino que ha de reinar sobre nosotros un rey; siendo
así que Jehová vuestro Dios era vuestro rey.
- 13
- Ahora, pues, he aquí el rey que habéis elegido, el cual
pedisteis; ya veis que Jehová ha puesto rey sobre vosotros.
- 14
- Si temiereis a Jehová y le sirviereis, y oyereis su voz, y
no fuereis rebeldes a la palabra de Jehová, y si tanto vosotros como el rey que reina
sobre vosotros servís a Jehová vuestro Dios, haréis bien.
- 15
- Mas si no oyereis la voz de Jehová, y si fuereis rebeldes a
las palabras de Jehová, la mano de Jehová estará contra vosotros como estuvo contra
vuestros padres.
- 16
- Esperad aún ahora, y mirad esta gran cosa que Jehová hará
delante de vuestros ojos.
- 17
- ¿No es ahora la siega del trigo? Yo clamaré a Jehová, y
él dará truenos y lluvias, para que conozcáis y veáis que es grande vuestra maldad que
habéis hecho ante los ojos de Jehová, pidiendo para vosotros rey.
- 18
- Y Samuel clamó a Jehová, y Jehová dio truenos y lluvias
en aquel día; y todo el pueblo tuvo gran temor de Jehová y de Samuel.
- 19
- Entonces dijo todo el pueblo a Samuel: Ruega por tus siervos
a Jehová tu Dios, para que no muramos; porque a todos nuestros pecados hemos añadido
este mal de pedir rey para nosotros.
- 20
- Y Samuel respondió al pueblo: No temáis; vosotros habéis
hecho todo este mal; pero con todo eso no os apartéis de en pos de Jehová, sino servidle
con todo vuestro corazón.
- 21
- No os apartéis en pos de vanidades que no aprovechan ni
libran, porque son vanidades.
- 22
- Pues Jehová no desamparará a su pueblo, por su grande
nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo.
- 23
- Así que, lejos sea de mí que peque yo contra Jehová
cesando de rogar por vosotros; antes os instruiré en el camino bueno y recto.
- 24
- Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo
vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros.
- 25
- Mas si perseverareis en hacer mal, vosotros y vuestro rey
pereceréis.
Saul ante la amenaza de los filisteos
- 1
- Había ya reinado Saúl un año; y cuando hubo reinado dos
años sobre Israel,
- 2
- escogió luego a tres mil hombres de Israel, de los cuales
estaban con Saul dos mil en Micmas y en el monte de Bet-el, y mil estaban con Jonatán en
Gabaa de Benjamín; y envió al resto del pueblo cada uno a sus tiendas.
- 3
- Y Jonatán atacó a la guarnición de los filisteos que
había en el collado, y lo oyeron los filisteos. E hizo Saul tocar trompeta por todo el
país, diciendo: Oigan los hebreos.
- 4
- Y todo Israel oyó que se decía: Saul ha atacado a la
guarnición de los filisteos; y también que Israel se había hecho abominable a los
filisteos. Y se juntó el pueblo en pos de Saul en Gilgal.
- 5
- Entonces los filisteos se juntaron para pelear contra
Israel, treinta mil carros, seis mil hombres de a caballo, y pueblo numeroso como la arena
que está a la orilla del mar; y subieron y acamparon en Micmas, al oriente de Bet-avén.
- 6
- Cuando los hombres de Israel vieron que estaban en estrecho
(porque el pueblo estaba en aprieto), se escondieron en cuevas, en fosos, en peñascos, en
rocas y en cisternas.
- 7
- Y algunos de los hebreos pasaron el Jordán a la tierra de
Gad y de Galaad; pero Saúl permanecía aún en Gilgal, y todo el pueblo iba tras él
temblando.
- 8
- Y él esperó siete días, conforme al plazo que Samuel
había dicho; pero Samuel no venía a Gilgal, y el pueblo se le desertaba.
- 9
- Entonces dijo Saúl: Traedme holocausto y ofrendas de paz. Y
ofreció el holocausto.
- 10
- Y cuando él acababa de ofrecer el holocausto, he aquí
Samuel que venía; y Saúl salió a recibirle, para saludarle.
- 11
- Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió:
Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado,
y que los filisteos estaban reunidos en Micmas,
- 12
- me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a
Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto.
- 13
- Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no
guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová
hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre.
- 14
- Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado
un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe
sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.
- 15
- Y levantándose Samuel, subió de Gilgal a Gabaa de
Benjamín. Y Saúl contó la gente que se hallaba con él, como seiscientos hombres.
- 16
- Saúl, pues, y Jonatán su hijo, y el pueblo que con ellos
se hallaba, se quedaron en Gabaa de Benjamín; pero los filisteos habían acampado en
Micmas.
- 17
- Y salieron merodeadores del campamento de los filisteos en
tres escuadrones; un escuadrón marchaba por el camino de Ofra hacia la tierra de Sual,
- 18
- otro escuadrón marchaba hacia Bet-horón, y el tercer
escuadrón marchaba hacia la región que mira al valle de Zeboim, hacia el desierto.
- 19
- Y en toda la tierra de Israel no se hallaba herrero; porque
los filisteos habían dicho: Para que los hebreos no hagan espada o lanza.
- 20
- Por lo cual todos los de Israel tenían que descender a los
filisteos para afilar cada uno la reja de su arado, su azadón, su hacha o su hoz.
- 21
- Y el precio era un pim por las rejas de arado y por los
azadones, y la tercera parte de un siclo por afilar las hachas y por componer las
aguijadas.
- 22
- Así aconteció que en el día de la batalla no se halló
espada ni lanza en mano de ninguno del pueblo que estaba con Saúl y con Jonatán, excepto
Saúl y Jonatán su hijo, que las tenían.
- 23
- Y la guarnición de los filisteos avanzó hasta el paso de
Micmas.
Dios da victoria por medio de Jonatán
- 1
- Aconteció un día, que Jonatán hijo de Saúl dijo a su
criado que le traía las armas: Ven y pasemos a la guarnición de los filisteos, que está
de aquel lado. Y no lo hizo saber a su padre.
- 2
- Y Saúl se hallaba al extremo de Gabaa, debajo de un granado
que hay en Migrón, y la gente que estaba con él era como seiscientos hombres.
- 3
- Y Ahías hijo de Ahitob, hermano de Icabod, hijo de Finees,
hijo de Elí, sacerdote de Jehová en Silo, llevaba el efod; y no sabía el pueblo que
Jonatán se hubiese ido.
- 4
- Y entre los desfiladeros por donde Jonatán procuraba pasar
a la guarnición de los filisteos, había un peñasco agudo de un lado, y otro del otro
lado; el uno se llamaba Boses, y el otro Sene.
- 5
- Uno de los peñascos estaba situado al norte, hacia Micmas,
y el otro al sur, hacia Gabaa.
- 6
- Dijo, pues, Jonatán a su paje de armas: Ven, pasemos a la
guarnición de estos incircuncisos; quizá haga algo Jehová por nosotros, pues no es
difícil para Jehová salvar con muchos o con pocos.
- 7
- Y su paje de armas le respondió: Haz todo lo que tienes en
tu corazón; ve, pues aquí estoy contigo a tu voluntad.
- 8
- Dijo entonces Jonatán: Vamos a pasar a esos hombres, y nos
mostraremos a ellos.
- 9
- Si nos dijeren así: Esperad hasta que lleguemos a vosotros,
entonces nos estaremos en nuestro lugar, y no subiremos a ellos.
- 10
- Mas si nos dijeren así: Subid a nosotros, entonces
subiremos, porque Jehová los ha entregado en nuestra mano; y esto nos será por señal.
- 11
- Se mostraron, pues, ambos a la guarnición de los filisteos,
y los filisteos dijeron: He aquí los hebreos, que salen de las cavernas donde se habían
escondido.
- 12
- Y los hombres de la guarnición respondieron a Jonatán y a
su paje de armas, y dijeron: Subid a nosotros, y os haremos saber una cosa. Entonces
Jonatán dijo a su paje de armas: Sube tras mí, porque Jehová los ha entregado en manos
de Israel.
- 13
- Y subió Jonatán trepando con sus manos y sus pies, y tras
él su paje de armas; y a los que caían delante de Jonatán, su paje de armas que iba
tras él los mataba.
- 14
- Y fue esta primera matanza que hicieron Jonatán y su paje
de armas, como veinte hombres, en el espacio de una media yugada de tierra.
- 15
- Y hubo pánico en el campamento y por el campo, y entre toda
la gente de la guarnición; y los que habían ido a merodear, también ellos tuvieron
pánico, y la tierra tembló; hubo, pues, gran consternación.
- 16
- Y los centinelas de Saúl vieron desde Gabaa de Benjamín
cómo la multitud estaba turbada, e iba de un lado a otro y era deshecha.
- 17
- Entonces Saúl dijo al pueblo que estaba con él: Pasad
ahora revista, y ved quién se haya ido de los nuestros. Pasaron revista, y he aquí que
faltaba Jonatán y su paje de armas.
- 18
- Y Saúl dijo a Ahías: Trae el arca de Dios. Porque el arca
de Dios estaba entonces con los hijos de Israel.
- 19
- Pero aconteció que mientras aún hablaba Saúl con el
sacerdote, el alboroto que había en el campamento de los filisteos aumentaba, e iba
creciendo en gran manera. Entonces dijo Saúl al sacerdote: Detén tu mano.
- 20
- Y juntando Saúl a todo el pueblo que con él estaba,
llegaron hasta el lugar de la batalla; y he aquí que la espada de cada uno estaba vuelta
contra su compañero, y había gran confusión.
- 21
- Y los hebreos que habían estado con los filisteos de tiempo
atrás, y habían venido con ellos de los alrededores al campamento, se pusieron también
del lado de los israelitas que estaban con Saúl y con Jonatán.
- 22
- Asimismo todos los israelitas que se habían escondido en el
monte de Efraín, oyendo que los filisteos huían, también ellos los persiguieron en
aquella batalla.
- 23
- Así salvó Jehová a Israel aquel día. Y llegó la batalla
hasta Bet-avén.
- 24
- Pero los hombres de Israel fueron puestos en apuro aquel
día; porque Saúl había juramentado al pueblo, diciendo: Cualquiera que coma pan antes
de caer la noche, antes que haya tomado venganza de mis enemigos, sea maldito. Y todo el
pueblo no había probado pan.
- 25
- Y todo el pueblo llegó a un bosque, donde había miel en la
superficie del campo.
- 26
- Entró, pues, el pueblo en el bosque, y he aquí que la miel
corría; pero no hubo quien hiciera llegar su mano a su boca, porque el pueblo temía el
juramento.
- 27
- Pero Jonatán no había oído cuando su padre había
juramentado al pueblo, y alargó la punta de una vara que traía en su mano, y la mojó en
un panal de miel, y llevó su mano a la boca; y fueron aclarados sus ojos.
- 28
- Entonces habló uno del pueblo, diciendo: Tu padre ha hecho
jurar solemnemente al pueblo, diciendo: Maldito sea el hombre que tome hoy alimento. Y el
pueblo desfallecía.
- 29
- Respondió Jonatán: Mi padre ha turbado el país. Ved ahora
cómo han sido aclarados mis ojos, por haber gustado un poco de esta miel.
- 30
- ¿Cuánto más si el pueblo hubiera comido libremente hoy
del botín tomado de sus enemigos? ¿No se habría hecho ahora mayor estrago entre los
filisteos?
- 31
- E hirieron aquel día a los filisteos desde Micmas hasta
Ajalón; pero el pueblo estaba muy cansado.
- 32
- Y se lanzó el pueblo sobre el botín, y tomaron ovejas y
vacas y becerros, y los degollaron en el suelo; y el pueblo los comió con sangre.
- 33
- Y le dieron aviso a Saúl, diciendo: El pueblo peca contra
Jehová, comiendo la carne con la sangre. Y él dijo: Vosotros habéis prevaricado;
rodadme ahora acá una piedra grande.
- 34
- Además dijo Saúl: Esparcíos por el pueblo, y decidles que
me traigan cada uno su vaca, y cada cual su oveja, y degolladlas aquí, y comed; y no
pequéis contra Jehová comiendo la carne con la sangre. Y trajo todo el pueblo cada cual
por su mano su vaca aquella noche, y las degollaron allí.
- 35
- Y edificó Saúl altar a Jehová; este altar fue el primero
que edificó a Jehová.
- 36
- Y dijo Saúl: Descendamos de noche contra los filisteos, y
los saquearemos hasta la mañana, y no dejaremos de ellos ninguno. Y ellos dijeron: Haz lo
que bien te pareciere. Dijo luego el sacerdote: Acerquémonos aquí a Dios.
- 37
- Y Saúl consultó a Dios: ¿Descenderé tras los filisteos?
¿Los entregarás en mano de Israel? Mas Jehová no le dio respuesta aquel día.
- 38
- Entonces dijo Saúl: Venid acá todos los principales del
pueblo, y sabed y ved en qué ha consistido este pecado hoy;
- 39
- porque vive Jehová que salva a Israel, que aunque fuere en
Jonatán mi hijo, de seguro morirá. Y no hubo en todo el pueblo quien le respondiese.
- 40
- Dijo luego a todo Israel: Vosotros estaréis a un lado, y yo
y Jonatán mi hijo estaremos al otro lado. Y el pueblo respondió a Saúl: Haz lo que bien
te pareciere.
- 41
- Entonces dijo Saúl a Jehová Dios de Israel: Da suerte
perfecta. Y la suerte cayó sobre Jonatán y Saúl, y el pueblo salió libre.
- 42
- Y Saúl dijo: Echad suertes entre mí y Jonatán mi hijo. Y
la suerte cayó sobre Jonatán.
- 43
- Entonces Saúl dijo a Jonatán: Declárame lo que has hecho.
Y Jonatán se lo declaró y dijo: Ciertamente gusté un poco de miel con la punta de la
vara que traía en mi mano; ¿y he de morir?
- 44
- Y Saúl respondió: Así me haga Dios y aun me añada, que
sin duda morirás, Jonatán.
- 45
- Entonces el pueblo dijo a Saúl: ¿Ha de morir Jonatán, el
que ha hecho esta grande salvación en Israel? No será así. Vive Jehová, que no ha de
caer un cabello de su cabeza en tierra, pues que ha actuado hoy con Dios. Así el pueblo
libró de morir a Jonatán.
- 46
- Y Saúl dejó de seguir a los filisteos; y los filisteos se
fueron a su lugar.
- 47
- Después de haber tomado posesión del reinado de Israel,
Saúl hizo guerra a todos sus enemigos en derredor: contra Moab, contra los hijos de
Amón, contra Edom, contra los reyes de Soba, y contra los filisteos; y adondequiera que
se volvía, era vencedor.
- 48
- Y reunió un ejército y derrotó a Amalec, y libró a
Israel de mano de los que lo saqueaban.
- 49
- Y los hijos de Saúl fueron Jonatán, Isúi y Malquisúa. Y
los nombres de sus dos hijas eran, el de la mayor, Merab, y el de la menor, Mical.
- 50
- Y el nombre de la mujer de Saúl era Ahinoam, hija de
Ahimaas. Y el nombre del general de su ejército era Abner, hijo de Ner tío de Saúl.
- 51
- Porque Cis padre de Saúl, y Ner padre de Abner, fueron
hijos de Abiel.
- 52
- Y hubo guerra encarnizada contra los filisteos todo el
tiempo de Saúl; y a todo el que Saúl veía que era hombre esforzado y apto para
combatir, lo juntaba consigo.
Saúl desobedece a Jehová
- 1
- Después Samuel dijo a Saúl: Jehová me envió a que te
ungiese por rey sobre su pueblo Israel; ahora, pues, está atento a las palabras de
Jehová.
- 2
- Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo castigaré lo
que hizo Amalec a Israel al oponérsele en el camino cuando subía de Egipto.
- 3
- Ve, pues, y hiere a Amalec, y destruye todo lo que tiene, y
no te apiades de él; mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho, vacas, ovejas,
camellos y asnos.
- 4
- Saúl, pues, convocó al pueblo y les pasó revista en
Telaim, doscientos mil de a pie, y diez mil hombres de Judá.
- 5
- Y viniendo Saúl a la ciudad de Amalec, puso emboscada en el
valle.
- 6
- Y dijo Saúl a los ceneos: Idos, apartaos y salid de entre
los de Amalec, para que no os destruya juntamente con ellos; porque vosotros mostrasteis
misericordia a todos los hijos de Israel, cuando subían de Egipto. Y se apartaron los
ceneos de entre los hijos de Amalec.
- 7
- Y Saúl derrotó a los amalecitas desde Havila hasta llegar
a Shur, que está al oriente de Egipto.
- 8
- Y tomó vivo a Agag rey de Amalec, pero a todo el pueblo
mató a filo de espada.
- 9
- Y Saúl y el pueblo perdonaron a Agag, y a lo mejor de las
ovejas y del ganado mayor, de los animales engordados, de los carneros y de todo lo bueno,
y no lo quisieron destruir; mas todo lo que era vil y despreciable destruyeron.
- 10
- Y vino palabra de Jehová a Samuel, diciendo:
- 11
- Me pesa haber puesto por rey a Saúl, porque se ha vuelto de
en pos de mí, y no ha cumplido mis palabras. Y se apesadumbró Samuel, y clamó a Jehová
toda aquella noche.
- 12
- Madrugó luego Samuel para ir a encontrar a Saúl por la
mañana; y fue dado aviso a Samuel, diciendo: Saúl ha venido a Carmel, y he aquí se
levantó un monumento, y dio la vuelta, y pasó adelante y descendió a Gilgal.
- 13
- Vino, pues, Samuel a Saúl, y Saúl le dijo: Bendito seas
tú de Jehová; yo he cumplido la palabra de Jehová.
- 14
- Samuel entonces dijo: ¿Pues qué balido de ovejas y bramido
de vacas es este que yo oigo con mis oídos?
- 15
- Y Saúl respondió: De Amalec los han traído; porque el
pueblo perdonó lo mejor de las ovejas y de las vacas, para sacrificarlas a Jehová tu
Dios, pero lo demás lo destruimos.
- 16
- Entonces dijo Samuel a Saúl: Déjame declararte lo que
Jehová me ha dicho esta noche. Y él le respondió: Di.
- 17
- Y dijo Samuel: Aunque eras pequeño en tus propios ojos,
¿no has sido hecho jefe de las tribus de Israel, y Jehová te ha ungido por rey sobre
Israel?
- 18
- Y Jehová te envió en misión y dijo: Ve, destruye a los
pecadores de Amalec, y hazles guerra hasta que los acabes.
- 19
- ¿Por qué, pues, no has oído la voz de Jehová, sino que
vuelto al botín has hecho lo malo ante los ojos de Jehová?
- 20
- Y Saúl respondió a Samuel: Antes bien he obedecido la voz
de Jehová, y fui a la misión que Jehová me envió, y he traído a Agag rey de Amalec, y
he destruido a los amalecitas.
- 21
- Mas el pueblo tomó del botín ovejas y vacas, las primicias
del anatema, para ofrecer sacrificios a Jehová tu Dios en Gilgal.
- 22
- Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los
holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el
obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los
carneros.
- 23
- Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como
ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él
también te ha desechado para que no seas rey.
- 24
- Entonces Saúl dijo a Samuel: Yo he pecado; pues he
quebrantado el mandamiento de Jehová y tus palabras, porque temí al pueblo y consentí a
la voz de ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado,
- 25
- y vuelve conmigo para que adore a Jehová.
- 26
- Y Samuel respondió a Saúl: No volveré contigo; porque
desechaste la palabra de Jehová, y Jehová te ha desechado para que no seas rey sobre
Israel.
- 27
- Y volviéndose Samuel para irse, él se asió de la punta de
su manto, y éste se rasgó.
- 28
- Entonces Samuel le dijo: Jehová ha rasgado hoy de ti el
reino de Israel, y lo ha dado a un prójimo tuyo mejor que tú.
- 29
- Además, el que es la Gloria de Israel no mentirá, ni se
arrepentirá, porque no es hombre para que se arrepienta.
- 30
- Y él dijo: Yo he pecado; pero te ruego que me honres
delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel, y vuelvas conmigo para que adore
a Jehová tu Dios.
- 31
- Y volvió Samuel tras Saúl, y adoró Saúl a Jehová.
- 32
- Después dijo Samuel: Traedme a Agag rey de Amalec. Y Agag
vino a él alegremente. Y dijo Agag: Ciertamente ya pasó la amargura de la muerte.
- 33
- Y Samuel dijo: Como tu espada dejó a las mujeres sin hijos,
así tu madre será sin hijo entre las mujeres. Entonces Samuel cortó en pedazos a Agag
delante de Jehová en Gilgal.
- 34
- Se fue luego Samuel a Ramá, y Saúl subió a su casa en
Gabaa de Saúl.
- 35
- Y nunca después vio Samuel a Saúl en toda su vida; y
Samuel lloraba a Saúl; y Jehová se arrepentía de haber puesto a Saúl por rey sobre
Israel.
Samuel unge a David como rey
- 1
- Dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl,
habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven,
te enviaré a Isaí de Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey.
- 2
- Y dijo Samuel: ¿Cómo iré? Si Saúl lo supiera, me
mataría. Jehová respondió: Toma contigo una becerra de la vacada, y di: A ofrecer
sacrificio a Jehová he venido.
- 3
- Y llama a Isaí al sacrificio, y yo te enseñaré lo que has
de hacer; y me ungirás al que yo te dijere.
- 4
- Hizo, pues, Samuel como le dijo Jehová; y luego que él
llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a recibirle con miedo, y dijeron: ¿Es
pacífica tu venida?
- 5
- El respondió: Sí, vengo a ofrecer sacrificio a Jehová;
santificaos, y venid conmigo al sacrificio. Y santificando él a Isaí y a sus hijos, los
llamó al sacrificio.
- 6
- Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y
dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido.
- 7
- Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a
lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el
hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el
corazón.
- 8
- Entonces llamó Isaí a Abinadab, y lo hizo pasar delante de
Samuel, el cual dijo: Tampoco a éste ha escogido Jehová.
- 9
- Hizo luego pasar Isaí a Sama. Y él dijo: Tampoco a éste
ha elegido Jehová.
- 10
- E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero
Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a éstos.
- 11
- Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos?
Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí:
Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí.
- 12
- Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio,
hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque
éste es.
- 13
- Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de
sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se
levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá.
- 14
- El Espíritu de Jehová se apartó de Saúl, y le
atormentaba un espíritu malo de parte de Jehová.
- 15
- Y los criados de Saúl le dijeron: He aquí ahora, un
espíritu malo de parte de Dios te atormenta.
- 16
- Diga, pues, nuestro señor a tus siervos que están delante
de ti, que busquen a alguno que sepa tocar el arpa, para que cuando esté sobre ti el
espíritu malo de parte de Dios, él toque con su mano, y tengas alivio.
- 17
- Y Saúl respondió a sus criados: Buscadme, pues, ahora
alguno que toque bien, y traédmelo.
- 18
- Entonces uno de los criados respondió diciendo: He aquí yo
he visto a un hijo de Isaí de Belén, que sabe tocar, y es valiente y vigoroso y hombre
de guerra, prudente en sus palabras, y hermoso, y Jehová está con él.
- 19
- Y Saúl envió mensajeros a Isaí, diciendo: Envíame a
David tu hijo, el que está con las ovejas.
- 20
- Y tomó Isaí un asno cargado de pan, una vasija de vino y
un cabrito, y lo envió a Saúl por medio de David su hijo.
- 21
- Y viniendo David a Saúl, estuvo delante de él; y él le
amó mucho, y le hizo su paje de armas.
- 22
- Y Saúl envió a decir a Isaí: Yo te ruego que esté David
conmigo, pues ha hallado gracia en mis ojos.
- 23
- Y cuando el espíritu malo de parte de Dios venía sobre
Saúl, David tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Saúl tenía alivio y estaba mejor, y
el espíritu malo se apartaba de él.
Goliat desafía al ejército de Israel
- 1
- Los filisteos juntaron sus ejércitos para la guerra, y se
congregaron en Soco, que es de Judá, y acamparon entre Soco y Azeca, en Efes-damim.
- 2
- También Saúl y los hombres de Israel se juntaron, y
acamparon en el valle de Ela, y se pusieron en orden de batalla contra los filisteos.
- 3
- Y los filisteos estaban sobre un monte a un lado, e Israel
estaba sobre otro monte al otro lado, y el valle entre ellos.
- 4
- Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín,
el cual se llamaba Goliat, de Gat, y tenía de altura seis codos y un palmo.
- 5
- Y traía un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una cota
de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos de bronce.
- 6
- Sobre sus piernas traía grebas de bronce, y jabalina de
bronce entre sus hombros.
- 7
- El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y tenía
el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro; e iba su escudero delante de él.
- 8
- Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel,
diciéndoles: ¿Para qué os habéis puesto en orden de batalla? ¿No soy yo el filisteo,
y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí.
- 9
- Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros
seremos vuestros siervos; y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis
nuestros siervos y nos serviréis.
- 10
- Y añadió el filisteo: Hoy yo he desafiado al campamento de
Israel; dadme un hombre que pelee conmigo.
- 11
- Oyendo Saúl y todo Israel estas palabras del filisteo, se
turbaron y tuvieron gran miedo.
- 12
- Y David era hijo de aquel hombre efrateo de Belén de Judá,
cuyo nombre era Isaí, el cual tenía ocho hijos; y en el tiempo de Saúl este hombre era
viejo y de gran edad entre los hombres.
- 13
- Y los tres hijos mayores de Isaí habían ido para seguir a
Saúl a la guerra. Y los nombres de sus tres hijos que habían ido a la guerra eran: Eliab
el primogénito, el segundo Abinadab, y el tercero Sama;
- 14
- y David era el menor. Siguieron, pues, los tres mayores a
Saúl.
- 15
- Pero David había ido y vuelto, dejando a Saúl, para
apacentar las ovejas de su padre en Belén.
- 16
- Venía, pues, aquel filisteo por la mañana y por la tarde,
y así lo hizo durante cuarenta días.
- 17
- Y dijo Isaí a David su hijo: Toma ahora para tus hermanos
un efa de este grano tostado, y estos diez panes, y llévalo pronto al campamento a tus
hermanos.
- 18
- Y estos diez quesos de leche los llevarás al jefe de los
mil; y mira si tus hermanos están buenos, y toma prendas de ellos.
- 19
- Y Saúl y ellos y todos los de Israel estaban en el valle de
Ela, peleando contra los filisteos.
- 20
- Se levantó, pues, David de mañana, y dejando las ovejas al
cuidado de un guarda, se fue con su carga como Isaí le había mandado; y llegó al
campamento cuando el ejército salía en orden de batalla, y daba el grito de combate.
- 21
- Y se pusieron en orden de batalla Israel y los filisteos,
ejército frente a ejército.
- 22
- Entonces David dejó su carga en mano del que guardaba el
bagaje, y corrió al ejército; y cuando llegó, preguntó por sus hermanos, si estaban
bien.
- 23
- Mientras él hablaba con ellos, he aquí que aquel paladín
que se ponía en medio de los dos campamentos, que se llamaba Goliat, el filisteo de Gat,
salió de entre las filas de los filisteos y habló las mismas palabras, y las oyó David.
- 24
- Y todos los varones de Israel que veían aquel hombre huían
de su presencia, y tenían gran temor.
- 25
- Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel
hombre que ha salido? El se adelanta para provocar a Israel. Al que le venciere, el rey le
enriquecerá con grandes riquezas, y le dará su hija, y eximirá de tributos a la casa de
su padre en Israel.
- 26
- Entonces habló David a los que estaban junto a él,
diciendo: ¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de
Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones
del Dios viviente?
- 27
- Y el pueblo le respondió las mismas palabras, diciendo:
Así se hará al hombre que le venciere.
- 28
- Y oyéndole hablar Eliab su hermano mayor con aquellos
hombres, se encendió en ira contra David y dijo: ¿Para qué has descendido acá? ¿y a
quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la
malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido.
- 29
- David respondió: ¿Qué he hecho yo ahora? ¿No es esto
mero hablar?
- 30
- Y apartándose de él hacia otros, preguntó de igual
manera; y le dio el pueblo la misma respuesta de antes.
- 31
- Fueron oídas las palabras que David había dicho, y las
refirieron delante de Saúl; y él lo hizo venir.
- 32
- Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a
causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo.
- 33
- Dijo Saúl a David: No podrás tú ir contra aquel filisteo,
para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su
juventud.
- 34
- David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas
de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada,
- 35
- salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y
si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba.
- 36
- Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo
incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejéricto del Dios viviente.
- 37
- Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del
león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo. Y
dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo.
- 38
- Y Saúl vistió a David con sus ropas, y puso sobre su
cabeza un casco de bronce, y le armó de coraza.
- 39
- Y ciñó David su espada sobre sus vestidos, y probó a
andar, porque nunca había hecho la prueba. Y dijo David a Saúl: Yo no puedo andar con
esto, porque nunca lo practiqué. Y David echó de sí aquellas cosas.
- 40
- Y tomó su cayado en su mano, y escogió cinco piedras lisas
del arroyo, y las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y tomó su honda en
su mano, y se fue hacia el filisteo.
- 41
- Y el filisteo venía andando y acercándose a David, y su
escudero delante de él.
- 42
- Y cuando el filisteo miró y vio a David, le tuvo en poco;
porque era muchacho, y rubio, y de hermoso parecer.
- 43
- Y dijo el filisteo a David: ¿Soy yo perro, para que vengas
a mí con palos? Y maldijo a David por sus dioses.
- 44
- Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne
a las aves del cielo y a las bestias del campo.
- 45
- Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada
y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios
de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado.
- 46
- Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te
cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las
bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel.
- 47
- Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con
espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras
manos.
- 48
- Y aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a
andar para ir al encuentro de David, David se dio prisa, y corrió a la linea de batalla
contra el filisteo.
- 49
- Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una
piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó
clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra.
- 50
- Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió
al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano.
- 51
- Entonces corrió David y se puso sobre el filisteo; y
tomando la espada de él y sacándola de su vaina, lo acabó de matar, y le cortó con
ella la cabeza. Y cuando los filisteos vieron a su paladín muerto, huyeron.
- 52
- Levantándose luego los de Israel y los de Judá, gritaron,
y siguieron a los filisteos hasta llegar al valle, y hasta las puertas de Ecrón. Y
cayeron los heridos de los filisteos por el camino de Saaraim hasta Gat y Ecrón.
- 53
- Y volvieron los hijos de Israel de seguir tras los
filisteos, y saquearon su campamento.
- 54
- Y David tomó la cabeza del filisteo y la trajo a
Jerusalén, pero las armas de él las puso en su tienda.
- 55
- Y cuando Saúl vio a David que salía a encontrarse con el
filisteo, dijo a Abner general del ejército: Abner, ¿de quién es hijo ese joven? Y
Abner respondió:
- 56
- Vive tu alma, oh rey, que no lo sé. Y el rey dijo: Pregunta
de quién es hijo ese joven.
- 57
- Y cuando David volvía de matar al filisteo, Abner lo tomó
y lo llevó delante de Saúl, teniendo David la cabeza del filisteo en su mano.
- 58
- Y le dijo Saúl: Muchacho, ¿de quién eres hijo? Y David
respondió: Yo soy hijo de tu siervo Isaí de Belén.
Saúl tiene celos de David
- 1
- Aconteció que cuando él hubo acabado de hablar con Saúl,
el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a sí mismo.
- 2
- Y Saúl le tomó aquel día, y no le dejó volver a casa de
su padre.
- 3
- E hicieron pacto Jonatán y David, porque él le amaba como
a sí mismo.
- 4
- Y Jonatán se quitó el manto que llevaba, y se lo dio a
David, y otras ropas suyas, hasta su espada, su arco y su talabarte.
- 5
- Y salía David a dondequiera que Saúl le enviaba, y se
portaba prudentemente. Y lo puso Saúl sobre gente de guerra, y era acepto a los ojos de
todo el pueblo, y a los ojos de los siervos de Saúl.
- 6
- Aconteció que cuando volvían ellos, cuando David volvió
de matar al filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de Israel cantando y
danzando, para recibir al rey Saúl, con panderos, con cánticos de alegría y con
instrumentos de música.
- 7
- Y cantaban las mujeres que danzaban, y decían: Saúl hirió
a sus miles, Y David a sus diez miles.
- 8
- Y se enojó Saúl en gran manera, y le desagradó este
dicho, y dijo: A David dieron diez miles, y a mí miles; no le falta más que el reino.
- 9
- Y desde aquel día Saúl no miró con buenos ojos a David.
- 10
- Aconteció al otro día, que un espíritu malo de parte de
Dios tomó a Saúl, y él desvariaba en medio de la casa. David tocaba con su mano como
los otros días; y tenía Saúl la lanza en la mano.
- 11
- Y arrojó Saúl la lanza, diciendo: Enclavaré a David a la
pared. Pero David lo evadió dos veces.
- 12
- Mas Saúl estaba temeroso de David, por cuanto Jehová
estaba con él, y se había apartado de Saúl;
- 13
- por lo cual Saúl lo alejó de sí, y le hizo jefe de mil; y
salía y entraba delante del pueblo.
- 14
- Y David se conducía prudentemente en todos sus asuntos, y
Jehová estaba con él.
- 15
- Y viendo Saúl que se portaba tan prudentemente, tenía
temor de él.
- 16
- Mas todo Israel y Judá amaba a David, porque él salía y
entraba delante de ellos.
- 17
- Entonces dijo Saúl a David: He aquí, yo te daré Merab mi
hija mayor por mujer, con tal que me seas hombre valiente, y pelees las batallas de
Jehová. Mas Saúl decía: No será mi mano contra él, sino que será contra él la mano
de los filisteos.
- 18
- Pero David respondió a Saúl: ¿Quién soy yo, o qué es mi
vida, o la familia de mi padre en Israel, para que yo sea yerno del rey?
- 19
- Y llegado el tiempo en que Merab hija de Saúl se había de
dar a David, fue dada por mujer a Adriel meholatita.
- 20
- Pero Mical la otra hija de Saúl amaba a David; y fue dicho
a Saúl, y le pareció bien a sus ojos.
- 21
- Y Saúl dijo: Yo se