Exodo
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Capítulo:
Los israelitas esclavos en Egipto
- 1
- Estos son los nombres de los hijos de Israel que entraron en
Egipto con Jacob; cada uno entró con su familia:
- 2
- Rubén, Simeón, Leví, Judá,
- 3
- Isacar, Zabulón, Benjamín,
- 4
- Dan, Neftalí, Gad y Aser.
- 5
- Todas las personas que le nacieron a Jacob fueron setenta. Y
José estaba en Egipto.
- 6
- Y murió José, y todos sus hermanos, y toda aquella
generación.
- 7
- Y los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, y
fueron aumentados y fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra.
- 8
- Entretanto, se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no
conocía a José; y dijo a su pueblo:
- 9
- He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más
fuerte que nosotros.
- 10
- Ahora, pues, seamos sabios para con él, para que no se
multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se una a nuestros enemigos y
pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra.
- 11
- Entonces pusieron sobre ellos comisarios de tributos que los
molestasen con sus cargas; y edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y
Ramesés.
- 12
- Pero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban
y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel.
- 13
- Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con
dureza,
- 14
- y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y
ladrillo, y en toda labor del campo y en todo su servicio, al cual los obligaban con
rigor.
- 15
- Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una
de las cuales se llamaba Sifra, y otra Fúa, y les dijo:
- 16
- Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el
sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva.
- 17
- Pero las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les
mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños.
- 18
- Y el rey de Egipto hizo llamar a las parteras y les dijo:
¿Por qué habéis hecho esto, que habéis preservado la vida a los niños?
- 19
- Y las parteras respondieron a Faraón: Porque las mujeres
hebreas no son como las egipcias; pues son robustas, y dan a luz antes que la partera
venga a ellas.
- 20
- Y Dios hizo bien a las parteras; y el pueblo se multiplicó
y se fortaleció en gran manera.
- 21
- Y por haber las parteras temido a Dios, él prosperó sus
familias.
- 22
- Entonces Faraón mandó a todo su pueblo, diciendo: Echad al
río a todo hijo que nazca, y a toda hija preservad la vida.
El niño Moisés en la corte del faraón
- 1
- Un varón de la familia de Leví fue y tomó por mujer a una
hija de Leví,
- 2
- la que concibió, y dio a luz un hijo; y viéndole que era
hermoso, le tuvo escondido tres meses.
- 3
- Pero no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla
de juncos y la calafateó con asfalto y brea, y colocó en ella al niño y lo puso en un
carrizal a la orilla del río.
- 4
- Y una hermana suya se puso a lo lejos, para ver lo que le
acontecería.
- 5
- Y la hija de Faraón descendió a lavarse al río, y
paseándose sus doncellas por la ribera del río, vio ella la arquilla en el carrizal, y
envió una criada suya a que la tomase.
- 6
- Y cuando la abrió, vio al niño; y he aquí que el niño
lloraba. Y teniendo compasión de él, dijo: De los niños de los hebreos es éste.
- 7
- Entonces su hermana dijo a la hija de Faraón: ¿Iré a
llamarte una nodriza de las hebreas, para que te críe este niño?
- 8
- Y la hija de Faraón respondió: Ve. Entonces fue la
doncella, y llamó a la madre del niño,
- 9
- a la cual dijo la hija de Faraón: Lleva a este niño y
críamelo, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó al niño y lo crió.
- 10
- Y cuando el niño creció, ella lo trajo a la hija de
Faraón, la cual lo prohijó, y le puso por nombre Moisés, diciendo: Porque de las aguas
lo saqué.
- 11
- En aquellos días sucedió que crecido ya Moisés, salió a
sus hermanos, y los vio en sus duras tareas, y observó a un egipcio que golpeaba a uno de
los hebreos, sus hermanos.
- 12
- Entonces miró a todas partes, y viendo que no parecía
nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena.
- 13
- Al día siguiente salió y vio a dos hebreos que reñían;
entonces dijo al que maltrataba al otro: ¿Por qué golpeas a tu prójimo?
- 14
- Y él respondió: ¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y
juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio? Entonces Moisés tuvo
miedo, y dijo: Ciertamente esto ha sido descubierto.
- 15
- Oyendo Faraón acerca de este hecho, procuró matar a
Moisés; pero Moisés huyó de delante de Faraón, y habitó en la tierra de Madián.
- 16
- Y estando sentado junto al pozo, siete hijas que tenía el
sacerdote de Madián vinieron a sacar agua para llenar las pilas y dar de beber a las
ovejas de su padre.
- 17
- Mas los pastores vinieron y las echaron de allí; entonces
Moisés se levantó y las defendió, y dio de beber a sus ovejas.
- 18
- Y volviendo ellas a Reuel su padre, él les dijo: ¿Por qué
habéis venido hoy tan pronto?
- 19
- Ellas respondieron: Un varón egipcio nos defendió de mano
de los pastores, y también nos sacó el agua, y dio de beber a las ovejas.
- 20
- Y dijo a sus hijas: ¿Dónde está? ¿Por qué habéis
dejado a ese hombre? Llamadle para que coma.
- 21
- Y Moisés convino en morar con aquel varón; y él dio su
hija Séfora por mujer a Moisés.
- 22
- Y ella le dio a luz un hijo; y él le puso por nombre
Gersón, porque dijo: Forastero soy en tierra ajena.
- 23
- Aconteció que después de muchos días murió el rey de
Egipto, y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a
Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre.
- 24
- Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con
Abraham, Isaac y Jacob.
- 25
- Y miró Dios a los hijos de Israel, y los reconoció Dios.
- 1
- Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote
de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios.
- 2
- Y se le apareció el Angel de Jehová en una llama de fuego
en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se
consumía.
- 3
- Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande
visión, por qué causa la zarza no se quema.
- 4
- Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio
de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí.
- 5
- Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque
el lugar en que tú estás, tierra santa es.
- 6
- Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de
Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a
Dios.
- 7
- Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo
que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus
angustias,
- 8
- y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y
sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a
los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo.
- 9
- El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de
mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen.
- 10
- Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que
saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel.
- 11
- Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que
vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?
- 12
- Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te
será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo,
serviréis a Dios sobre este monte.
- 13
- Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de
Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me
preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé?
- 14
- Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así
dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.
- 15
- Además dijo Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de
Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de
Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre; con él se me recordará
por todos los siglos.
- 16
- Ve, y reúne a los ancianos de Israel, y diles: Jehová, el
Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, me apareció diciendo:
En verdad os he visitado, y he visto lo que se os hace en Egipto;
- 17
- y he dicho: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto a la
tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una
tierra que fluye leche y miel.
- 18
- Y oirán tu voz; e irás tú, y los ancianos de Israel, al
rey de Egipto, y le diréis: Jehová el Dios de los hebreos nos ha encontrado; por tanto,
nosotros iremos ahora camino de tres días por el desierto, para que ofrezcamos
sacrificios a Jehová nuestro Dios.
- 19
- Mas yo sé que el rey de Egipto no os dejará ir sino por
mano fuerte.
- 20
- Pero yo extenderé mi mano, y heriré a Egipto con todas mis
maravillas que haré en él, y entonces os dejará ir.
- 21
- Y yo daré a este pueblo gracia en los ojos de los egipcios,
para que cuando salgáis, no vayáis con las manos vacías;
- 22
- sino que pedirá cada mujer a su vecina y a su huéspeda
alhajas de plata, alhajas de oro, y vestidos, los cuales pondréis sobre vuestros hijos y
vuestras hijas; y despojaréis a Egipto.
- 1
- Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no
me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová.
- 2
- Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él
respondió: Una vara.
- 3
- El le dijo: Echala en tierra. Y él la echó en tierra, y se
hizo una culebra; y Moisés huía de ella.
- 4
- Entonces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano, y tómala
por la cola. Y él extendió su mano, y la tomó, y se volvió vara en su mano.
- 5
- Por esto creerán que se te ha aparecido Jehová, el Dios de
tus padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob.
- 6
- Le dijo además Jehová: Mete ahora tu mano en tu seno. Y
él metió la mano en su seno; y cuando la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como
la nieve.
- 7
- Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y él volvió a
meter su mano en su seno; y al sacarla de nuevo del seno, he aquí que se había vuelto
como la otra carne.
- 8
- Si aconteciere que no te creyeren ni obedecieren a la voz de
la primera señal, creerán a la voz de la postrera.
- 9
- Y si aún no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu
voz, tomarás de las aguas del río y las derramarás en tierra; y se cambiarán aquellas
aguas que tomarás del río y se harán sangre en la tierra.
- 10
- Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido
hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo
en el habla y torpe de lengua.
- 11
- Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o
quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?
- 12
- Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo
que hayas de hablar.
- 13
- Y él dijo: ¡Ay, Señor! envía, te ruego, por medio del
que debes enviar.
- 14
- Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No
conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a
recibirte, y al verte se alegrará en su corazón.
- 15
- Tú hablarás a él, y pondrás en su boca las palabras, y
yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer.
- 16
- Y él hablará por ti al pueblo; él te será a ti en lugar
de boca, y tú serás para él en lugar de Dios.
- 17
- Y tomarás en tu mano esta vara, con la cual harás las
señales.
- 18
- Así se fue Moisés, y volviendo a su suegro Jetro, le dijo:
Iré ahora, y volveré a mis hermanos que están en Egipto, para ver si aún viven. Y
Jetro dijo a Moisés: Ve en paz.
- 19
- Dijo también Jehová a Moisés en Madián: Ve y vuélvete a
Egipto, porque han muerto todos los que procuraban tu muerte.
- 20
- Entonces Moisés tomó su mujer y sus hijos, y los puso
sobre un asno, y volvió a tierra de Egipto. Tomó también Moisés la vara de Dios en su
mano.
- 21
- Y dijo Jehová a Moisés: Cuando hayas vuelto a Egipto, mira
que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano; pero yo
endureceré su corazón, de modo que no dejará ir al pueblo.
- 22
- Y dirás a Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi
hijo, mi primogénito.
- 23
- Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva,
mas no has querido dejarlo ir; he aquí yo voy a matar a tu hijo, tu primogénito.
- 24
- Y aconteció en el camino, que en una posada Jehová le
salió al encuentro, y quiso matarlo.
- 25
- Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el
prepucio de su hijo, y lo echó a sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de
sangre.
- 26
- Así le dejó luego ir. Y ella dijo: Esposo de sangre, a
causa de la circuncisión.
- 27
- Y Jehová dijo a Aarón: Ve a recibir a Moisés al desierto.
Y él fue, y lo encontró en el monte de Dios, y le besó.
- 28
- Entonces contó Moisés a Aarón todas las palabras de
Jehová que le enviaba, y todas las señales que le había dado.
- 29
- Y fueron Moisés y Aarón, y reunieron a todos los ancianos
de los hijos de Israel.
- 30
- Y habló Aarón acerca de todas las cosas que Jehová había
dicho a Moisés, e hizo las señales delante de los ojos del pueblo.
- 31
- Y el pueblo creyó; y oyendo que Jehová había visitado a
los hijos de Israel, y que había visto su aflicción, se inclinaron y adoraron.
Moisés y Aarón ante el Faraón
- 1
- Después Moisés y Aarón entraron a la presencia de Faraón
y le dijeron: Jehová el Dios de Israel dice así: Deja ir a mi pueblo a celebrarme fiesta
en el desierto.
- 2
- Y Faraón respondió: ¿Quién es Jehová, para que yo oiga
su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel.
- 3
- Y ellos dijeron: El Dios de los hebreos nos ha encontrado;
iremos, pues, ahora, camino de tres días por el desierto, y ofreceremos sacrificios a
Jehová nuestro Dios, para que no venga sobre nosotros con peste o con espada.
- 4
- Entonces el rey de Egipto les dijo: Moisés y Aarón, ¿por
qué hacéis cesar al pueblo de su trabajo? Volved a vuestras tareas.
- 5
- Dijo también Faraón: He aquí el pueblo de la tierra es
ahora mucho, y vosotros les hacéis cesar de sus tareas.
- 6
- Y mandó Faraón aquel mismo día a los cuadrilleros del
pueblo que lo tenían a su cargo, y a sus capataces, diciendo:
- 7
- De aquí en adelante no daréis paja al pueblo para hacer
ladrillo, como hasta ahora; vayan ellos y recojan por sí mismos la paja.
- 8
- Y les impondréis la misma tarea de ladrillo que hacían
antes, y no les disminuiréis nada; porque están ociosos, por eso levantan la voz
diciendo: Vamos y ofrezcamos sacrificios a nuestro Dios.
- 9
- Agrávese la servidumbre sobre ellos, para que se ocupen en
ella, y no atiendan a palabras mentirosas.
- 10
- Y saliendo los cuadrilleros del pueblo y sus capataces,
hablaron al pueblo, diciendo: Así ha dicho Faraón: Yo no os doy paja.
- 11
- Id vosotros y recoged la paja donde la halléis; pero nada
se disminuirá de vuestra tarea.
- 12
- Entonces el pueblo se esparció por toda la tierra de Egipto
para recoger rastrojo en lugar de paja.
- 13
- Y los cuadrilleros los apremiaban, diciendo: Acabad vuestra
obra, la tarea de cada día en su día, como cuando se os daba paja.
- 14
- Y azotaban a los capataces de los hijos de Israel que los
cuadrilleros de Faraón habían puesto sobre ellos, diciendo: ¿Por qué no habéis
cumplido vuestra tarea de ladrillo ni ayer ni hoy, como antes?
- 15
- Y los capataces de los hijos de Israel vinieron a Faraón y
se quejaron a él, diciendo: ¿Por qué lo haces así con tus siervos?
- 16
- No se da paja a tus siervos, y con todo nos dicen: Haced el
ladrillo. Y he aquí tus siervos son azotados, y el pueblo tuyo es el culpable.
- 17
- Y él respondió: Estáis ociosos, sí, ociosos, y por eso
decís: Vamos y ofrezcamos sacrificios a Jehová.
- 18
- Id pues, ahora, y trabajad. No se os dará paja, y habéis
de entregar la misma tarea de ladrillo.
- 19
- Entonces los capataces de los hijos de Israel se vieron en
aflicción, al decírseles: No se disminuirá nada de vuestro ladrillo, de la tarea de
cada día.
- 20
- Y encontrando a Moisés y a Aarón, que estaban a la vista
de ellos cuando salían de la presencia de Faraón,
- 21
- les dijeron: Mire Jehová sobre vosotros, y juzgue; pues nos
habéis hecho abominables delante de Faraón y de sus siervos, poniéndoles la espada en
la mano para que nos maten.
- 22
- Entonces Moisés se volvió a Jehová, y dijo: Señor, ¿por
qué afliges a este pueblo? ¿Para qué me enviaste?
- 23
- Porque desde que yo vine a Faraón para hablarle en tu
nombre, ha afligido a este pueblo; y tú no has librado a tu pueblo.
- 1
- Jehová respondió a Moisés: Ahora verás lo que yo haré a
Faraón; porque con mano fuerte los dejará ir, y con mano fuerte los echará de su
tierra.
- 2
- Habló todavía Dios a Moisés, y le dijo: Yo soy JEHOVÁ.
- 3
- Y aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios
Omnipotente, mas en mi nombre JEHOVÁ no me di a conocer a ellos.
- 4
- También establecí mi pacto con ellos, de darles la tierra
de Canaán, la tierra en que fueron forasteros, y en la cual habitaron.
- 5
- Asimismo yo he oído el gemido de los hijos de Israel, a
quienes hacen servir los egipcios, y me he acordado de mi pacto.
- 6
- Por tanto, dirás a los hijos de Israel: Yo soy JEHOVÁ; y
yo os sacaré de debajo de las tareas pesadas de Egipto, y os libraré de su servidumbre,
y os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes;
- 7
- y os tomaré por mi pueblo y seré vuestro Dios; y vosotros
sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que os sacó de debajo de las tareas pesadas de
Egipto.
- 8
- Y os meteré en la tierra por la cual alcé mi mano jurando
que la daría a Abraham, a Isaac y a Jacob; y yo os la daré por heredad. Yo JEHOVÁ.
- 9
- De esta manera habló Moisés a los hijos de Israel; pero
ellos no escuchaban a Moisés a causa de la congoja de espíritu, y de la dura
servidumbre.
- 10
- Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
- 11
- Entra y habla a Faraón rey de Egipto, que deje ir de su
tierra a los hijos de Israel.
- 12
- Y respondió Moisés delante de Jehová: He aquí, los hijos
de Israel no me escuchan; ¿cómo, pues, me escuchará Faraón, siendo yo torpe de labios?
- 13
- Entonces Jehová habló a Moisés y a Aarón y les dio
mandamiento para los hijos de Israel, y para Faraón rey de Egipto, para que sacasen a los
hijos de Israel de la tierra de Egipto.
- 14
- Estos son los jefes de las familias de sus padres: Los hijos
de Rubén, el primogénito de Israel: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi; estas son las
familias de Rubén.
- 15
- Los hijos de Simeón: Jemuel, Jamín, Ohad, Jaquín, Zohar,
y Saúl hijo de una cananea. Estas son las familias de Simeón.
- 16
- Estos son los nombres de los hijos de Leví por sus linajes:
Gersón, Coat y Merari. Y los años de la vida de Leví fueron ciento treinta y siete
años.
- 17
- Los hijos de Gersón: Libni y Simei, por sus familias.
- 18
- Y los hijos de Coat: Amram, Izhar, Hebrón y Uziel. Y los
años de la vida de Coat fueron ciento treinta y tres años.
- 19
- Y los hijos de Merari: Mahli y Musi. Estas son las familas
de Leví por sus linajes.
- 20
- Y Amram tomó por mujer a Jocabed su tía, la cual dio a luz
a Aarón y a Moisés. Y los años de la vida de Amram fueron ciento treinta y siete años.
- 21
- Los hijos de Izhar: Coré, Nefeg y Zicri.
- 22
- Y los hijos de Uziel: Misael, Elzafán y Sitri.
- 23
- Y tomó Aarón por mujer a Elisabet hija de Aminadab,
hermana de Naasón; la cual dio a luz a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.
- 24
- Los hijos de Coré: Asir, Elcana y Abiasaf. Estas son las
familias de los coreítas.
- 25
- Y Eleazar hijo de Aarón tomó para sí mujer de las hijas
de Futiel, la cual dio a luz a Finees. Y estos son los jefes de los padres de los levitas
por sus familias.
- 26
- Este es aquel Aarón y aquel Moisés, a los cuales Jehová
dijo: Sacad a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejércitos.
- 27
- Estos son los que hablaron a Faraón rey de Egipto, para
sacar de Egipto a los hijos de Israel. Moisés y Aarón fueron éstos.
- 28
- Cuando Jehová habló a Moisés en la tierra de Egipto,
- 29
- entonces Jehová habló a Moisés, diciendo: Yo soy JEHOVÁ;
di a Faraón rey de Egipto todas las cosas que yo te digo a ti.
- 30
- Y Moisés respondió delante de Jehová: He aquí, yo soy
torpe de labios; ¿cómo, pues, me ha de oír Faraón?
- 1
- Jehová dijo a Moisés: Mira, yo te he constituido dios para
Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta.
- 2
- Tú dirás todas las cosas que yo te mande, y Aarón tu
hermano hablará a Faraón, para que deje ir de su tierra a los hijos de Israel.
- 3
- Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en
la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas.
- 4
- Y Faraón no os oirá; mas yo pondré mi mano sobre Egipto,
y sacaré a mis ejércitos, mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto, con
grandes juicios.
- 5
- Y sabrán los egipcios que yo soy Jehová, cuando extienda
mi mano sobre Egipto, y saque a los hijos de Israel de en medio de ellos.
- 6
- E hizo Moisés y Aarón como Jehová les mandó; así lo
hicieron.
- 7
- Era Moisés de edad de ochenta años, y Aarón de edad de
ochenta y tres, cuando hablaron a Faraón.
- 8
- Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
- 9
- Si Faraón os respondiere diciendo: Mostrad milagro; dirás
a Aarón: Toma tu vara, y échala delante de Faraón, para que se haga culebra.
- 10
- Vinieron, pues, Moisés y Aarón a Faraón, e hicieron como
Jehová lo había mandado. Y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus siervos, y
se hizo culebra.
- 11
- Entonces llamó también Faraón sabios y hechiceros, e
hicieron también lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos;
- 12
- pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron
culebras; mas la vara de Aarón devoró las varas de ellos.
- 13
- Y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó,
como Jehová lo había dicho.
- 14
- Entonces Jehová dijo a Moisés: El corazón de Faraón
está endurecido, y no quiere dejar ir al pueblo.
- 15
- Ve por la mañana a Faraón, he aquí que él sale al río;
y tú ponte a la ribera delante de él, y toma en tu mano la vara que se volvió culebra,
- 16
- y dile: Jehová el Dios de los hebreos me ha enviado a ti,
diciendo: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva en el desierto; y he aquí que hasta
ahora no has querido oír.
- 17
- Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy
Jehová: he aquí, yo golpearé con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el
río, y se convertirá en sangre.
- 18
- Y los peces que hay en el río morirán, y hederá el río,
y los egipcios tendrán asco de beber el agua del río.
- 19
- Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón: Toma tu vara, y
extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos y sobre sus
estanques, y sobre todos sus depósitos de aguas, para que se conviertan en sangre, y haya
sangre por toda la región de Egipto, así en los vasos de madera como en los de piedra.
- 20
- Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó; y
alzando la vara golpeó las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus
siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre.
- 21
- Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río
se corrompió, tanto que los egipcios no podían beber de él. Y hubo sangre por toda la
tierra de Egipto.
- 22
- Y los hechiceros de Egipto hicieron lo mismo con sus
encantamientos; y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo
había dicho.
- 23
- Y Faraón se volvió y fue a su casa, y no dio atención
tampoco a esto.
- 24
- Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del río para
beber, porque no podían beber de las aguas del río.
- 25
- Y se cumplieron siete días después que Jehová hirió el
río.
Segunda plaga: las ranas
- 1
- Entonces Jehová dijo a Moisés: Entra a la presencia de
Faraón y dile: Jehová ha dicho así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva.
- 2
- Y si no lo quisieres dejar ir, he aquí yo castigaré con
ranas todos tus territorios.
- 3
- Y el río criará ranas, las cuales subirán y entrarán en
tu casa, en la cámara donde duermes, y sobre tu cama, y en las casas de tus siervos, en
tu pueblo, en tus hornos y en tus artesas.
- 4
- Y las ranas subirán sobre ti, sobre tu pueblo, y sobre
todos tus siervos.
- 5
- Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón: Extiende tu mano con
tu vara sobre los ríos, arroyos y estanques, para que haga subir ranas sobre la tierra de
Egipto.
- 6
- Entonces Aarón extendió su mano sobre las aguas de Egipto,
y subieron ranas que cubrieron la tierra de Egipto.
- 7
- Y los hechiceros hicieron lo mismo con sus encantamientos, e
hicieron venir ranas sobre la tierra de Egipto.
- 8
- Entonces Faraón llamó a Moisés y a Aarón, y les dijo:
Orad a Jehová para que quite las ranas de mí y de mi pueblo, y dejaré ir a tu pueblo
para que ofrezca sacrificios a Jehová.
- 9
- Y dijo Moisés a Faraón: Dígnate indicarme cuándo debo
orar por ti, por tus siervos y por tu pueblo, para que las ranas sean quitadas de ti y de
tus casas, y que solamente queden en el río.
- 10
- Y él dijo: Mañana. Y Moisés respondió: Se hará conforme
a tu palabra, para que conozcas que no hay como Jehová nuestro Dios.
- 11
- Y las ranas se irán de ti, y de tus casas, de tus siervos y
de tu pueblo, y solamente quedarán en el río.
- 12
- Entonces salieron Moisés y Aarón de la presencia de
Faraón. Y clamó Moisés a Jehová tocante a las ranas que había mandado a Faraón.
- 13
- E hizo Jehová conforme a la palabra de Moisés, y murieron
las ranas de las casas, de los cortijos y de los campos.
- 14
- Y las juntaron en montones, y apestaba la tierra.
- 15
- Pero viendo Faraón que le habían dado reposo, endureció
su corazón y no los escuchó, como Jehová lo había dicho.
- 16
- Entonces Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón: Extiende tu
vara y golpea el polvo de la tierra, para que se vuelva piojos por todo el país de
Egipto.
- 17
- Y ellos lo hicieron así; y Aarón extendió su mano con su
vara, y golpeó el polvo de la tierra, el cual se volvió piojos, así en los hombres como
en las bestias; todo el polvo de la tierra se volvió piojos en todo el país de Egipto.
- 18
- Y los hechiceros hicieron así también, para sacar piojos
con sus encantamientos; pero no pudieron. Y hubo piojos tanto en los hombres como en las
bestias.
- 19
- Entonces los hechiceros dijeron a Faraón: Dedo de Dios es
éste. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había
dicho.
- 20
- Jehová dijo a Moisés: Levántate de mañana y ponte
delante de Faraón, he aquí él sale al río; y dile: Jehová ha dicho así: Deja ir a mi
pueblo, para que me sirva.
- 21
- Porque si no dejas ir a mi pueblo, he aquí yo enviaré
sobre ti, sobre tus siervos, sobre tu pueblo y sobre tus casas toda clase de moscas; y las
casas de los egipcios se llenarán de toda clase de moscas, y asimismo la tierra donde
ellos estén.
- 22
- ? aquel día yo apartaré la tierra de Gosén, en la cual
habita mi pueblo, para que ninguna clase de moscas haya en ella, a fin de que sepas que yo
soy Jehová en medio de la tierra.
- 23
- Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana
será esta señal.
- 24
- Y Jehová lo hizo así, y vino toda clase de moscas
molestísimas sobre la casa de Faraón, sobre las casas de sus siervos, y sobre todo el
país de Egipto; y la tierra fue corrompida a causa de ellas.
- 25
- Entonces Faraón llamó a Moisés y a Aarón, y les dijo:
Andad, ofreced sacrificio a vuestro Dios en la tierra.
- 26
- Y Moisés respondió: No conviene que hagamos así, porque
ofreceríamos a Jehová nuestro Dios la abominación de los egipcios. He aquí, si
sacrificáramos la abominación de los egipcios delante de ellos, ¿no nos apedrearían?
- 27
- Camino de tres días iremos por el desierto, y ofreceremos
sacrificios a Jehová nuestro Dios, como él nos dirá.
- 28
- Dijo Faraón: Yo os dejaré ir para que ofrezcáis
sacrificios a Jehová vuestro Dios en el desierto, con tal que no vayáis más lejos; orad
por mí.
- 29
- Y respondió Moisés: He aquí, al salir yo de tu presencia,
rogaré a Jehová que las diversas clases de moscas se vayan de Faraón, y de sus siervos,
y de su pueblo mañana; con tal que Faraón no falte más, no dejando ir al pueblo a dar
sacrificio a Jehová.
- 30
- Entonces Moisés salió de la presencia de Faraón, y oró a
Jehová.
- 31
- Y Jehová hizo conforme a la palabra de Moisés, y quitó
todas aquellas moscas de Faraón, de sus siervos y de su pueblo, sin que quedara una.
- 32
- Mas Faraón endureció aun esta vez su corazón, y no dejó
ir al pueblo.
Quinta plaga: la peste
- 1
- Entonces Jehová dijo a Moisés: Entra a la presencia de
Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo, para que
me sirva.
- 2
- Porque si no lo quieres dejar ir, y lo detienes aún,
- 3
- he aquí la mano de Jehová estará sobre tus ganados que
están en el campo, caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas, con plaga gravísima.
- 4
- Y Jehová hará separación entre los ganados de Israel y
los de Egipto, de modo que nada muera de todo lo de los hijos de Israel.
- 5
- Y Jehová fijó plazo, diciendo: Mañana hará Jehová esta
cosa en la tierra.
- 6
- Al día siguiente Jehová hizo aquello, y murió todo el
ganado de Egipto; mas del ganado de los hijos de Israel no murió uno.
- 7
- Entonces Faraón envió, y he aquí que del ganado de los
hijos de Israel no había muerto uno. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no dejó
ir al pueblo.
- 8
- Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Tomad puñados de
ceniza de un horno, y la esparcirá Moisés hacia el cielo delante de Faraón;
- 9
- y vendrá a ser polvo sobre toda la tierra de Egipto, y
producirá sarpullido con úlceras en los hombres y en las bestias, por todo el país de
Egipto.
- 10
- Y tomaron ceniza del horno, y se pusieron delante de
Faraón, y la esparció Moisés hacia el cielo; y hubo sarpullido que produjo úlceras
tanto en los hombres como en las bestias.
- 11
- Y los hechiceros no podían estar delante de Moisés a causa
del sarpullido, porque hubo sarpullido en los hechiceros y en todos los egipcios.
- 12
- Pero Jehová endureció el corazón de Faraón, y no los
oyó, como Jehová lo había dicho a Moisés.
- 13
- Entonces Jehová dijo a Moisés: Levántate de mañana, y
ponte delante de Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi
pueblo, para que me sirva.
- 14
- Porque yo enviaré esta vez todas mis plagas a tu corazón,
sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la
tierra.
- 15
- Porque ahora yo extenderé mi mano para herirte a ti y a tu
pueblo de plaga, y serás quitado de la tierra.
- 16
- Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y
para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra.
- 17
- ¿Todavía te ensoberbeces contra mi pueblo, para no
dejarlos ir?
- 18
- He aquí que mañana a estas horas yo haré llover granizo
muy pesado, cual nunca hubo en Egipto, desde el día que se fundó hasta ahora.
- 19
- Envía, pues, a recoger tu ganado, y todo lo que tienes en
el campo; porque todo hombre o animal que se halle en el campo, y no sea recogido a casa,
el granizo caerá sobre él, y morirá.
- 20
- De los siervos de Faraón, el que tuvo temor de la palabra
de Jehová hizo huir sus criados y su ganado a casa;
- 21
- mas el que no puso en su corazón la palabra de Jehová,
dejó sus criados y sus ganados en el campo.
- 22
- Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo,
para que venga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, y sobre las bestias,
y sobre toda la hierba del campo en el país de Egipto.
- 23
- Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo
tronar y granizar, y el fuego se descargó sobre la tierra; y Jehová hizo llover granizo
sobre la tierra de Egipto.
- 24
- Hubo, pues, granizo, y fuego mezclado con el granizo, tan
grande, cual nunca hubo en toda la tierra de Egipto desde que fue habitada.
- 25
- Y aquel granizo hirió en toda la tierra de Egipto todo lo
que estaba en el campo, así hombres como bestias; asimismo destrozó el granizo toda la
hierba del campo, y desgajó todos los árboles del país.
- 26
- Solamente en la tierra de Gosén, donde estaban los hijos de
Israel, no hubo granizo.
- 27
- Entonces Faraón envió a llamar a Moisés y a Aarón, y les
dijo: He pecado esta vez; Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos.
- 28
- Orad a Jehová para que cesen los truenos de Dios y el
granizo, y yo os dejaré ir, y no os detendréis más.
- 29
- Y le respondió Moisés: Tan pronto salga yo de la ciudad,
extenderé mis manos a Jehová, y los truenos cesarán, y no habrá más granizo; para que
sepas que de Jehová es la tierra.
- 30
- Pero yo sé que ni tú ni tus siervos temeréis todavía la
presencia de Jehová Dios.
- 31
- El lino, pues, y la cebada fueron destrozados, porque la
cebada estaba ya espigada, y el lino en caña.
- 32
- Mas el trigo y el centeno no fueron destrozados, porque eran
tardíos.
- 33
- Y salido Moisés de la presencia de Faraón, fuera de la
ciudad, extendió sus manos a Jehová, y cesaron los truenos y el granizo, y la lluvia no
cayó más sobre la tierra.
- 34
- Y viendo Faraón que la lluvia había cesado, y el granizo y
los truenos, se obstinó en pecar, y endurecieron su corazón él y sus siervos.
- 35
- Y el corazón de Faraón se endureció, y no dejó ir a los
hijos de Israel, como Jehová lo había dicho por medio de Moisés.
Octava plaga: la langosta
- 1
- Jehová dijo a Moisés: Entra a la presencia de Faraón;
porque yo he endurecido su corazón, y el corazón de sus siervos, para mostrar entre
ellos estas mis señales,
- 2
- y para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que
yo hice en Egipto, y mis señales que hice entre ellos; para que sepáis que yo soy
Jehová.
- 3
- Entonces vinieron Moisés y Aarón a Faraón, y le dijeron:
Jehová el Dios de los hebreos ha dicho así: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte
delante de mí? Deja ir a mi pueblo, para que me sirva.
- 4
- Y si aún rehúsas dejarlo ir, he aquí que mañana yo
traeré sobre tu territorio la langosta,
- 5
- la cual cubrirá la faz de la tierra, de modo que no pueda
verse la tierra; y ella comerá lo que escapó, lo que os quedó del granizo; comerá
asimismo todo árbol que os fructifica en el campo.
- 6
- Y llenará tus casas, y las casas de todos tus siervos, y
las casas de todos los egipcios, cual nunca vieron tus padres ni tus abuelos, desde que
ellos fueron sobre la tierra hasta hoy. Y se volvió y salió de delante de Faraón.
- 7
- Entonces los siervos de Faraón le dijeron: ¿Hasta cuándo
será este hombre un lazo para nosotros? Deja ir a estos hombres, para que sirvan a
Jehová su Dios. ¿Acaso no sabes todavía que Egipto está ya destruido?
- 8
- Y Moisés y Aarón volvieron a ser llamados ante Faraón, el
cual les dijo: Andad, servid a Jehová vuestro Dios. ¿Quiénes son los que han de ir?
- 9
- Moisés respondió: Hemos de ir con nuestros niños y con
nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas; con nuestras ovejas y con
nuestras vacas hemos de ir; porque es nuestra fiesta solemne para Jehová.
- 10
- Y él les dijo: ¡Así sea Jehová con vosotros! ¿Cómo os
voy a dejar ir a vosotros y a vuestros niños? ¡Mirad cómo el mal está delante de
vuestro rostro!
- 11
- No será así; id ahora vosotros los varones, y servid a
Jehová, pues esto es lo que vosotros pedisteis. Y los echaron de la presencia de Faraón.
- 12
- Entonces Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre la
tierra de Egipto para traer la langosta, a fin de que suba sobre el país de Egipto, y
consuma todo lo que el granizo dejó.
- 13
- Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y
Jehová trajo un viento oriental sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y al
venir la mañana el viento oriental trajo la langosta.
- 14
- Y subió la langosta sobre toda la tierra de Egipto, y se
asentó en todo el país de Egipto en tan gran cantidad como no la hubo antes ni la habrá
después;
- 15
- y cubrió la faz de todo el país, y oscureció la tierra; y
consumió toda la hierba de la tierra, y todo el fruto de los árboles que había dejado
el granizo; no quedó cosa verde en árboles ni en hierba del campo, en toda la tierra de
Egipto.
- 16
- Entonces Faraón se apresuró a llamar a Moisés y a Aarón,
y dijo: He pecado contra Jehová vuestro Dios, y contra vosotros.
- 17
- Mas os ruego ahora que perdonéis mi pecado solamente esta
vez, y que oréis a Jehová vuestro Dios que quite de mí al menos esta plaga mortal.
- 18
- Y salió Moisés de delante de Faraón, y oró a Jehová.
- 19
- Entonces Jehová trajo un fortísimo viento occidental, y
quitó la langosta y la arrojó en el Mar Rojo; ni una langosta quedó en todo el país de
Egipto.
- 20
- Pero Jehová endureció el corazón de Faraón, y éste no
dejó ir a los hijos de Israel.
- 21
- Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo,
para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe.
- 22
- Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas
tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días.
- 23
- Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar
en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones.
- 24
- Entonces Faraón hizo llamar a Moisés, y dijo: Id, servid a
Jehová; solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas; vayan también vuestros niños
con vosotros.
- 25
- Y Moisés respondió: Tú también nos darás sacrificios y
holocaustos que sacrifiquemos para Jehová nuestro Dios.
- 26
- Nuestros ganados irán también con nosotros; no quedará ni
una pezuña; porque de ellos hemos de tomar para servir a Jehová nuestro Dios, y no
sabemos con qué hemos de servir a Jehová hasta que lleguemos allá.
- 27
- Pero Jehová endureció el corazón de Faraón, y no quiso
dejarlos ir.
- 28
- Y le dijo Faraón: Retírate de mí; guárdate que no veas
más mi rostro, porque en cualquier día que vieres mi rostro, morirás.
- 29
- Y Moisés respondió: Bien has dicho; no veré más tu
rostro.
Anuncio de la décima plaga
- 1
- Jehová dijo a Moisés: Una plaga traeré aún sobre Faraón
y sobre Egipto, después de la cual él os dejará ir de aquí; y seguramente os echará
de aquí del todo.
- 2
- Habla ahora al pueblo, y que cada uno pida a su vecino, y
cada una a su vecina, alhajas de plata y de oro.
- 3
- Y Jehová dio gracia al pueblo en los ojos de los egipcios.
También Moisés era tenido por gran varón en la tierra de Egipto, a los ojos de los
siervos de Faraón, y a los ojos del pueblo.
- 4
- Dijo, pues, Moisés: Jehová ha dicho así: A la medianoche
yo saldré por en medio de Egipto,
- 5
- y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el
primogénito de Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que
está tras el molino, y todo primogénito de las bestias.
- 6
- Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual
nunca hubo, ni jamás habrá.
- 7
- Pero contra todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta
la bestia, ni un perro moverá su lengua, para que sepáis que Jehová hace diferencia
entre los egipcios y los israelitas.
- 8
- Y descenderán a mí todos estos tus siervos, e inclinados
delante de mí dirán: Vete, tú y todo el pueblo que está debajo de ti; y después de
esto yo saldré. Y salió muy enojado de la presencia de Faraón.
- 9
- Y Jehová dijo a Moisés: Faraón no os oirá, para que mis
maravillas se multipliquen en la tierra de Egipto.
- 10
- Y Moisés y Aarón hicieron todos estos prodigios delante de
Faraón; pues Jehová había endurecido el corazón de Faraón, y no envió a los hijos de
Israel fuera de su país.
La Pascua de liberación
- 1
- Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto,
diciendo:
- 2
- Este mes os será principio de los meses; para vosotros
será éste el primero en los meses del año.
- 3
- Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el
diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero
por familia.
- 4
- Mas si la familia fuere tan pequeña que no baste para comer
el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomarán uno según el número de
las personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero.
- 5
- El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis
de las ovejas o de las cabras.
- 6
- Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo
inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.
- 7
- Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y
en el dintel de las casas en que lo han de comer.
- 8
- Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes
sin levadura; con hierbas amargas lo comerán.
- 9
- Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino
asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus entrañas.
- 10
- Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que
quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego.
- 11
- Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro
calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis
apresuradamente; es la Pascua de Jehová.
- 12
- Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y
heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las
bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová.
- 13
- Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros
estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de
mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.
- 14
- Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como
fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo
celebraréis.
- 15
- Siete días comeréis panes sin levadura; y así el primer
día haréis que no haya levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado
desde el primer día hasta el séptimo, será cortado de Israel.
- 16
- El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el
séptimo día tendréis una santa convocación; ninguna obra se hará en ellos, excepto
solamente que preparéis lo que cada cual haya de comer.
- 17
- Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque en
este mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis
este mandamiento en vuestras generaciones por costumbre perpetua.
- 18
- En el mes primero comeréis los panes sin levadura, desde el
día catorce del mes por la tarde hasta el veintiuno del mes por la tarde.
- 19
- Por siete días no se hallará levadura en vuestras casas;
porque cualquiera que comiere leudado, así extranjero como natural del país, será
cortado de la congregación de Israel.
- 20
- Ninguna cosa leudada comeréis; en todas vuestras
habitaciones comeréis panes sin levadura.
- 21
- Y Moisés convocó a todos los ancianos de Israel, y les
dijo: Sacad y tomaos corderos por vuestras familias, y sacrificad la pascua.
- 22
- Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que
estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el
lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana.
- 23
- Porque Jehová pasará hiriendo a los egipcios; y cuando vea
la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará
entrar al heridor en vuestras casas para herir.
- 24
- Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros
hijos para siempre.
- 25
- Y cuando entréis en la tierra que Jehová os dará, como
prometió, guardaréis este rito.
- 26
- Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué es este rito
vuestro?,
- 27
- vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de
Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando
hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró.
- 28
- Y los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente así,
como Jehová había mandado a Moisés y a Aarón.
- 29
- Y aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo
primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre
su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito
de los animales.
- 30
- Y se levantó aquella noche Faraón, él y todos sus
siervos, y todos los egipcios; y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa
donde no hubiese un muerto.
- 31
- E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo:
Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id, servid a Jehová,
como habéis dicho.
- 32
- Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como
habéis dicho, e idos; y bendecidme también a mí.
- 33
- Y los egipcios apremiaban al pueblo, dándose prisa a
echarlos de la tierra; porque decían: Todos somos muertos.
- 34
- Y llevó el pueblo su masa antes que se leudase, sus masas
envueltas en sus sábanas sobre sus hombros.
- 35
- E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de
Moisés, pidiendo de los egipcios alhajas de plata, y de oro, y vestidos.
- 36
- Y Jehová dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y
les dieron cuanto pedían; así despojaron a los egipcios.
- 37
- Partieron los hijos de Israel de Ramesés a Sucot, como
seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños.
- 38
- También subió con ellos grande multitud de toda clase de
gentes, y ovejas, y muchísimo ganado.
- 39
- Y cocieron tortas sin levadura de la masa que habían sacado
de Egipto, pues no había leudado, porque al echarlos fuera los egipcios, no habían
tenido tiempo ni para prepararse comida.
- 40
- El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue
cuatrocientos treinta años.
- 41
- Y pasados los cuatrocientos treinta años, en el mismo día
todas las huestes de Jehová salieron de la tierra de Egipto.
- 42
- Es noche de guardar para Jehová, por haberlos sacado en
ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardarla para Jehová todos los hijos de
Israel en sus generaciones.
- 43
- Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Esta es la ordenanza de
la pascua; ningún extraño comerá de ella.
- 44
- Mas todo siervo humano comprado por dinero comerá de ella,
después que lo hubieres circuncidado.
- 45
- El extranjero y el jornalero no comerán de ella.
- 46
- Se comerá en una casa, y no llevarás de aquella carne
fuera de ella, ni quebraréis hueso suyo.
- 47
- Toda la congregación de Israel lo hará.
- 48
- Mas si algún extranjero morare contigo, y quisiere celebrar
la pascua para Jehová, séale circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, y será
como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella.
- 49
- La misma ley será para el natural, y para el extranjero que
habitare entre vosotros.
- 50
- Así lo hicieron todos los hijos de Israel; como mandó
Jehová a Moisés y a Aarón, así lo hicieron.
- 51
- Y en aquel mismo día sacó Jehová a los hijos de Israel de
la tierra de Egipto por sus ejércitos.
Consagración de los primogénitos
- 1
- Jehová habló a Moisés, diciendo:
- 2
- Conságrame todo primogénito. Cualquiera que abre matriz
entre los hijos de Israel, así de los hombres como de los animales, mío es.
- 3
- Y Moisés dijo al pueblo: Tened memoria de este día, en el
cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre, pues Jehová os ha sacado de
aquí con mano fuerte; por tanto, no comeréis leudado.
- 4
- Vosotros salís hoy en el mes de Abib.
- 5
- Y cuando Jehová te hubiere metido en la tierra del cananeo,
del heteo, del amorreo, del heveo y del jebuseo, la cual juró a tus padres que te daría,
tierra que destila leche y miel, harás esta celebración en este mes.
- 6
- Siete días comerás pan sin leudar, y el séptimo día
será fiesta para Jehová.
- 7
- Por los siete días se comerán los panes sin levadura, y no
se verá contigo nada leudado, ni levadura, en todo tu territorio.
- 8
- Y lo contarás en aquel día a tu hijo, diciendo: Se hace
esto con motivo de lo que Jehová hizo conmigo cuando me sacó de Egipto.
- 9
- Y te será como una señal sobre tu mano, y como un memorial
delante de tus ojos, para que la ley de Jehová esté en tu boca; por cuanto con mano
fuerte te sacó Jehová de Egipto.
- 10
- Por tanto, tú guardarás este rito en su tiempo de año en
año.
- 11
- Y cuando Jehová te haya metido en la tierra del cananeo,
como te ha jurado a ti y a tus padres, y cuando te la hubiere dado,
- 12
- dedicarás a Jehová todo aquel que abriere matriz, y
asimismo todo primer nacido de tus animales; los machos serán de Jehová.
- 13
- Mas todo primogénito de asno redimirás con un cordero; y
si no lo redimieres, quebrarás su cerviz. También redimirás al primogénito de tus
hijos.
- 14
- Y cuando mañana te pregunte tu hijo, diciendo: ¿Qué es
esto?, le dirás: Jehová nos sacó con mano fuerte de Egipto, de casa de servidumbre;
- 15
- y endureciéndose Faraón para no dejarnos ir, Jehová hizo
morir en la tierra de Egipto a todo primogénito, desde el primogénito humano hasta el
primogénito de la bestia; y por esta causa yo sacrifico para Jehová todo primogénito
macho, y redimo al primogénito de mis hijos.
- 16
- Te será, pues, como una señal sobre tu mano, y por un
memorial delante de tus ojos, por cuanto Jehová nos sacó de Egipto con mano fuerte.
- 17
- Y luego que Faraón dejó ir al pueblo, Dios no los llevó
por el camino de la tierra de los filisteos, que estaba cerca; porque dijo Dios: Para que
no se arrepienta el pueblo cuando vea la guerra, y se vuelva a Egipto.
- 18
- Mas hizo Dios que el pueblo rodease por el camino del
desierto del Mar Rojo. Y subieron los hijos de Israel de Egipto armados.
- 19
- Tomó también consigo Moisés los huesos de José, el cual
había juramentado a los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitará, y
haréis subir mis huesos de aquí con vosotros.
- 20
- Y partieron de Sucot y acamparon en Etam, a la entrada del
desierto.
- 21
- Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de
nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a
fin de que anduviesen de día y de noche.
- 22
- Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de
día, ni de noche la columna de fuego.
Los israelitas cruzan el mar Rojo
- 1
- Habló Jehová a Moisés, diciendo:
- 2
- Di a los hijos de Israel que den la vuelta y acampen delante
de Pi-hahirot, entre Migdol y el mar hacia Baal-zefón; delante de él acamparéis junto
al mar.
- 3
- Porque Faraón dirá de los hijos de Israel: Encerrados
están en la tierra, el desierto los ha encerrado.
- 4
- Y yo endureceré el corazón de Faraón para que los siga; y
seré glorificado en Faraón y en todo su ejército, y sabrán los egipcios que yo soy
Jehová. Y ellos lo hicieron así.
- 5
- Y fue dado aviso al rey de Egipto, que el pueblo huía; y el
corazón de Faraón y de sus siervos se volvió contra el pueblo, y dijeron: ¿Cómo hemos
hecho esto de haber dejado ir a Israel, para que no nos sirva?
- 6
- Y unció su carro, y tomó consigo su pueblo;
- 7
- y tomó seiscientos carros escogidos, y todos los carros de
Egipto, y los capitanes sobre ellos.
- 8
- Y endureció Jehová el corazón de Faraón rey de Egipto, y
él siguió a los hijos de Israel; pero los hijos de Israel habían salido con mano
poderosa.
- 9
- Siguiéndolos, pues, los egipcios, con toda la caballería y
carros de Faraón, su gente de a caballo, y todo su ejército, los alcanzaron acampados
junto al mar, al lado de Pi-hahirot, delante de Baal-zefón.
- 10
- Y cuando Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel
alzaron sus ojos, y he aquí que los egipcios venían tras ellos; por lo que los hijos de
Israel temieron en gran manera, y clamaron a Jehová.
- 11
- Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que
nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros,
que nos has sacado de Egipto?
- 12
- ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo:
Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir
nosotros en el desierto.
- 13
- Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la
salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto,
nunca más para siempre los veréis.
- 14
- Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis
tranquilos.
- 15
- Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di
a los hijos de Israel que marchen.
- 16
- Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y
divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.
- 17
- Y he aquí, yo endureceré el corazón de los egipcios para
que los sigan; y yo me glorificaré en Faraón y en todo su ejército, en sus carros y en
su caballería;
- 18
- y sabrán los egipcios que yo soy Jehová, cuando me
glorifique en Faraón, en sus carros y en su gente de a caballo.
- 19
- Y el ángel de Dios que iba delante del campamento de
Israel, se apartó e iba en pos de ellos; y asimismo la columna de nube que iba delante de
ellos se apartó y se puso a sus espaldas,
- 20
- e iba entre el campamento de los egipcios y el campamento de
Israel; y era nube y tinieblas para aquéllos, y alumbraba a Israel de noche, y en toda
aquella noche nunca se acercaron los unos a los otros.
- 21
- Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que
el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco,
y las aguas quedaron divididas.
- 22
- Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar,
en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda.
- 23
- Y siguiéndolos los egipcios, entraron tras ellos hasta la
mitad del mar, toda la caballería de Faraón, sus carros y su gente de a caballo.
- 24
- Aconteció a la vigilia de la mañana, que Jehová miró el
campamento de los egipcios desde la columna de fuego y nube, y trastornó el campamento de
los egipcios,
- 25
- y quitó las ruedas de sus carros, y los trastornó
gravemente. Entonces los egipcios dijeron: Huyamos de delante de Israel, porque Jehová
pelea por ellos contra los egipcios.
- 26
- Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar,
para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballería.
- 27
- Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y cuando
amanecía, el mar se volvió en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con
el mar; y Jehová derribó a los egipcios en medio del mar.
- 28
- Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la
caballería, y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no
quedó de ellos ni uno.
- 29
- Y los hijos de Israel fueron por en medio del mar, en seco,
teniendo las aguas por muro a su derecha y a su izquierda.
- 30
- Así salvó Jehová aquel día a Israel de mano de los
egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar.
- 31
- Y vio Israel aquel grande hecho que Jehová ejecutó contra
los egipcios; y el pueblo temió a Jehová, y creyeron a Jehová y a Moisés su siervo.
Cántico a Jehová por la liberación
- 1
- Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico
a Jehová, y dijeron: Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente; Ha
echado en el mar al caballo y al jinete.
- 2
- Jehová es mi fortaleza y mi cántico, Y ha sido mi
salvación. Este es mi Dios, y lo alabaré; Dios de mi padre, y lo enalteceré.
- 3
- Jehová es varón de guerra; Jehová es su nombre.
- 4
- Echó en el mar los carros de Faraón y su ejército; Y sus
capitanes escogidos fueron hundidos en el Mar Rojo.
- 5
- Los abismos los cubrieron; Descendieron a las profundidades
como piedra.
- 6
- Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en poder; Tu
diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo.
- 7
- Y con la grandeza de tu poder has derribado a los que se
levantaron contra ti. Enviaste tu ira; los consumió como a hojarasca.
- 8
- Al soplo de tu aliento se amontonaron las aguas; Se juntaron
las corrientes como en un montón; Los abismos se cuajaron en medio del mar.
- 9
- El enemigo dijo: Perseguiré, apresaré, repartiré
despojos; Mi alma se saciará de ellos; Sacaré mi espada, los destruirá mi mano.
- 10
- Soplaste con tu viento; los cubrió el mar; Se hundieron
como plomo en las impetuosas aguas.
- 11
- ¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién
como tú, magnífico en santidad, Terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?
- 12
- Extendiste tu diestra; La tierra los tragó.
- 13
- Condujiste en tu misericordia a este pueblo que redimiste;
Lo llevaste con tu poder a tu santa morada.
- 14
- Lo oirán los pueblos, y temblarán; Se apoderará dolor de
la tierra de los filisteos.
- 15
- Entonces los caudillos de Edom se turbarán; A los valientes
de Moab les sobrecogerá temblor; Se acobardarán todos los moradores de Canaán.
- 16
- Caiga sobre ellos temblor y espanto; A la grandeza de tu
brazo enmudezcan como una piedra; Hasta que haya pasado tu pueblo, oh Jehová, Hasta que
haya pasado este pueblo que tú rescataste.
- 17
- Tú los introducirás y los plantarás en el monte de tu
heredad, En el lugar de tu morada, que tú has preparado, oh Jehová, En el santuario que
tus manos, 2 oh Jehová, han afirmado.
- 18
- Jehová reinará eternamente y para siempre.
- 19
- Porque Faraón entró cabalgando con sus carros y su gente
de a caballo en el mar, y Jehová hizo volver las aguas del mar sobre ellos; mas los hijos
de Israel pasaron en seco por en medio del mar.
- 20
- Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero
en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas.
- 21
- Y María les respondía: Cantad a Jehová, porque en extremo
se ha engrandecido; Ha echado en el mar al caballo y al jinete.
- 22
- E hizo Moisés que partiese Israel del Mar Rojo, y salieron
al desierto de Shur; y anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua.
- 23
- Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara,
porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara.
- 24
- Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué
hemos de beber?
- 25
- Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol;
y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y ordenanzas,
y allí los probó;
- 26
- y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e
hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares
todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti;
porque yo soy Jehová tu sanador.
- 27
- Y llegaron a Elim, donde había doce fuentes de aguas, y
setenta palmeras; y acamparon allí junto a las aguas.
- 1
- Partió luego de Elim toda la congregación de los hijos de
Israel, y vino al desierto de Sin, que está entre Elim y Sinaí, a los quince días del
segundo mes después que salieron de la tierra de Egipto.
- 2
- Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró
contra Moisés y Aarón en el desierto;
- 3
- y les decían los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto
por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne,
cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar
de hambre a toda esta multitud.
- 4
- Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan
del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que
yo lo pruebe si anda en mi ley, o no.
- 5
- Mas en el sexto día prepararán para guardar el doble de lo
que suelen recoger cada día.
- 6
- Entonces dijeron Moisés y Aarón a todos los hijos de
Israel: En la tarde sabréis que Jehová os ha sacado de la tierra de Egipto,
- 7
- y a la mañana veréis la gloria de Jehová; porque él ha
oído vuestras murmuraciones contra Jehová; porque nosotros, ¿qué somos, para que
vosotros murmuréis contra nosotros?
- 8
- Dijo también Moisés: Jehová os dará en la tarde carne
para comer, y en la mañana pan hasta saciaros; porque Jehová ha oído vuestras
murmuraciones con que habéis murmurado contra él; porque nosotros, ¿qué somos?
Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová.
- 9
- Y dijo Moisés a Aarón: Di a toda la congregación de los
hijos de Israel: Acercaos a la presencia de Jehová, porque él ha oído vuestras
murmuraciones.
- 10
- Y hablando Aarón a toda la congregación de los hijos de
Israel, miraron hacia el desierto, y he aquí la gloria de Jehová apareció en la nube.
- 11
- Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
- 12
- Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel;
háblales, diciendo: Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de
pan, y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios.
- 13
- Y venida la tarde, subieron codornices que cubrieron el
campamento; y por la mañana descendió rocío en derredor del campamento.
- 14
- Y cuando el rocío cesó de descender, he aquí sobre la faz
del desierto una cosa menuda, redonda, menuda como una escarcha sobre la tierra.
- 15
- Y viéndolo los hijos de Israel, se dijeron unos a otros:
¿Qué es esto? porque no sabían qué era. Entonces Moisés les dijo: Es el pan que
Jehová os da para comer.
- 16
- Esto es lo que Jehová ha mandado: Recoged de él cada uno
según lo que pudiere comer; un gomer por cabeza, conforme al número de vuestras
personas, tomaréis cada uno para los que están en su tienda.
- 17
- Y los hijos de Israel lo hicieron así; y recogieron unos
más, otros menos;
- 18
- y lo medían por gomer, y no sobró al que había recogido
mucho, ni faltó al que había recogido poco; cada uno recogió conforme a lo que había
de comer.
- 19
- Y les dijo Moisés: Ninguno deje nada de ello para mañana.
- 20
- Mas ellos no obedecieron a Moisés, sino que algunos dejaron
de ello para otro día, y crió gusanos, y hedió; y se enojó contra ellos Moisés.
- 21
- Y lo recogían cada mañana, cada uno según lo que había
de comer; y luego que el sol calentaba, se derretía.
- 22
- En el sexto día recogieron doble porción de comida, dos
gomeres para cada uno; y todos los príncipes de la congregación vinieron y se lo
hicieron saber a Moisés.
- 23
- Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: Mañana es
el santo día de reposo, el reposo consagrado a Jehová; lo que habéis de cocer, cocedlo
hoy, y lo que habéis de cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobrare, guardadlo para
mañana.
- 24
- Y ellos lo guardaron hasta la mañana, según lo que Moisés
había mandado, y no se agusanó, ni hedió.
- 25
- Y dijo Moisés: Comedlo hoy, porque hoy es día de reposo
para Jehová; hoy no hallaréis en el campo.
- 26
- Seis días lo recogeréis; mas el séptimo día es día de
reposo; en él no se hallará.
- 27
- Y aconteció que algunos del pueblo salieron en el séptimo
día a recoger, y no hallaron.
- 28
- Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo no querréis
guardar mis mandamientos y mis leyes?
- 29
- Mirad que Jehová os dió el día de reposo, y por eso en el
sexto día os da pan para dos días. Estése, pues, cada uno en su lugar, y nadie salga de
él en el séptimo día.
- 30
- Así el pueblo reposó el séptimo día.
- 31
- Y la casa de Israel lo llamó Maná; y era como semilla de
culantro, blanco, y su sabor como de hojuelas con miel.
- 32
- Y dijo Moisés: Esto es lo que Jehová ha mandado: Llenad un
gomer de él, y guardadlo para vuestros descendientes, a fin de que vean el pan que yo os
di a comer en el desierto, cuando yo os saqué de la tierra de Egipto.
- 33
- Y dijo Moisés a Aarón: Toma una vasija y pon en ella un
gomer de maná, y ponlo delante de Jehová, para que sea guardado para vuestros
descendientes.
- 34
- Y Aarón lo puso delante del Testimonio para guardarlo, como
Jehová lo mandó a Moisés.
- 35
- Así comieron los hijos de Israel maná cuarenta años,
hasta que llegaron a tierra habitada; maná comieron hasta que llegaron a los límites de
la tierra de Canaán.
- 36
- Y un gomer es la décima parte de un efa.
Brota agua de la peña de Horeb
- 1
- Toda la congregación de los hijos de Israel partió del
desierto de Sin por sus jornadas, conforme al mandamiento de Jehová, y acamparon en
Refidim; y no había agua para que el pueblo bebiese.
- 2
- Y altercó el pueblo con Moisés, y dijeron: Danos agua para
que bebamos. Y Moisés les dijo: ¿Por qué altercáis conmigo? ¿Por qué tentáis a
Jehová?
- 3
- Así que el pueblo tuvo allí sed, y murmuró contra
Moisés, y dijo: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a
nuestros hijos y a nuestros ganados?
- 4
- Entonces clamó Moisés a Jehová, diciendo: ¿Qué haré
con este pueblo? De aquí a un poco me apedrearán.
- 5
- Y Jehová dijo a Moisés: Pasa delante del pueblo, y toma
contigo de los ancianos de Israel; y toma también en tu mano tu vara con que golpeaste el
río, y ve.
- 6
- He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña
en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés
lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel.
- 7
- Y llamó el nombre de aquel lugar Masah y Meriba, por la
rencilla de los hijos de Israel, y porque tentaron a Jehová, diciendo: ¿Está, pues,
Jehová entre nosotros, o no?
- 8
- Entonces vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim.
- 9
- Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal a pelear
contra Amalec; mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi
mano.
- 10
- E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando contra Amalec;
y Moisés y Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado.
- 11
- Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel
prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec.
- 12
- Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una
piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus
manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se
puso el sol.
- 13
- Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada.
- 14
- Y Jehová dijo a Moisés: Escribe esto para memoria en un
libro, y di a Josué que raeré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo.
- 15
- Y Moisés edificó un altar, y llamó su nombre Jehová-
nisi;
- 16
- y dijo: Por cuanto la mano de Amalec se levantó contra el
trono de Jehová, Jehová tendrá guerra con Amalec de generación en generación.
Jetro visita a Moisés en Refidim
- 1
- Oyó Jetro sacerdote de Madián, suegro de Moisés, todas
las cosas que Dios había hecho con Moisés, y con Israel su pueblo, y cómo Jehová
había sacado a Israel de Egipto.
- 2
- Y tomó Jetro suegro de Moisés a Séfora la mujer de
Moisés, después que él la envió,
- 3
- y a sus dos hijos; el uno se llamaba Gersón, porque dijo:
Forastero he sido en tierra ajena;
- 4
- y el otro se llamaba Eliezer, porque dijo: El Dios de mi
padre me ayudó, y me libró de la espada de Faraón.
- 5
- Y Jetro el suegro de Moisés, con los hijos y la mujer de
éste, vino a Moisés en el desierto, donde estaba acampado junto al monte de Dios;
- 6
- y dijo a Moisés: Yo tu suegro Jetro vengo a ti, con tu
mujer, y sus dos hijos con ella.
- 7
- Y Moisés salió a recibir a su suegro, y se inclinó, y lo
besó; y se preguntaron el uno al otro cómo estaban, y vinieron a la tienda.
- 8
- Y Moisés contó a su suegro todas las cosas que Jehová
había hecho a Faraón y a los egipcios por amor de Israel, y todo el trabajo que habían
pasado en el camino, y cómo los había librado Jehová.
- 9
- Y se alegró Jetro de todo el bien que Jehová había hecho
a Israel, al haberlo librado de mano de los egipcios.
- 10
- Y Jetro dijo: Bendito sea Jehová, que os libró de mano de
los egipcios, y de la mano de Faraón, y que libró al pueblo de la mano de los egipcios.
- 11
- Ahora conozco que Jehová es más grande que todos los
dioses; porque en lo que se ensoberbecieron prevaleció contra ellos.
- 12
- Y tomó Jetro, suegro de Moisés, holocaustos y sacrificios
para Dios; y vino Aarón y todos los ancianos de Israel para comer con el suegro de
Moisés delante de Dios.
- 13
- Aconteció que al día siguiente se sentó Moisés a juzgar
al pueblo; y el pueblo estuvo delante de Moisés desde la mañana hasta la tarde.
- 14
- Viendo el suegro de Moisés todo lo que él hacía con el
pueblo, dijo: ¿Qué es esto que haces tú con el pueblo? ¿Por qué te sientas tú solo,
y todo el pueblo está delante de ti desde la mañana hasta la tarde?
- 15
- Y Moisés respondió a su suegro: Porque el pueblo viene a
mí para consultar a Dios.
- 16
- Cuando tienen asuntos, vienen a mí; y yo juzgo entre el uno
y el otro, y declaro las ordenanzas de Dios y sus leyes.
- 17
- Entonces el suegro de Moisés le dijo: No está bien lo que
haces.
- 18
- Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo que
está contigo; porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo.
- 19
- Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios estará contigo.
Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios.
- 20
- Y enseña a ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales
el camino por donde deben andar, y lo que han de hacer.
- 21
- Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de
virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre
el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez.
- 22
- Ellos juzgarán al pueblo en todo tiempo; y todo asunto
grave lo traerán a ti, y ellos juzgarán todo asunto pequeño. Así aliviarás la carga
de sobre ti, y la llevarán ellos contigo.
- 23
- Si esto hicieres, y Dios te lo mandare, tú podrás
sostenerte, y también todo este pueblo irá en paz a su lugar.
- 24
- Y oyó Moisés la voz de su suegro, e hizo todo lo que dijo.
- 25
- Escogió Moisés varones de virtud de entre todo Israel, y
los puso por jefes sobre el pueblo, sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre
diez.
- 26
- Y juzgaban al pueblo en todo tiempo; el asunto difícil lo
traían a Moisés, y ellos juzgaban todo asunto pequeño.
- 27
- Y despidió Moisés a su suegro, y éste se fue a su tierra.
Jehová confirma su pacto en Sinaí
- 1
- En el mes tercero de la salida de los hijos de Israel de la
tierra de Egipto, en el mismo día llegaron al desierto de Sinaí.
- 2
- Habían salido de Refidim, y llegaron al desierto de Sinaí,
y acamparon en el desierto; y acampó allí Israel delante del monte.
- 3
- Y Moisés subió a Dios; y Jehová lo llamó desde el monte,
diciendo: Así dirás a la casa de Jacob, y anunciarás a los hijos de Israel:
- 4
- Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os
tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí.
- 5
- Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi
pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la
tierra.
- 6
- Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa.
Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.
- 7
- Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y
expuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehová le había mandado.
- 8
- Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que
Jehová ha dicho, haremos. Y Moisés refirió a Jehová las palabras del pueblo.
- 9
- Entonces Jehová dijo a Moisés: He aquí, yo vengo a ti en
una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y también para que te
crean para siempre. Y Moisés refirió las palabras del pueblo a Jehová.
- 10
- Y Jehová dijo a Moisés: Ve al pueblo, y santifícalos hoy
y mañana; y laven sus vestidos,
- 11
- y estén preparados para el día tercero, porque al tercer
día Jehová descenderá a ojos de todo el pueblo sobre el monte de Sinaí.
- 12
- Y señalarás término al pueblo en derredor, diciendo:
Guardaos, no subáis al monte, ni toquéis sus límites; cualquiera que tocare el monte,
de seguro morirá.
- 13
- No lo tocará mano, porque será apedreado o asaeteado; sea
animal o sea hombre, no vivirá. Cuando suene largamente la bocina, subirán al monte.
- 14
- Y descendió Moisés del monte al pueblo, y santificó al
pueblo; y lavaron sus vestidos.
- 15
- Y dijo al pueblo: Estad preparados para el tercer día; no
toquéis mujer.
- 16
- Aconteció que al tercer día, cuando vino la mañana,
vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy
fuerte; y se estremeció todo el pueblo que estaba en el campamento.
- 17
- Y Moisés sacó del campamento al pueblo para recibir a
Dios; y se detuvieron al pie del monte.
- 18
- Todo el monte Sinaí humeaba, porque Jehová había
descendido sobre él en fuego; y el humo subía como el humo de un horno, y todo el monte
se estremecía en gran manera.
- 19
- El sonido de la bocina iba aumentando e