Jeremías
Elegir
Capítulo:
Llamamiento de Jeremías
- 1
- Las palabras de Jeremías hijo de Hilquías, de los
sacerdotes que estuvieron en Anatot, en tierra de Benjamín.
- 2
- Palabra de Jehová que le vino en los días de Josías hijo
de Amón, rey de Judá, en el año decimotercero de su reinado.
- 3
- Le vino también en días de Joacim hijo de Josías, rey de
Judá, hasta el fin del año undécimo de Sedequías hijo de Josías, rey de Judá, hasta
la cautividad de Jerusalén en el mes quinto.
- 4
- Vino, pues, palabra de Jehová a mí, diciendo:
- 5
- Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que
nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.
- 6
- Y yo dije: ¡Ah! ¡ah, Señor Jehová! He aquí, no sé
hablar, porque soy niño.
- 7
- Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a todo lo
que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande.
- 8
- No temas delante de ellos, porque contigo estoy para
librarte, dice Jehová.
- 9
- Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo
Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca.
- 10
- Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre
reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para
plantar.
- 11
- La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: ¿Qué ves tú,
Jeremías? Y dije: Veo una vara de almendro.
- 12
- Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro mi
palabra para ponerla por obra.
- 13
- Vino a mí la palabra de Jehová por segunda vez, diciendo:
¿Qué ves tú? Y dije: Veo una olla que hierve; y su faz está hacia el norte.
- 14
- Me dijo Jehová: Del norte se soltará el mal sobre todos
los moradores de esta tierra.
- 15
- Porque he aquí que yo convoco a todas las familias de los
reinos del norte, dice Jehová; y vendrán, y pondrá cada uno su campamento a la entrada
de las puertas de Jerusalén, y junto a todos sus muros en derredor, y contra todas las
ciudades de Judá.
- 16
- Y a causa de toda su maldad, proferiré mis juicios contra
los que me dejaron, e incensaron a dioses extraños, y la obra de sus manos adoraron.
- 17
- Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo
cuanto te mande; no temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de
ellos.
- 18
- Porque he aquí que yo te he puesto en este día como ciudad
fortificada, como columna de hierro, y como muro de bronce contra toda esta tierra, contra
los reyes de Judá, sus príncipes, sus sacerdotes, y el pueblo de la tierra.
- 19
- Y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy
contigo, dice Jehová, para librarte.
Infidelidad de Israel
- 1
- Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
- 2
- Anda y clama a los oídos de Jerusalén, diciendo: Así dice
Jehová: Me he acordado de ti, de la fidelidad de tu juventud, del amor de tu desposorio,
cuando andabas en pos de mí en el desierto, en tierra no sembrada.
- 3
- Santo era Israel a Jehová, primicias de sus nuevos frutos.
Todos los que le devoraban eran culpables; mal venía sobre ellos, dice Jehová.
- 4
- Oíd la palabra de Jehová, casa de Jacob, y todas las
familias de la casa de Israel.
- 5
- Así dijo Jehová: ¿Qué maldad hallaron en mí vuestros
padres, que se alejaron de mí, y se fueron tras la vanidad y se hicieron vanos?
- 6
- Y no dijeron: ¿Dónde está Jehová, que nos hizo subir de
la tierra de Egipto, que nos condujo por el desierto, por una tierra desierta y
despoblada, por tierra seca y de sombra de muerte, por una tierra por la cual no pasó
varón, ni allí habitó hombre?
- 7
- Y os introduje en tierra de abundancia, para que comieseis
su fruto y su bien; pero entrasteis y contaminasteis mi tierra, e hicisteis abominable mi
heredad.
- 8
- Los sacerdotes no dijeron: ¿Dónde está Jehová? y los que
tenían la ley no me conocieron; y los pastores se rebelaron contra mí, y los profetas
profetizaron en nombre de Baal, y anduvieron tras lo que no aprovecha.
- 9
- Por tanto, contenderé aún con vosotros, dijo Jehová, y
con los hijos de vuestros hijos pleitearé.
- 10
- Porque pasad a las costas de Quitim y mirad; y enviad a
Cedar, y considerad cuidadosamente, y ved si se ha hecho cosa semejante a esta.
- 11
- ¿Acaso alguna nación ha cambiado sus dioses, aunque ellos
no son dioses? Sin embargo, mi pueblo ha trocado su gloria por lo que no aprovecha.
- 12
- Espantaos, cielos, sobre esto, y horrorizaos; desolaos en
gran manera, dijo Jehová.
- 13
- Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí,
fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.
- 14
- ¿Es Israel siervo? ¿es esclavo? ¿Por qué ha venido a ser
presa?
- 15
- Los cachorros del león rugieron contra él, alzaron su voz,
y asolaron su tierra; quemadas están sus ciudades, sin morador.
- 16
- Aun los hijos de Menfis y de Tafnes te quebrantaron la
coronilla.
- 17
- ¿No te acarreó esto el haber dejado a Jehová tu Dios,
cuando te conducía por el camino?
- 18
- Ahora, pues, ¿qué tienes tú en el camino de Egipto, para
que bebas agua del Nilo? ¿Y qué tienes tú en el camino de Asiria, para que bebas agua
del Eufrates?
- 19
- Tu maldad te castigará, y tus rebeldías te condenarán;
sabe, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber dejado tú a Jehová tu Dios, y faltar mi
temor en ti, dice el Señor, Jehová de los ejércitos.
- 20
- Porque desde muy atrás rompiste tu yugo y tus ataduras, y
dijiste: No serviré. Con todo eso, sobre todo collado alto y debajo de todo árbol
frondoso te echabas como ramera.
- 21
- Te planté de vid escogida, simiente verdadera toda ella;
¿cómo, pues, te me has vuelto sarmiento de vid extraña?
- 22
- Aunque te laves con lejía, y amontones jabón sobre ti, la
mancha de tu pecado permanecerá aún delante de mí, dijo Jehová el Señor.
- 23
- ¿Cómo puedes decir: No soy inmunda, nunca anduve tras los
baales? Mira tu proceder en el valle, conoce lo que has hecho, dromedaria ligera que
tuerce su camino,
- 24
- asna montés acostumbrada al desierto, que en su ardor
olfatea el viento. De su lujuria, ¿quién la detendrá? Todos los que la buscaren no se
fatigarán, porque en el tiempo de su celo la hallarán.
- 25
- Guarda tus pies de andar descalzos, y tu garganta de la sed.
Mas dijiste: No hay remedio en ninguna manera, porque a extraños he amado, y tras ellos
he de ir.
- 26
- Como se avergüenza el ladrón cuando es descubierto, así
se avergonzará la casa de Israel, ellos, sus reyes, sus príncipes, sus sacerdotes y sus
profetas,
- 27
- que dicen a un leño: Mi padre eres tú; y a una piedra: Tú
me has engendrado. Porque me volvieron la cerviz, y no el rostro; y en el tiempo de su
calamidad dicen: Levántate, y líbranos.
- 28
- ¿Y dónde están tus dioses que hiciste para ti?
Levántense ellos, a ver si te podrán librar en el tiempo de tu aflicción; porque según
el número de tus ciudades, oh Judá, fueron tus dioses.
- 29
- ¿Por qué porfías conmigo? Todos vosotros prevaricasteis
contra mí, dice Jehová.
- 30
- En vano he azotado a vuestros hijos; no han recibido
corrección. Vuestra espada devoró a vuestros profetas como león destrozador.
- 31
- ¡Oh generación! atended vosotros a la palabra de Jehová.
¿He sido yo un desierto para Israel, o tierra de tinieblas? ¿Por qué ha dicho mi
pueblo: Somos libres; nunca más vendremos a ti?
- 32
- ¿Se olvida la virgen de su atavío, o la desposada de sus
galas? Pero mi pueblo se ha olvidado de mí por innumerables días.
- 33
- ¿Por qué adornas tu camino para hallar amor? Aun a las
malvadas enseñaste tus caminos.
- 34
- Aun en tus faldas se halló la sangre de los pobres, de los
inocentes. No los hallaste en ningún delito; sin embargo, en todas estas cosas dices:
- 35
- Soy inocente, de cierto su ira se apartó de mí. He aquí
yo entraré en juicio contigo, porque dijiste: No he pecado.
- 36
- ¿Para qué discurres tanto, cambiando tus caminos? También
serás avergonzada de Egipto, como fuiste avergonzada de Asiria.
- 37
- También de allí saldrás con tus manos sobre tu cabeza,
porque Jehová desechó a aquellos en quienes tú confiabas, y no prosperarás por ellos.
- 1
- Dicen: Si alguno dejare a su mujer, y yéndose ésta de él
se juntare a otro hombre, ¿volverá a ella más? ¿No será tal tierra del todo
amancillada? Tú, pues, has fornicado con muchos amigos; mas ¡vuélvete a mí! dice
Jehová.
- 2
- Alza tus ojos a las alturas, y ve en qué lugar no te hayas
prostituido. Junto a los caminos te sentabas para ellos como árabe en el desierto, y con
tus fornicaciones y con tu maldad has contaminado la tierra.
- 3
- Por esta causa las aguas han sido detenidas, y faltó la
lluvia tardía; y has tenido frente de ramera, y no quisiste tener vergüenza.
- 4
- A lo menos desde ahora, ¿no me llamarás a mí, Padre mío,
guiador de mi juventud?
- 5
- ¿Guardará su enojo para siempre? ¿Eternamente lo
guardará? He aquí que has hablado y hecho cuantas maldades pudiste.
- 6
- Me dijo Jehová en días del rey Josías: ¿Has visto lo que
ha hecho la rebelde Israel? Ella se va sobre todo monte alto y debajo de todo árbol
frondoso, y allí fornica.
- 7
- Y dije: Después de hacer todo esto, se volverá a mí; pero
no se volvió, y lo vio su hermana la rebelde Judá.
- 8
- Ella vio que por haber fornicado la rebelde Israel, yo la
había despedido y dado carta de repudio; pero no tuvo temor la rebelde Judá su hermana,
sino que también fue ella y fornicó.
- 9
- Y sucedió que por juzgar ella cosa liviana su fornicación,
la tierra fue contaminada, y adulteró con la piedra y con el leño.
- 10
- Con todo esto, su hermana la rebelde Judá no se volvió a
mí de todo corazón, sino fingidamente, dice Jehová.
- 11
- Y me dijo Jehová: Ha resultado justa la rebelde Israel en
comparación con la desleal Judá.
- 12
- Ve y clama estas palabras hacia el norte, y di: Vuélvete,
oh rebelde Israel, dice Jehová; no haré caer mi ira sobre ti, porque misericordioso soy
yo, dice Jehová, no guardaré para siempre el enojo.
- 13
- Reconoce, pues, tu maldad, porque contra Jehová tu Dios has
prevaricado, y fornicaste con los extraños debajo de todo árbol frondoso, y no oíste mi
voz, dice Jehová.
- 14
- Convertíos, hijos rebeldes, dice Jehová, porque yo soy
vuestro esposo; y os tomaré uno de cada ciudad, y dos de cada familia, y os introduciré
en Sion;
- 15
- y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten
con ciencia y con inteligencia.
- 16
- Y acontecerá que cuando os multipliquéis y crezcáis en la
tierra, en esos días, dice Jehová, no se dirá más: Arca del pacto de Jehová; ni
vendrá al pensamiento, ni se acordarán de ella, ni la echarán de menos, ni se hará
otra.
- 17
- En aquel tiempo llamarán a Jerusalén: Trono de Jehová, y
todas las naciones vendrán a ella en el nombre de Jehová en Jerusalén; ni andarán más
tras la dureza de su malvado corazón.
- 18
- En aquellos tiempos irán de la casa de Judá a la casa de
Israel, y vendrán juntamente de la tierra del norte a la tierra que hice heredar a
vuestros padres.
- 19
- Yo preguntaba: ¿Cómo os pondré por hijos, y os daré la
tierra deseable, la rica heredad de las naciones? Y dije: Me llamaréis: Padre mío, y no
os apartaréis de en pos de mí.
- 20
- Pero como la esposa infiel abandona a su compañero, así
prevaricasteis contra mí, oh casa de Israel, dice Jehová.
- 21
- Voz fue oída sobre las alturas, llanto de los ruegos de los
hijos de Israel; porque han torcido su camino, de Jehová su Dios se han olvidado.
- 22
- Convertíos, hijos rebeldes, y sanaré vuestras rebeliones.
He aquí nosotros venimos a ti, porque tú eres Jehová nuestro Dios.
- 23
- Ciertamente vanidad son los collados, y el bullicio sobre
los montes; ciertamente en Jehová nuestro Dios está la salvación de Israel.
- 24
- Confusión consumió el trabajo de nuestros padres desde
nuestra juventud; sus ovejas, sus vacas, sus hijos y sus hijas.
- 25
- Yacemos en nuestra confusión, y nuestra afrenta nos cubre;
porque pecamos contra Jehová nuestro Dios, nosotros y nuestros padres, desde nuestra
juventud y hasta este día, y no hemos escuchado la voz de Jehová nuestro Dios.
- 1
- Si te volvieres, oh Israel, dice Jehová, vuélvete a mí. Y
si quitares de delante de mí tus abominaciones, y no anduvieres de acá para allá,
- 2
- y jurares: Vive Jehová, en verdad, en juicio y en justicia,
entonces las naciones serán benditas en él, y en él se gloriarán.
- 3
- Porque así dice Jehová a todo varón de Judá y de
Jerusalén: Arad campo para vosotros, y no sembréis entre espinos.
- 4
- Circuncidaos a Jehová, y quitad el prepucio de vuestro
corazón, varones de Judá y moradores de Jerusalén; no sea que mi ira salga como fuego,
y se encienda y no haya quien la apague, por la maldad de vuestras obras.
- 5
- Anunciad en Judá, y proclamad en Jerusalén, y decid: Tocad
trompeta en la tierra; pregonad, juntaos, y decid: Reuníos, y entrémonos en las ciudades
fortificadas.
- 6
- Alzad bandera en Sion, huid, no os detengáis; porque yo
hago venir mal del norte, y quebrantamiento grande.
- 7
- El león sube de la espesura, y el destruidor de naciones
está en marcha, y ha salido de su lugar para poner tu tierra en desolación; tus ciudades
quedarán asoladas y sin morador.
- 8
- Por esto vestíos de cilicio, endechad y aullad; porque la
ira de Jehová no se ha apartado de nosotros.
- 9
- En aquel día, dice Jehová, desfallecerá el corazón del
rey y el corazón de los príncipes, y los sacerdotes estarán atónitos, y se
maravillarán los profetas.
- 10
- Y dije: ¡Ay, ay, Jehová Dios! Verdaderamente en gran
manera has engañado a este pueblo y a Jerusalén, diciendo: Paz tendréis; pues la espada
ha venido hasta el alma.
- 11
- En aquel tiempo se dirá a este pueblo y a Jerusalén:
Viento seco de las alturas del desierto vino a la hija de mi pueblo, no para aventar, ni
para limpiar.
- 12
- Viento más vehemente que este vendrá a mí; y ahora yo
pronunciaré juicios contra ellos.
- 13
- He aquí que subirá como nube, y su carro como torbellino;
más ligeros son sus caballos que las águilas. ¡Ay de nosotros, porque entregados somos
a despojo!
- 14
- Lava tu corazón de maldad, oh Jerusalén, para que seas
salva. ¿Hasta cuándo permitirás en medio de ti los pensamientos de iniquidad?
- 15
- Porque una voz trae las nuevas desde Dan, y hace oír la
calamidad desde el monte de Efraín.
- 16
- Decid a las naciones: He aquí, haced oír sobre Jerusalén:
Guardas vienen de tierra lejana, y lanzarán su voz contra las ciudades de Judá.
- 17
- Como guardas de campo estuvieron en derredor de ella, porque
se rebeló contra mí, dice Jehová.
- 18
- Tu camino y tus obras te hicieron esto; esta es tu maldad,
por lo cual amargura penetrará hasta tu corazón.
- 19
- ¡Mis entrañas, mis entrañas! Me duelen las fibras de mi
corazón; mi corazón se agita dentro de mí; no callaré; porque sonido de trompeta has
oído, oh alma mía, pregón de guerra.
- 20
- Quebrantamiento sobre quebrantamiento es anunciado; porque
toda la tierra es destruida; de repente son destruidas mis tiendas, en un momento mis
cortinas.
- 21
- ¿Hasta cuándo he de ver bandera, he de oír sonido de
trompeta?
- 22
- Porque mi pueblo es necio, no me conocieron; son hijos
ignorantes y no son entendidos; sabios para hacer el mal, pero hacer el bien no supieron.
- 23
- Miré a la tierra, y he aquí que estaba asolada y vacía; y
a los cielos, y no había en ellos luz.
- 24
- Miré a los montes, y he aquí que temblaban, y todos los
collados fueron destruidos.
- 25
- Miré, y no había hombre, y todas las aves del cielo se
habían ido.
- 26
- Miré, y he aquí el campo fértil era un desierto, y todas
sus ciudades eran asoladas delante de Jehová, delante del ardor de su ira.
- 27
- Porque así dijo Jehová: Toda la tierra será asolada; pero
no la destruiré del todo.
- 28
- Por esto se enlutará la tierra, y los cielos arriba se
oscurecerán, porque hablé, lo pensé, y no me arrepentí, ni desistiré de ello.
- 29
- Al estruendo de la gente de a caballo y de los flecheros
huyó toda la ciudad; entraron en las espesuras de los bosques, y subieron a los
peñascos; todas las ciudades fueron abandonadas, y no quedó en ellas morador alguno.
- 30
- Y tú, destruida, ¿qué harás? Aunque te vistas de grana,
aunque te adornes con atavíos de oro, aunque pintes con antimonio tus ojos, en vano te
engalanas; te menospreciarán tus amantes, buscarán tu vida.
- 31
- Porque oí una voz como de mujer que está de parto,
angustia como de primeriza; voz de la hija de Sion que lamenta y extiende sus manos,
diciendo: ¡Ay ahora de mí! que mi alma desmaya a causa de los asesinos.
El castigo de la infidelidad
- 1
- Recorred las calles de Jerusalén, y mirad ahora, e
informaos; buscad en sus plazas a ver si halláis hombre, si hay alguno que haga justicia,
que busque verdad; y yo la perdonaré.
- 2
- Aunque digan: Vive Jehová, juran falsamente.
- 3
- Oh Jehová, ¿no miran tus ojos a la verdad? Los azotaste, y
no les dolió; los consumiste, y no quisieron recibir corrección; endurecieron sus
rostros más que la piedra, no quisieron convertirse.
- 4
- Pero yo dije: Ciertamente éstos son pobres, han
enloquecido, pues no conocen el camino de Jehová, el juicio de su Dios.
- 5
- Iré a los grandes, y les hablaré; porque ellos conocen el
camino de Jehová, el juicio de su Dios. Pero ellos también quebraron el yugo, rompieron
las coyundas.
- 6
- Por tanto, el león de la selva los matará, los destruirá
el lobo del desierto, el leopardo acechará sus ciudades; cualquiera que de ellas saliere
será arrebatado; porque sus rebeliones se han multiplicado, se han aumentado sus
deslealtades.
- 7
- ¿Cómo te he de perdonar por esto? Sus hijos me dejaron, y
juraron por lo que no es Dios. Los sacié, y adulteraron, y en casa de rameras se juntaron
en compañías.
- 8
- Como caballos bien alimentados, cada cual relinchaba tras la
mujer de su prójimo.
- 9
- ¿No había de castigar esto? dijo Jehová. De una nación
como esta, ¿no se había de vengar mi alma?
- 10
- Escalad sus muros y destruid, pero no del todo; quitad las
almenas de sus muros, porque no son de Jehová.
- 11
- Porque resueltamente se rebelaron contra mí la casa de
Israel y la casa de Judá, dice Jehová.
- 12
- Negaron a Jehová, y dijeron: El no es, y no vendrá mal
sobre nosotros, ni veremos espada ni hambre;
- 13
- antes los profetas serán como viento, porque no hay en
ellos palabra; así se hará a ellos.
- 14
- Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos:
Porque dijeron esta palabra, he aquí yo pongo mis palabras en tu boca por fuego, y a este
pueblo por leña, y los consumirá.
- 15
- He aquí yo traigo sobre vosotros gente de lejos, oh casa de
Israel, dice Jehová; gente robusta, gente antigua, gente cuya lengua ignorarás, y no
entenderás lo que hablare.
- 16
- Su aljaba como sepulcro abierto, todos valientes.
- 17
- Y comerá tu mies y tu pan, comerá a tus hijos y a tus
hijas; comerá tus ovejas y tus vacas, comerá tus viñas y tus higueras, y a espada
convertirá en nada tus ciudades fortificadas en que confías.
- 18
- No obstante, en aquellos días, dice Jehová, no os
destruiré del todo.
- 19
- Y cuando dijeren: ¿Por qué Jehová el Dios nuestro hizo
con nosotros todas estas cosas?, entonces les dirás: De la manera que me dejasteis a mí,
y servisteis a dioses ajenos en vuestra tierra, así serviréis a extraños en tierra
ajena.
- 20
- Anunciad esto en la casa de Jacob, y haced que esto se oiga
en Judá, diciendo:
- 21
- Oíd ahora esto, pueblo necio y sin corazón, que tiene ojos
y no ve, que tiene oídos y no oye:
- 22
- ¿A mí no me temeréis? dice Jehová. ¿No os
amedrentaréis ante mí, que puse arena por término al mar, por ordenación eterna la
cual no quebrantará? Se levantarán tempestades, mas no prevalecerán; bramarán sus
ondas, mas no lo pasarán.
- 23
- No obstante, este pueblo tiene corazón falso y rebelde; se
apartaron y se fueron.
- 24
- Y no dijeron en su corazón: Temamos ahora a Jehová Dios
nuestro, que da lluvia temprana y tardía en su tiempo, y nos guarda los tiempos
establecidos de la siega.
- 25
- Vuestras iniquidades han estorbado estas cosas, y vuestros
pecados apartaron de vosotros el bien.
- 26
- Porque fueron hallados en mi pueblo impíos; acechaban como
quien pone lazos, pusieron trampa para cazar hombres.
- 27
- Como jaula llena de pájaros, así están sus casas llenas
de engaño; así se hicieron grandes y ricos.
- 28
- Se engordaron y se pusieron lustrosos, y sobrepasaron los
hechos del malo; no juzgaron la causa, la causa del huérfano; con todo, se hicieron
prósperos, y la causa de los pobres no juzgaron.
- 29
- ¿No castigaré esto? dice Jehová; ¿y de tal gente no se
vengará mi alma?
- 30
- Cosa espantosa y fea es hecha en la tierra;
- 31
- los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes
dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando
llegue el fin?
Asedio contra la injusta Jerusalén
- 1
- Huid, hijos de Benjamín, de en medio de Jerusalén, y tocad
bocina en Tecoa, y alzad por señal humo sobre Bet-haquerem; porque del norte se ha visto
mal, y quebrantamiento grande.
- 2
- Destruiré a la bella y delicada hija de Sion.
- 3
- Contra ella vendrán pastores y sus rebaños; junto a ella
plantarán sus tiendas alrededor; cada uno apacentará en su lugar.
- 4
- Anunciad guerra contra ella; levantaos y asaltémosla a
mediodía. ¡Ay de nosotros! que va cayendo ya el día, que las sombras de la tarde se han
extendido.
- 5
- Levantaos y asaltemos de noche, y destruyamos sus palacios.
- 6
- Porque así dijo Jehová de los ejércitos: Cortad árboles,
y levantad vallado contra Jerusalén; esta es la ciudad que ha de ser castigada; toda ella
está llena de violencia.
- 7
- Como la fuente nunca cesa de manar sus aguas, así ella
nunca cesa de manar su maldad; injusticia y robo se oyen en ella; continuamente en mi
presencia, enfermedad y herida.
- 8
- Corrígete, Jerusalén, para que no se aparte mi alma de ti,
para que no te convierta en desierto, en tierra inhabitada.
- 9
- Así dijo Jehová de los ejércitos: Del todo rebuscarán
como a vid el resto de Israel; vuelve tu mano como vendimiador entre los sarmientos.
- 10
- ¿A quién hablaré y amonestaré, para que oigan? He aquí
que sus oídos son incircuncisos, y no pueden escuchar; he aquí que la palabra de Jehová
les es cosa vergonzosa, no la aman.
- 11
- Por tanto, estoy lleno de la ira de Jehová, estoy cansado
de contenerme; la derramaré sobre los niños en la calle, y sobre la reunión de los
jóvenes igualmente; porque será preso tanto el marido como la mujer, tanto el viejo como
el muy anciano.
- 12
- Y sus casas serán traspasadas a otros, sus heredades y
también sus mujeres; porque extenderé mi mano sobre los moradores de la tierra, dice
Jehová.
- 13
- Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande,
cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores.
- 14
- Y curan la herida de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz,
paz; y no hay paz.
- 15
- ¿Se han avergonzado de haber hecho abominación?
Ciertamente no se han avergonzado, ni aun saben tener vergüenza; por tanto, caerán entre
los que caigan; cuando los castigue caerán, dice Jehová.
- 16
- Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y
preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis
descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.
- 17
- Puse también sobre vosotros atalayas, que dijesen: Escuchad
al sonido de la trompeta. Y dijeron ellos: No escucharemos.
- 18
- Por tanto, oíd, naciones, y entended, oh congregación, lo
que sucederá.
- 19
- Oye, tierra: He aquí yo traigo mal sobre este pueblo, el
fruto de sus pensamientos; porque no escucharon mis palabras, y aborrecieron mi ley.
- 20
- ¿Para qué a mí este incienso de Sabá, y la buena caña
olorosa de tierra lejana? Vuestros holocaustos no son aceptables, ni vuestros sacrificios
me agradan.
- 21
- Por tanto, Jehová dice esto: He aquí yo pongo a este
pueblo tropiezos, y caerán en ellos los padres y los hijos juntamente; el vecino y su
compañero perecerán.
- 22
- Así ha dicho Jehová: He aquí que viene pueblo de la
tierra del norte, y una nación grande se levantará de los confines de la tierra.
- 23
- Arco y jabalina empuñarán; crueles son, y no tendrán
misericordia; su estruendo brama como el mar, y montarán a caballo como hombres
dispuestos para la guerra, contra ti, oh hija de Sion.
- 24
- Su fama oímos, y nuestras manos se descoyuntaron; se
apoderó de nosotros angustia, dolor como de mujer que está de parto.
- 25
- No salgas al campo, ni andes por el camino; porque espada de
enemigo y temor hay por todas partes.
- 26
- Hija de mi pueblo, cíñete de cilicio, y revuélcate en
ceniza; ponte luto como por hijo único, llanto de amarguras; porque pronto vendrá sobre
nosotros el destruidor.
- 27
- Por fortaleza te he puesto en mi pueblo, por torre;
conocerás, pues, y examinarás el camino de ellos.
- 28
- Todos ellos son rebeldes, porfiados, andan chismeando; son
bronce y hierro; todos ellos son corruptores.
- 29
- Se quemó el fuelle, por el fuego se ha consumido el plomo;
en vano fundió el fundidor, pues la escoria no se ha arrancado.
- 30
- Plata desechada los llamarán, porque Jehová los desechó.
La falsa confianza en el templo
- 1
- Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo:
- 2
- Ponte a la puerta de la casa de Jehová, y proclama allí
esta palabra, y di: Oíd palabra de Jehová, todo Judá, los que entráis por estas
puertas para adorar a Jehová.
- 3
- Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel:
Mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y os haré morar en este lugar.
- 4
- No fiéis en palabras de mentira, diciendo: Templo de
Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es este.
- 5
- Pero si mejorareis cumplidamente vuestros caminos y vuestras
obras; si con verdad hiciereis justicia entre el hombre y su prójimo,
- 6
- y no oprimiereis al extranjero, al huérfano y a la viuda,
ni en este lugar derramareis la sangre inocente, ni anduviereis en pos de dioses ajenos
para mal vuestro,
- 7
- os haré morar en este lugar, en la tierra que di a vuestros
padres para siempre.
- 8
- He aquí, vosotros confiáis en palabras de mentira, que no
aprovechan.
- 9
- Hurtando, matando, adulterando, jurando en falso, e
incensando a Baal, y andando tras dioses extraños que no conocisteis,
- 10
- ¿vendréis y os pondréis delante de mí en esta casa sobre
la cual es invocado mi nombre, y diréis: Librados somos; para seguir haciendo todas estas
abominaciones?
- 11
- ¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa
sobre la cual es invocado mi nombre? He aquí que también yo lo veo, dice Jehová.
- 12
- Andad ahora a mi lugar en Silo, donde hice morar mi nombre
al principio, y ved lo que le hice por la maldad de mi pueblo Israel.
- 13
- Ahora, pues, por cuanto vosotros habéis hecho todas estas
obras, dice Jehová, y aunque os hablé desde temprano y sin cesar, no oísteis, y os
llamé, y no respondisteis;
- 14
- haré también a esta casa sobre la cual es invocado mi
nombre, en la que vosotros confiáis, y a este lugar que di a vosotros y a vuestros
padres, como hice a Silo.
- 15
- Os echaré de mi presencia, como eché a todos vuestros
hermanos, a toda la generación de Efraín.
- 16
- Tú, pues, no ores por este pueblo, ni levantes por ellos
clamor ni oración, ni me ruegues; porque no te oiré.
- 17
- ¿No ves lo que éstos hacen en las ciudades de Judá y en
las calles de Jerusalén?
- 18
- Los hijos recogen la leña, los padres encienden el fuego, y
las mujeres amasan la masa, para hacer tortas a la reina del cielo y para hacer ofrendas a
dioses ajenos, para provocarme a ira.
- 19
- ¿Me provocarán ellos a ira? dice Jehová. ¿No obran más
bien ellos mismos su propia confusión?
- 20
- Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: He aquí que mi
furor y mi ira se derramarán sobre este lugar, sobre los hombres, sobre los animales,
sobre los árboles del campo y sobre los frutos de la tierra; se encenderán, y no se
apagarán.
- 21
- Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel:
Añadid vuestros holocaustos sobre vuestros sacrificios, y comed la carne.
- 22
- Porque no hablé yo con vuestros padres, ni nada les mandé
acerca de holocaustos y de víctimas el día que los saqué de la tierra de Egipto.
- 23
- Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a
vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande,
para que os vaya bien.
- 24
- Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus
propios consejos, en la dureza de su corazón malvado, y fueron hacia atrás y no hacia
adelante,
- 25
- desde el día que vuestros padres salieron de la tierra de
Egipto hasta hoy. Y os envié todos los profetas mis siervos, enviándolos desde temprano
y sin cesar;
- 26
- pero no me oyeron ni inclinaron su oído, sino que
endurecieron su cerviz, e hicieron peor que sus padres.
- 27
- Tú, pues, les dirás todas estas palabras, pero no te
oirán; los llamarás, y no te responderán.
- 28
- Les dirás, por tanto: Esta es la nación que no escuchó la
voz de Jehová su Dios, ni admitió corrección; pereció la verdad, y de la boca de ellos
fue cortada.
- 29
- Corta tu cabello, y arrójalo, y levanta llanto sobre las
alturas; porque Jehová ha aborrecido y dejado la generación objeto de su ira.
- 30
- Porque los hijos de Judá han hecho lo malo ante mis ojos,
dice Jehová; pusieron sus abominaciones en la casa sobre la cual fue invocado mi nombre,
amancillándola.
- 31
- Y han edificado los lugares altos de Tofet, que está en el
valle del hijo de Hinom, para quemar al fuego a sus hijos y a sus hijas, cosa que yo no
les mandé, ni subió en mi corazón.
- 32
- Por tanto, he aquí vendrán días, ha dicho Jehová, en que
no se diga más, Tofet, ni valle del hijo de Hinom, sino Valle de la Matanza; y serán
enterrados en Tofet, por no haber lugar.
- 33
- Y serán los cuerpos muertos de este pueblo para comida de
las aves del cielo y de las bestias de la tierra; y no habrá quien las espante.
- 34
- Y haré cesar de las ciudades de Judá, y de las calles de
Jerusalén, la voz de gozo y la voz de alegría, la voz del esposo y la voz de la esposa;
porque la tierra será desolada.
- 1
- En aquel tiempo, dice Jehová, sacarán los huesos de los
reyes de Judá, y los huesos de sus príncipes, y los huesos de los sacerdotes, y los
huesos de los profetas, y los huesos de los moradores de Jerusalén, fuera de sus
sepulcros;
- 2
- y los esparcirán al sol y a la luna y a todo el ejército
del cielo, a quienes amaron y a quienes sirvieron, en pos de quienes anduvieron, a quienes
preguntaron, y ante quienes se postraron. No serán recogidos ni enterrados; serán como
estiércol sobre la faz de la tierra.
- 3
- Y escogerá la muerte antes que la vida todo el resto que
quede de esta mala generación, en todos los lugares adonde arroje yo a los que queden,
dice Jehová de los ejércitos.
- 4
- Les dirás asimismo: Así ha dicho Jehová: El que cae, ¿no
se levanta? El que se desvía, ¿no vuelve al camino?
- 5
- ¿Por qué es este pueblo de Jerusalén rebelde con
rebeldía perpetua? Abrazaron el engaño, y no han querido volverse.
- 6
- Escuché y oí; no hablan rectamente, no hay hombre que se
arrepienta de su mal, diciendo: ¿Qué he hecho? Cada cual se volvió a su propia carrera,
como caballo que arremete con ímpetu a la batalla.
- 7
- Aun la cigüeña en el cielo conoce su tiempo, y la tórtola
y la grulla y la golondrina guardan el tiempo de su venida; pero mi pueblo no conoce el
juicio de Jehová.
- 8
- ¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Jehová
está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los
escribas.
- 9
- Los sabios se avergonzaron, se espantaron y fueron
consternados; he aquí que aborrecieron la palabra de Jehová; ¿y qué sabiduría tienen?
- 10
- Por tanto, daré a otros sus mujeres, y sus campos a quienes
los conquisten; porque desde el más pequeño hasta el más grande cada uno sigue la
avaricia; desde el profeta hasta el sacerdote todos hacen engaño.
- 11
- Y curaron la herida de la hija de mi pueblo con liviandad,
diciendo: Paz, paz; y no hay paz.
- 12
- ¿Se han avergonzado de haber hecho abominación?
Ciertamente no se han avergonzado en lo más mínimo, ni supieron avergonzarse; caerán,
por tanto, entre los que caigan; cuando los castigue caerán, dice Jehová.
- 13
- Los cortaré del todo, dice Jehová. No quedarán uvas en la
vid, ni higos en la higuera, y se caerá la hoja; y lo que les he dado pasará de ellos.
- 14
- ¿Por qué nos estamos sentados? Reuníos, y entremos en las
ciudades fortificadas, y perezcamos allí; porque Jehová nuestro Dios nos ha destinado a
perecer, y nos ha dado a beber aguas de hiel, porque pecamos contra Jehová.
- 15
- Esperamos paz, y no hubo bien; día de curación, y he aquí
turbación.
- 16
- Desde Dan se oyó el bufido de sus caballos; al sonido de
los relinchos de sus corceles tembló toda la tierra; y vinieron y devoraron la tierra y
su abundancia, a la ciudad y a los moradores de ella.
- 17
- Porque he aquí que yo envío sobre vosotros serpientes,
áspides contra los cuales no hay encantamiento, y os morderán, dice Jehová.
- 18
- A causa de mi fuerte dolor, mi corazón desfallece en mí.
- 19
- He aquí voz del clamor de la hija de mi pueblo, que viene
de la tierra lejana: ¿No está Jehová en Sion? ¿No está en ella su Rey? ¿Por qué me
hicieron airar con sus imágenes de talla, con vanidades ajenas?
- 20
- Pasó la siega, terminó el verano, y nosotros no hemos sido
salvos.
- 21
- Quebrantado estoy por el quebrantamiento de la hija de mi
pueblo; entenebrecido estoy, espanto me ha arrebatado.
- 22
- ¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay allí médico? ¿Por
qué, pues, no hubo medicina para la hija de mi pueblo?
- 1
- ¡Oh, si mi cabeza se hiciese aguas, y mis ojos fuentes de
lágrimas, para que llore día y noche los muertos de la hija de mi pueblo!
- 2
- ¡Oh, quién me diese en el desierto un albergue de
caminantes, para que dejase a mi pueblo, y de ellos me apartase! Porque todos ellos son
adúlteros, congregación de prevaricadores.
- 3
- Hicieron que su lengua lanzara mentira como un arco, y no se
fortalecieron para la verdad en la tierra; porque de mal en mal procedieron, y me han
desconocido, dice Jehová.
- 4
- Guárdese cada uno de su compañero, y en ningún hermano
tenga confianza; porque todo hermano engaña con falacia, y todo compañero anda
calumniando.
- 5
- Y cada uno engaña a su compañero, y ninguno habla verdad;
acostumbraron su lengua a hablar mentira, se ocupan de actuar perversamente.
- 6
- Su morada está en medio del engaño; por muy engañadores
no quisieron conocerme, dice Jehová.
- 7
- Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí
que yo los refinaré y los probaré; porque ¿qué más he de hacer por la hija de mi
pueblo?
- 8
- Saeta afilada es la lengua de ellos; engaño habla; con su
boca dice paz a su amigo, y dentro de sí pone sus asechanzas.
- 9
- ¿No los he de castigar por estas cosas? dice Jehová. De
tal nación, ¿no se vengará mi alma?
- 10
- Por los montes levantaré lloro y lamentación, y llanto por
los pastizales del desierto; porque fueron desolados hasta no quedar quien pase, ni oírse
bramido de ganado; desde las aves del cielo hasta las bestias de la tierra huyeron, y se
fueron.
- 11
- Reduciré a Jerusalén a un montón de ruinas, morada de
chacales; y convertiré las ciudades de Judá en desolación en que no quede morador.
- 12
- ¿Quién es varón sabio que entienda esto? ¿y a quién
habló la boca de Jehová, para que pueda declararlo? ¿Por qué causa la tierra ha
perecido, ha sido asolada como desierto, hasta no haber quien pase?
- 13
- Dijo Jehová: Porque dejaron mi ley, la cual di delante de
ellos, y no obedecieron a mi voz, ni caminaron conforme a ella;
- 14
- antes se fueron tras la imaginación de su corazón, y en
pos de los baales, según les enseñaron sus padres.
- 15
- Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de
Israel: He aquí que a este pueblo yo les daré a comer ajenjo, y les daré a beber aguas
de hiel.
- 16
- Y los esparciré entre naciones que ni ellos ni sus padres
conocieron; y enviaré espada en pos de ellos, hasta que los acabe.
- 17
- Así dice Jehová de los ejércitos: Considerad, y llamad
plañideras que vengan; buscad a las hábiles en su oficio;
- 18
- y dense prisa, y levanten llanto por nosotros, y desháganse
nuestros ojos en lágrimas, y nuestros párpados se destilen en aguas.
- 19
- Porque de Sion fue oída voz de endecha: ¡Cómo hemos sido
destruidos! En gran manera hemos sido avergonzados, porque abandonamos la tierra, porque
han destruido nuestras moradas.
- 20
- Oíd, pues, oh mujeres, palabra de Jehová, y vuestro oído
reciba la palabra de su boca: Enseñad endechas a vuestras hijas, y lamentación cada una
a su amiga.
- 21
- Porque la muerte ha subido por nuestras ventanas, ha entrado
en nuestros palacios, para exterminar a los niños de las calles, a los jóvenes de las
plazas.
- 22
- Habla: Así ha dicho Jehová: Los cuerpos de los hombres
muertos caerán como estiércol sobre la faz del campo, y como manojo tras el segador, que
no hay quien lo recoja.
- 23
- Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni
en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas.
- 24
- Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en
entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la
tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.
- 25
- He aquí que vienen días, dice Jehová, en que castigaré a
todo circuncidado, y a todo incircunciso;
- 26
- a Egipto y a Judá, a Edom y a los hijos de Amón y de Moab,
y a todos los arrinconados en el postrer rincón, los que moran en el desierto; porque
todas las naciones son incircuncisas, y toda la casa de Israel es incircuncisa de
corazón.
Contraste entre Jehová y los ídolos
- 1
- Oíd la palabra que Jehová ha hablado sobre vosotros, oh
casa de Israel.
- 2
- Así dijo Jehová: No aprendáis el camino de las naciones,
ni de las señales del cielo tengáis temor, aunque las naciones las teman.
- 3
- Porque las costumbres de los pueblos son vanidad; porque
leño del bosque cortaron, obra de manos de artífice con buril.
- 4
- Con plata y oro lo adornan; con clavos y martillo lo afirman
para que no se mueva.
- 5
- Derechos están como palmera, y no hablan; son llevados,
porque no pueden andar. No tengáis temor de ellos, porque ni pueden hacer mal, ni para
hacer bien tienen poder.
- 6
- No hay semejante a ti, oh Jehová; grande eres tú, y grande
tu nombre en poderío.
- 7
- ¿Quién no te temerá, oh Rey de las naciones? Porque a ti
es debido el temor; porque entre todos los sabios de las naciones y en todos sus reinos,
no hay semejante a ti.
- 8
- Todos se infatuarán y entontecerán. Enseñanza de
vanidades es el leño.
- 9
- Traerán plata batida de Tarsis y oro de Ufaz, obra del
artífice, y de manos del fundidor; los vestirán de azul y de púrpura, obra de peritos
es todo.
- 10
- Mas Jehová es el Dios verdadero; él es Dios vivo y Rey
eterno; a su ira tiembla la tierra, y las naciones no pueden sufrir su indignación.
- 11
- Les diréis así: Los dioses que no hicieron los cielos ni
la tierra, desaparezcan de la tierra y de debajo de los cielos.
- 12
- El que hizo la tierra con su poder, el que puso en orden el
mundo con su saber, y extendió los cielos con su sabiduría;
- 13
- a su voz se produce muchedumbre de aguas en el cielo, y hace
subir las nubes de lo postrero de la tierra; hace los relámpagos con la lluvia, y saca el
viento de sus depósitos.
- 14
- Todo hombre se embrutece, y le falta ciencia; se avergüenza
de su ídolo todo fundidor, porque mentirosa es su obra de fundición, y no hay espíritu
en ella.
- 15
- Vanidad son, obra vana; al tiempo de su castigo perecerán.
- 16
- No es así la porción de Jacob; porque él es el Hacedor de
todo, e Israel es la vara de su heredad; Jehová de los ejércitos es su nombre.
- 17
- Recoge de las tierras tus mercaderías, la que moras en
lugar fortificado.
- 18
- Porque así ha dicho Jehová: He aquí que esta vez
arrojaré con honda los moradores de la tierra, y los afligiré, para que lo sientan.
- 19
- ¡Ay de mí, por mi quebrantamiento! mi llaga es muy
dolorosa. Pero dije: Ciertamente enfermedad mía es esta, y debo sufrirla.
- 20
- Mi tienda está destruida, y todas mis cuerdas están rotas;
mis hijos me han abandonado y perecieron; no hay ya más quien levante mi tienda, ni quien
cuelgue mis cortinas.
- 21
- Porque los pastores se infatuaron, y no buscaron a Jehová;
por tanto, no prosperaron, y todo su ganado se esparció.
- 22
- He aquí que voz de rumor viene, y alboroto grande de la
tierra del norte, para convertir en soledad todas las ciudades de Judá, en morada de
chacales.
- 23
- Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su
camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos.
- 24
- Castígame, oh Jehová, mas con juicio; no con tu furor,
para que no me aniquiles.
- 25
- Derrama tu enojo sobre los pueblos que no te conocen, y
sobre las naciones que no invocan tu nombre; porque se comieron a Jacob, lo devoraron, le
han consumido, y han asolado su morada.
El pacto de Sinaí violado
- 1
- Palabra que vino de Jehová a Jeremías, diciendo:
- 2
- Oíd las palabras de este pacto, y hablad a todo varón de
Judá, y a todo morador de Jerusalén.
- 3
- Y les dirás tú: Así dijo Jehová Dios de Israel: Maldito
el varón que no obedeciere las palabras de este pacto,
- 4
- el cual mandé a vuestros padres el día que los saqué de
la tierra de Egipto, del horno de hierro, diciéndoles: Oíd mi voz, y cumplid mis
palabras, conforme a todo lo que os mando; y me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros
por Dios;
- 5
- para que confirme el juramento que hice a vuestros padres,
que les daría la tierra que fluye leche y miel, como en este día. Y respondí y dije:
Amén, oh Jehová.
- 6
- Y Jehová me dijo: Pregona todas estas palabras en las
ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, diciendo: Oíd las palabras de este
pacto, y ponedlas por obra.
- 7
- Porque solemnemente protesté a vuestros padres el día que
les hice subir de la tierra de Egipto, amonestándoles desde temprano y sin cesar hasta el
día de hoy, diciendo: Oíd mi voz.
- 8
- Pero no oyeron, ni inclinaron su oído, antes se fueron cada
uno tras la imaginación de su malvado corazón; por tanto, traeré sobre ellos todas las
palabras de este pacto, el cual mandé que cumpliesen, y no lo cumplieron.
- 9
- Y me dijo Jehová: Conspiración se ha hallado entre los
varones de Judá, y entre los moradores de Jerusalén.
- 10
- Se han vuelto a las maldades de sus primeros padres, los
cuales no quisieron escuchar mis palabras, y se fueron tras dioses ajenos para servirles;
la casa de Israel y la casa de Judá invalidaron mi pacto, el cual había yo concertado
con sus padres.
- 11
- Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí yo traigo sobre
ellos mal del que no podrán salir; y clamarán a mí, y no los oiré.
- 12
- E irán las ciudades de Judá y los moradores de Jerusalén,
y clamarán a los dioses a quienes queman ellos incienso, los cuales no los podrán salvar
en el tiempo de su mal.
- 13
- Porque según el número de tus ciudades fueron tus dioses,
oh Judá; y según el número de tus calles, oh Jerusalén, pusiste los altares de
ignominia, altares para ofrecer incienso a Baal.
- 14
- Tú, pues, no ores por este pueblo, ni levantes por ellos
clamor ni oración; porque yo no oiré en el día que en su aflicción clamen a mí.
- 15
- ¿Qué derecho tiene mi amada en mi casa, habiendo hecho
muchas abominaciones? ¿Crees que los sacrificios y las carnes santificadas de las
víctimas pueden evitarte el castigo? ¿Puedes gloriarte de eso?
- 16
- Olivo verde, hermoso en su fruto y en su parecer, llamó
Jehová tu nombre. A la voz de recio estrépito hizo encender fuego sobre él, y quebraron
sus ramas.
- 17
- Porque Jehová de los ejércitos que te plantó ha
pronunciado mal contra ti, a causa de la maldad que la casa de Israel y la casa de Judá
han hecho, provocándome a ira con incensar a Baal.
- 18
- Y Jehová me lo hizo saber, y lo conocí; entonces me
hiciste ver sus obras.
- 19
- Y yo era como cordero inocente que llevan a degollar, pues
no entendía que maquinaban designios contra mí, diciendo: Destruyamos el árbol con su
fruto, y cortémoslo de la tierra de los vivientes, para que no haya más memoria de su
nombre.
- 20
- Pero, oh Jehová de los ejércitos, que juzgas con justicia,
que escudriñas la mente y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque ante ti he
expuesto mi causa.
- 21
- Por tanto, así ha dicho Jehová acerca de los varones de
Anatot que buscan tu vida, diciendo: No profetices en nombre de Jehová, para que no
mueras a nuestras manos;
- 22
- así, pues, ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí que
yo los castigaré; los jóvenes morirán a espada, sus hijos y sus hijas morirán de
hambre,
- 23
- y no quedará remanente de ellos, pues yo traeré mal sobre
los varones de Anatot, el año de su castigo.
- 1
- Justo eres tú, oh Jehová, para que yo dispute contigo; sin
embargo, alegaré mi causa ante ti. ¿Por qué es prosperado el camino de los impíos, y
tienen bien todos los que se portan deslealmente?
- 2
- Los plantaste, y echaron raíces; crecieron y dieron fruto;
cercano estás tú en sus bocas, pero lejos de sus corazones.
- 3
- Pero tú, oh Jehová, me conoces; me viste, y probaste mi
corazón para contigo; arrebátalos como a ovejas para el degolladero, y señálalos para
el día de la matanza.
- 4
- ¿Hasta cuándo estará desierta la tierra, y marchita la
hierba de todo el campo? Por la maldad de los que en ella moran, faltaron los ganados y
las aves; porque dijeron: No verá Dios nuestro fin.
- 5
- Si corriste con los de a pie, y te cansaron, ¿cómo
contenderás con los caballos? Y si en la tierra de paz no estabas seguro, ¿cómo harás
en la espesura del Jordán?
- 6
- Porque aun tus hermanos y la casa de tu padre, aun ellos se
levantaron contra ti, aun ellos dieron grito en pos de ti. No los creas cuando bien te
hablen.
- 7
- He dejado mi casa, desamparé mi heredad, he entregado lo
que amaba mi alma en mano de sus enemigos.
- 8
- Mi heredad fue para mí como león en la selva; contra mí
dio su rugido; por tanto, la aborrecí.
- 9
- ¿Es mi heredad para mí como ave de rapiña de muchos
colores? ¿No están contra ella aves de rapiña en derredor? Venid, reuníos, vosotras
todas las fieras del campo, venid a devorarla.
- 10
- Muchos pastores han destruido mi viña, hollaron mi heredad,
convirtieron en desierto y soledad mi heredad preciosa.
- 11
- Fue puesta en asolamiento, y lloró sobre mí desolada; fue
asolada toda la tierra, porque no hubo hombre que reflexionase.
- 12
- Sobre todas las alturas del desierto vinieron destruidores;
porque la espada de Jehová devorará desde un extremo de la tierra hasta el otro; no
habrá paz para ninguna carne.
- 13
- Sembraron trigo, y segaron espinos; tuvieron la heredad, mas
no aprovecharon nada; se avergonzarán de sus frutos, a causa de la ardiente ira de
Jehová.
- 14
- Así dijo Jehová contra todos mis malos vecinos, que tocan
la heredad que hice poseer a mi pueblo Israel: He aquí que yo los arrancaré de su
tierra, y arrancaré de en medio de ellos a la casa de Judá.
- 15
- Y después que los haya arrancado, volveré y tendré
misericordia de ellos, y los haré volver cada uno a su heredad y cada cual a su tierra.
- 16
- Y si cuidadosamente aprendieren los caminos de mi pueblo,
para jurar en mi nombre, diciendo: Vive Jehová, así como enseñaron a mi pueblo a jurar
por Baal, ellos serán prosperados en medio de mi pueblo.
- 17
- Mas si no oyeren, arrancaré esa nación, sacándola de
raíz y destruyéndola, dice Jehová.
Simbolismo del cinto podrido
- 1
- Así me dijo Jehová: Ve y cómprate un cinto de lino, y
cíñelo sobre tus lomos, y no lo metas en agua.
- 2
- Y compré el cinto conforme a la palabra de Jehová, y lo
puse sobre mis lomos.
- 3
- Vino a mí segunda vez palabra de Jehová, diciendo:
- 4
- Toma el cinto que compraste, que está sobre tus lomos, y
levántate y vete al Eufrates, y escóndelo allá en la hendidura de una peña.
- 5
- Fui, pues, y lo escondí junto al Eufrates, como Jehová me
mandó.
- 6
- Y sucedió que después de muchos días me dijo Jehová:
Levántate y vete al Eufrates, y toma de allí el cinto que te mandé esconder allá.
- 7
- Entonces fui al Eufrates, y cavé, y tomé el cinto del
lugar donde lo había escondido; y he aquí que el cinto se había podrido; para ninguna
cosa era bueno.
- 8
- Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
- 9
- Así ha dicho Jehová: Así haré podrir la soberbia de
Judá, y la mucha soberbia de Jerusalén.
- 10
- Este pueblo malo, que no quiere oír mis palabras, que anda
en las imaginaciones de su corazón, y que va en pos de dioses ajenos para servirles, y
para postrarse ante ellos, vendrá a ser como este cinto, que para ninguna cosa es bueno.
- 11
- Porque como el cinto se junta a los lomos del hombre, así
hice juntar a mí toda la casa de Israel y toda la casa de Judá, dice Jehová, para que
me fuesen por pueblo y por fama, por alabanza y por honra; pero no escucharon.
- 12
- Les dirás, pues, esta palabra: Así ha dicho Jehová, Dios
de Israel: Toda tinaja se llenará de vino. Y ellos te dirán: ¿No sabemos que toda
tinaja se llenará de vino?
- 13
- Entonces les dirás: Así ha dicho Jehová: He aquí que yo
lleno de embriaguez a todos los moradores de esta tierra, y a los reyes de la estirpe de
David que se sientan sobre su trono, a los sacerdotes y profetas, y a todos los moradores
de Jerusalén;
- 14
- y los quebrantaré el uno contra el otro, los padres con los
hijos igualmente, dice Jehová; no perdonaré, ni tendré piedad ni misericordia, para no
destruirlos.
- 15
- Escuchad y oíd; no os envanezcáis, pues Jehová ha
hablado.
- 16
- Dad gloria a Jehová Dios vuestro, antes que haga venir
tinieblas, y antes que vuestros pies tropiecen en montes de oscuridad, y esperéis luz, y
os la vuelva en sombra de muerte y tinieblas.
- 17
- Mas si no oyereis esto, en secreto llorará mi alma a causa
de vuestra soberbia; y llorando amargamente se desharán mis ojos en lágrimas, porque el
rebaño de Jehová fue hecho cautivo.
- 18
- Di al rey y a la reina: Humillaos, sentaos en tierra; porque
la corona de vuestra gloria ha caído de vuestras cabezas.
- 19
- Las ciudades del Neguev fueron cerradas, y no hubo quien las
abriese; toda Judá fue transportada, llevada en cautiverio fue toda ella.
- 20
- Alzad vuestros ojos, y ved a los que vienen del norte.
¿Dónde está el rebaño que te fue dado, tu hermosa grey?
- 21
- ¿Qué dirás cuando él ponga como cabeza sobre ti a
aquellos a quienes tú enseñaste a ser tus amigos? ¿No te darán dolores como de mujer
que está de parto?
- 22
- Si dijeres en tu corazón: ¿Por qué me ha sobrevenido
esto? Por la enormidad de tu maldad fueron descubiertas tus faldas, fueron desnudados tus
calcañares.
- 23
- ¿Mudará el etíope su piel, y el leopardo sus manchas?
Así también, ¿podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal?
- 24
- Por tanto, yo los esparciré al viento del desierto, como
tamo que pasa.
- 25
- Esta es tu suerte, la porción que yo he medido para ti,
dice Jehová, porque te olvidaste de mí y confiaste en la mentira.
- 26
- Yo, pues, descubriré también tus faldas delante de tu
rostro, y se manifestará tu ignominia,
- 27
- tus adulterios, tus relinchos, la maldad de tu fornicación
sobre los collados; en el campo vi tus abominaciones. ¡Ay de ti, Jerusalén! ¿No serás
al fin limpia? ¿Cuánto tardarás tú en purificarte?
Profecía e intercesión ante la sequía
- 1
- Palabra de Jehová que vino a Jeremías, con motivo de la
sequía.
- 2
- Se enlutó Judá, y sus puertas se despoblaron; se sentaron
tristes en tierra, y subió el clamor de Jerusalén.
- 3
- Los nobles enviaron sus criados al agua; vinieron a las
lagunas, y no hallaron agua; volvieron con sus vasijas vacías; se avergonzaron, se
confundieron, y cubrieron sus cabezas.
- 4
- Porque se resquebrajó la tierra por no haber llovido en el
país, están confusos los labradores, cubrieron sus cabezas.
- 5
- Aun las ciervas en los campos parían y dejaban la cría,
porque no había hierba.
- 6
- Y los asnos monteses se ponían en las alturas, aspiraban el
viento como chacales; sus ojos se ofuscaron porque no había hierba.
- 7
- Aunque nuestras iniquidades testifican contra nosotros, oh
Jehová, actúa por amor de tu nombre; porque nuestras rebeliones se han multiplicado,
contra ti hemos pecado.
- 8
- Oh esperanza de Israel, Guardador suyo en el tiempo de la
aflicción, ¿por qué te has hecho como forastero en la tierra, y como caminante que se
retira para pasar la noche?
- 9
- ¿Por qué eres como hombre atónito, y como valiente que no
puede librar? Sin embargo, tú estás entre nosotros, oh Jehová, y sobre nosotros es
invocado tu nombre; no nos desampares.
- 10
- Así ha dicho Jehová acerca de este pueblo: Se deleitaron
en vagar, y no dieron reposo a sus pies; por tanto, Jehová no se agrada de ellos; se
acordará ahora de su maldad, y castigará sus pecados.
- 11
- Me dijo Jehová: No ruegues por este pueblo para bien.
- 12
- Cuando ayunen, yo no oiré su clamor, y cuando ofrezcan
holocausto y ofrenda no lo aceptaré, sino que los consumiré con espada, con hambre y con
pestilencia.
- 13
- Y yo dije: ¡Ah! ¡ah, Señor Jehová! He aquí que los
profetas les dicen: No veréis espada, ni habrá hambre entre vosotros, sino que en este
lugar os daré paz verdadera.
- 14
- Me dijo entonces Jehová: Falsamente profetizan los profetas
en mi nombre; no los envié, ni les mandé, ni les hablé; visión mentirosa,
adivinación, vanidad y engaño de su corazón os profetizan.
- 15
- Por tanto, así ha dicho Jehová sobre los profetas que
profetizan en mi nombre, los cuales yo no envié, y que dicen: Ni espada ni hambre habrá
en esta tierra; con espada y con hambre serán consumidos esos profetas.
- 16
- Y el pueblo a quien profetizan será echado en las calles de
Jerusalén por hambre y por espada, y no habrá quien los entierre a ellos, a sus mujeres,
a sus hijos y a sus hijas; y sobre ellos derramaré su maldad.
- 17
- Les dirás, pues, esta palabra: Derramen mis ojos lágrimas
noche y día, y no cesen; porque de gran quebrantamiento es quebrantada la virgen hija de
mi pueblo, de plaga muy dolorosa.
- 18
- Si salgo al campo, he aquí muertos a espada; y si entro en
la ciudad, he aquí enfermos de hambre; porque tanto el profeta como el sacerdote
anduvieron vagando en la tierra, y no entendieron.
- 19
- ¿Has desechado enteramente a Judá? ¿Ha aborrecido tu alma
a Sion? ¿Por qué nos hiciste herir sin que haya remedio? Esperamos paz, y no hubo bien;
tiempo de curación, y he aquí turbación.
- 20
- Reconocemos, oh Jehová, nuestra impiedad, la iniquidad de
nuestros padres; porque contra ti hemos pecado.
- 21
- Por amor de tu nombre no nos deseches, ni deshonres tu
glorioso trono; acuérdate, no invalides tu pacto con nosotros.
- 22
- ¿Hay entre los ídolos de las naciones quien haga llover?
¿y darán los cielos lluvias? ¿No eres tú, Jehová, nuestro Dios? En ti, pues,
esperamos, pues tú hiciste todas estas cosas.
- 1
- Me dijo Jehová: Si Moisés y Samuel se pusieran delante de
mí, no estaría mi voluntad con este pueblo; échalos de mi presencia, y salgan.
- 2
- Y si te preguntaren: ¿A dónde saldremos? les dirás: Así
ha dicho Jehová: El que a muerte, a muerte; el que a espada, a espada; el que a hambre, a
hambre; y el que a cautiverio, a cautiverio.
- 3
- Y enviaré sobre ellos cuatro géneros de castigo, dice
Jehová: espada para matar, y perros para despedazar, y aves del cielo y bestias de la
tierra para devorar y destruir.
- 4
- Y los entregaré para terror a todos los reinos de la
tierra, a causa de Manasés hijo de Ezequías, rey de Judá, por lo que hizo en
Jerusalén.
- 5
- Porque ¿quién tendrá compasión de ti, oh Jerusalén?
¿Quién se entristecerá por tu causa, o quién vendrá a preguntar por tu paz?
- 6
- Tú me dejaste, dice Jehová; te volviste atrás; por tanto,
yo extenderé sobre ti mi mano y te destruiré; estoy cansado de arrepentirme.
- 7
- Aunque los aventé con aventador hasta las puertas de la
tierra, y dejé sin hijos a mi pueblo y lo desbaraté, no se volvieron de sus caminos.
- 8
- Sus viudas se me multiplicaron más que la arena del mar;
traje contra ellos destruidor a mediodía sobre la madre y sobre los hijos; hice que de
repente cayesen terrores sobre la ciudad.
- 9
- Languideció la que dio a luz siete; se llenó de dolor su
alma, su sol se puso siendo aún de día; fue avergonzada y llena de confusión; y lo que
de ella quede, lo entregaré a la espada delante de sus enemigos, dice Jehová.
- 10
- ¡Ay de mí, madre mía, que me engendraste hombre de
contienda y hombre de discordia para toda la tierra! Nunca he dado ni tomado en préstamo,
y todos me maldicen.
- 11
- ¡Sea así, oh Jehová, si no te he rogado por su bien, si
no he suplicado ante ti en favor del enemigo en tiempo de aflicción y en época de
angustia!
- 12
- ¿Puede alguno quebrar el hierro, el hierro del norte y el
bronce?
- 13
- Tus riquezas y tus tesoros entregaré a la rapiña sin
ningún precio, por todos tus pecados, y en todo tu territorio.
- 14
- Y te haré servir a tus enemigos en tierra que no conoces;
porque fuego se ha encendido en mi furor, y arderá sobre vosotros.
- 15
- Tú lo sabes, oh Jehová; acuérdate de mí, y visítame, y
véngame de mis enemigos. No me reproches en la prolongación de tu enojo; sabes que por
amor de ti sufro afrenta.
- 16
- Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra
me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh
Jehová Dios de los ejércitos.
- 17
- No me senté en compañía de burladores, ni me engreí a
causa de tu profecía; me senté solo, porque me llenaste de indignación.
- 18
- ¿Por qué fue perpetuo mi dolor, y mi herida desahuciada no
admitió curación? ¿Serás para mí como cosa ilusoria, como aguas que no son estables?
- 19
- Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te
restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás
como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.
- 20
- Y te pondré en este pueblo por muro fortificado de bronce,
y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo para guardarte y para
defenderte, dice Jehová.
- 21
- Y te libraré de la mano de los malos, y te redimiré de la
mano de los fuertes.
Simbolismo de la soltería de Jeremías
- 1
- Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
- 2
- No tomarás para ti mujer, ni tendrás hijos ni hijas en
este lugar.
- 3
- Porque así ha dicho Jehová acerca de los hijos y de las
hijas que nazcan en este lugar, de sus madres que los den a luz y de los padres que los
engendren en esta tierra:
- 4
- De dolorosas enfermedades morirán; no serán plañidos ni
enterrados; serán como estiércol sobre la faz de la tierra; con espada y con hambre
serán consumidos, y sus cuerpos servirán de comida a las aves del cielo y a las bestias
de la tierra.
- 5
- Porque así ha dicho Jehová: No entres en casa de luto, ni
vayas a lamentar, ni los consueles; porque yo he quitado mi paz de este pueblo, dice
Jehová, mi misericordia y mis piedades.
- 6
- Morirán en esta tierra grandes y pequeños; no se
enterrarán, ni los plañirán, ni se rasgarán ni se raerán los cabellos por ellos;
- 7
- ni partirán pan por ellos en el luto para consolarlos de
sus muertos; ni les darán a beber vaso de consolaciones por su padre o por su madre.
- 8
- Asimismo no entres en casa de banquete, para sentarte con
ellos a comer o a beber.
- 9
- Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de
Israel: He aquí que yo haré cesar en este lugar, delante de vuestros ojos y en vuestros
días, toda voz de gozo y toda voz de alegría, y toda voz de esposo y toda voz de esposa.
- 10
- Y acontecerá que cuando anuncies a este pueblo todas estas
cosas, te dirán ellos: ¿Por qué anuncia Jehová contra nosotros todo este mal tan
grande? ¿Qué maldad es la nuestra, o qué pecado es el nuestro, que hemos cometido
contra Jehová nuestro Dios?
- 11
- Entonces les dirás: Porque vuestros padres me dejaron, dice
Jehová, y anduvieron en pos de dioses ajenos, y los sirvieron, y ante ellos se postraron,
y me dejaron a mí y no guardaron mi ley;
- 12
- y vosotros habéis hecho peor que vuestros padres; porque he
aquí que vosotros camináis cada uno tras la imaginación de su malvado corazón, no
oyéndome a mí.
- 13
- Por tanto, yo os arrojaré de esta tierra a una tierra que
ni vosotros ni vuestros padres habéis conocido, y allá serviréis a dioses ajenos de
día y de noche; porque no os mostraré clemencia.
- 14
- No obstante, he aquí vienen días, dice Jehová, en que no
se dirá más: Vive Jehová, que hizo subir a los hijos de Israel de tierra de Egipto;
- 15
- sino: Vive Jehová, que hizo subir a los hijos de Israel de
la tierra del norte, y de todas las tierras adonde los había arrojado; y los volveré a
su tierra, la cual di a sus padres.
- 16
- He aquí que yo envío muchos pescadores, dice Jehová, y
los pescarán, y después enviaré muchos cazadores, y los cazarán por todo monte y por
todo collado, y por las cavernas de los peñascos.
- 17
- Porque mis ojos están sobre todos sus caminos, los cuales
no se me ocultaron, ni su maldad se esconde de la presencia de mis ojos.
- 18
- Pero primero pagaré al doble su iniquidad y su pecado;
porque contaminaron mi tierra con los cadáveres de sus ídolos, y de sus abominaciones
llenaron mi heredad.
- 19
- Oh Jehová, fortaleza mía y fuerza mía, y refugio mío en
el tiempo de la aflicción, a ti vendrán naciones desde los extremos de la tierra, y
dirán: Ciertamente mentira poseyeron nuestros padres, vanidad, y no hay en ellos
provecho.
- 20
- ¿Hará acaso el hombre dioses para sí? Mas ellos no son
dioses.
- 21
- Por tanto, he aquí les enseñaré esta vez, les haré
conocer mi mano y mi poder, y sabrán que mi nombre es Jehová.
Contra el culto de los lugares altos
- 1
- El pecado de Judá escrito está con cincel de hierro y con
punta de diamante; esculpido está en la tabla de su corazón, y en los cuernos de sus
altares,
- 2
- mientras sus hijos se acuerdan de sus altares y de sus
imágenes de Asera, que están junto a los árboles frondosos y en los collados altos,
- 3
- sobre las montañas y sobre el campo. Todos tus tesoros
entregaré al pillaje por el pecado de tus lugares altos en todo tu territorio.
- 4
- Y perderás la heredad que yo te di, y te haré servir a tus
enemigos en tierra que no conociste; porque fuego habéis encendido en mi furor, que para
siempre arderá.
- 5
- Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el
hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.
- 6
- Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene
el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y
deshabitada.
- 7
- Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza
es Jehová.
- 8
- Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que
junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su
hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.
- 9
- Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y
perverso; ¿quién lo conocerá?
- 10
- Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón,
para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.
- 11
- Como la perdiz que cubre lo que no puso, es el que
injustamente amontona riquezas; en la mitad de sus días las dejará, y en su postrimería
será insensato.
- 12
- Trono de gloria, excelso desde el principio, es el lugar de
nuestro santuario.
- 13
- ¡Oh Jehová, esperanza de Israel! todos los que te dejan
serán avergonzados; y los que se apartan de mí serán escritos en el polvo, porque
dejaron a Jehová, manantial de aguas vivas.
- 14
- Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo;
porque tú eres mi alabanza.
- 15
- He aquí que ellos me dicen: ¿Dónde está la palabra de
Jehová? ¡Que se cumpla ahora!
- 16
- Mas yo no he ido en pos de ti para incitarte a su castigo,
ni deseé día de calamidad, tú lo sabes. Lo que de mi boca ha salido, fue en tu
presencia.
- 17
- No me seas tú por espanto, pues mi refugio eres tú en el
día malo.
- 18
- Avergüéncense los que me persiguen, y no me avergüence
yo; asómbrense ellos, y yo no me asombre; trae sobre ellos día malo, y quebrántalos con
doble quebrantamiento.
- 19
- Así me ha dicho Jehová: Ve y ponte a la puerta de los
hijos del pueblo, por la cual entran y salen los reyes de Judá, y ponte en todas las
puertas de Jerusalén,
- 20
- y diles: Oíd la palabra de Jehová, reyes de Judá, y todo
Judá y todos los moradores de Jerusalén que entráis por estas puertas.
- 21
- Así ha dicho Jehová: Guardaos por vuestra vida de llevar
carga en el día de reposo, y de meterla por las puertas de Jerusalén.
- 22
- Ni saquéis carga de vuestras casas en el día de reposo, ni
hagáis trabajo alguno, sino santificad el día de reposo, como mandé a vuestros padres.
- 23
- Pero ellos no oyeron, ni inclinaron su oído, sino
endurecieron su cerviz para no oír, ni recibir corrección.
- 24
- No obstante, si vosotros me obedeciereis, dice Jehová, no
metiendo carga por las puertas de esta ciudad en el día de reposo, sino que santificareis
el día de reposo, no haciendo en él ningún trabajo,
- 25
- entrarán por las puertas de esta ciudad, en carros y en
caballos, los reyes y los príncipes que se sientan sobre el trono de David, ellos y sus
príncipes, los varones de Judá y los moradores de Jerusalén; y esta ciudad será
habitada para siempre.
- 26
- Y vendrán de las ciudades de Judá, de los alrededores de
Jerusalén, de tierra de Benjamín, de la Sefela, de los montes y del Neguev, trayendo
holocausto y sacrificio, y ofrenda e incienso, y trayendo sacrificio de alabanza a la casa
de Jehová.
- 27
- Pero si no me oyereis para santificar el día de reposo, y
para no traer carga ni meterla por las puertas de Jerusalén en día de reposo, yo haré
descender fuego en sus puertas, y consumirá los palacios de Jerusalén, y no se apagará.
Simbolismo del vaso de barro
- 1
- Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo:
- 2
- Levántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír
mis palabras.
- 3
- Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él
trabajaba sobre la rueda.
- 4
- Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su
mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla.
- 5
- Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
- 6
- ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa
de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois
vosotros en mi mano, oh casa de Israel.
- 7
- En un instante hablaré contra pueblos y contra reinos, para
arrancar, y derribar, y destruir.
- 8
- Pero si esos pueblos se convirtieren de su maldad contra la
cual hablé, yo me arrepentiré del mal que había pensado hacerles,
- 9
- y en un instante hablaré de la gente y del reino, para
edificar y para plantar.
- 10
- Pero si hiciere lo malo delante de mis ojos, no oyendo mi
voz, me arrepentiré del bien que había determinado hacerle.
- 11
- Ahora, pues, habla luego a todo hombre de Judá y a los
moradores de Jerusalén, diciendo: Así ha dicho Jehová: He aquí que yo dispongo mal
contra vosotros, y trazo contra vosotros designios; conviértase ahora cada uno de su mal
camino, y mejore sus caminos y sus obras.
- 12
- Y dijeron: Es en vano; porque en pos de nuestros ídolos
iremos, y haremos cada uno el pensamiento de nuestro malvado corazón.
- 13
- Por tanto, así dijo Jehová: Preguntad ahora a las
naciones, quién ha oído cosa semejante. Gran fealdad ha hecho la virgen de Israel.
- 14
- ¿Faltará la nieve del Líbano de la piedra del campo?
¿Faltarán las aguas frías que corren de lejanas tierras?
- 15
- Porque mi pueblo me ha olvidado, incensando a lo que es
vanidad, y ha tropezado en sus caminos, en las sendas antiguas, para que camine por sendas
y no por camino transitado,
- 16
- para poner su tierra en desolación, objeto de burla
perpetua; todo aquel que pasare por ella se asombrará, y meneará la cabeza.
- 17
- Como viento solano los esparciré delante del enemigo; les
mostraré las espaldas y no el rostro, en el día de su perdición.
- 18
- Y dijeron: Venid y maquinemos contra Jeremías; porque la
ley no faltará al sacerdote, ni el consejo al sabio, ni la palabra al profeta. Venid e
hirámoslo de lengua, y no atendamos a ninguna de sus palabras.
- 19
- Oh Jehová, mira por mí, y oye la voz de los que contienden
conmigo.
- 20
- ¿Se da mal por bien, para que hayan cavado hoyo a mi alma?
Acuérdate que me puse delante de ti para hablar bien por ellos, para apartar de ellos tu
ira.
- 21
- Por tanto, entrega sus hijos a hambre, dispérsalos por
medio de la espada, y queden sus mujeres sin hijos, y viudas; y sus maridos sean puestos a
muerte, y sus jóvenes heridos a espada en la guerra.
- 22
- Oigase clamor de sus casas, cuando traigas sobre ellos
ejército de repente; porque cavaron hoyo para prenderme, y a mis pies han escondido
lazos.
- 23
- Pero tú, oh Jehová, conoces todo su consejo contra mí
para muerte; no perdones su maldad, ni borres su pecado de delante de tu rostro; y
tropiecen delante de ti; haz así con ellos en el tiempo de tu enojo.
Simbolismo de la vasija quebrada
- 1
- Así dijo Jehová: Ve y compra una vasija de barro del
alfarero, y lleva contigo de los ancianos del pueblo, y de los ancianos de los sacerdotes;
- 2
- y saldrás al valle del hijo de Hinom, que está a la
entrada de la puerta oriental, y proclamarás allí las palabras que yo te hablaré.
- 3
- Dirás, pues: Oíd palabra de Jehová, oh reyes de Judá, y
moradores de Jerusalén. Así dice Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que
yo traigo mal sobre este lugar, tal que a todo el que lo oyere, le retiñan los oídos.
- 4
- Porque me dejaron, y enajenaron este lugar, y ofrecieron en
él incienso a dioses ajenos, los cuales no habían conocido ellos, ni sus padres, ni los
reyes de Judá; y llenaron este lugar de sangre de inocentes.
- 5
- Y edificaron lugares altos a Baal, para quemar con fuego a
sus hijos en holocaustos al mismo Baal; cosa que no les mandé, ni hablé, ni me vino al
pensamiento.
- 6
- Por tanto, he aquí vienen días, dice Jehová, que este
lugar no se llamará más Tofet, ni valle del hijo de Hinom, sino Valle de la Matanza.
- 7
- Y desvaneceré el consejo de Judá y de Jerusalén en este
lugar, y les haré caer a espada delante de sus enemigos, y en las manos de los que buscan
sus vidas; y daré sus cuerpos para comida a las aves del cielo y a las bestias de la
tierra.
- 8
- Pondré a esta ciudad por espanto y burla; todo aquel que
pasare por ella se asombrará, y se burlará sobre toda su destrucción.
- 9
- Y les haré comer la carne de sus hijos y la carne de sus
hijas, y cada uno comerá la carne de su amigo, en el asedio y en el apuro con que los
estrecharán sus enemigos y los que buscan sus vidas.
- 10
- Entonces quebrarás la vasija ante los ojos de los varones
que van contigo,
- 11
- y les dirás: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Así
quebrantaré a este pueblo y a esta ciudad, como quien quiebra una vasija de barro, que no
se puede restaurar más; y en Tofet se enterrarán, porque no habrá otro lugar para
enterrar.
- 12
- Así haré a este lugar, dice Jehová, y a sus moradores,
poniendo esta ciudad como Tofet.
- 13
- Las casas de Jerusalén, y las casas de los reyes de Judá,
serán como el lugar de Tofet, inmundas, por todas las casas sobre cuyos tejados
ofrecieron incienso a todo el ejército del cielo, y vertieron libaciones a dioses ajenos.
- 14
- Y volvió Jeremías de Tofet, adonde le envió Jehová a
profetizar, y se paró en el atrio de la casa de Jehová y dijo a todo el pueblo:
- 15
- Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He
aquí, yo traigo sobre esta ciudad y sobre todas sus villas todo el mal que hablé contra
ella; porque han endurecido su cerviz para no oír mis palabras.
- 1
- El sacerdote Pasur hijo de Imer, que presidía como
príncipe en la casa de Jehová, oyó a Jeremías que profetizaba estas palabras.
- 2
- Y azotó Pasur al profeta Jeremías, y lo puso en el cepo
que estaba en la puerta superior de Benjamín, la cual conducía a la casa de Jehová.
- 3
- Y el día siguiente Pasur sacó a Jeremías del cepo. Le
dijo entonces Jeremías: Jehová no ha llamado tu nombre Pasur, sino Magor-misabib.
- 4
- Porque así ha dicho Jehová: He aquí, haré que seas un
terror a ti mismo y a todos los que bien te quieren, y caerán por la espada de sus
enemigos, y tus ojos lo verán; y a todo Judá entregaré en manos del rey de Babilonia, y
los llevará cautivos a Babilonia, y los matará a espada.
- 5
- Entregaré asimismo toda la riqueza de esta ciudad, todo su
trabajo y todas sus cosas preciosas; y daré todos los tesoros de los reyes de Judá en
manos de sus enemigos, y los saquearán, y los tomarán y los llevarán a Babilonia.
- 6
- Y tú, Pasur, y todos los moradores de tu casa iréis
cautivos; entrarás en Babilonia, y allí morirás, y allí serás enterrado tú, y todos
los que bien te quieren, a los cuales